La incidencia de la música en las personas

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Mientras trabajamos o vamos en el automóvil, en el bus por medio de los auriculares, y para qué decir en las fiestas ya que es el invitado indispensable, la música nos acompaña en todo momento.

Tiene tal vez una característica única y muy peculiar, es que nos conecta a niveles emocionales donde ninguna otra obra de arte puede hacerlo. Transporta mucho flujo de información que al mismo tiempo nos llega con la mezcla de ritmos, notas musicales y melodías que se almacenan en muestra memoria. Desde la antigüedad el ser humano utilizó este arte en particular como ayuda para mejorar los estados de ánimo y para reducir el estrés en las personas entre otros.

Una serie de investigaciones sugieren que su utilización, es decir la musicoterapia, es de gran ayuda para reducir trastornos mentales como el estrés, depresión, demencia y hasta la esquizofrenia, este es el caso del denominado “Efecto Mozart”. Alex Figueroba del portal web «psicologiaymente» explica:

«El efecto Mozart se empezó a popularizar en los años 90 con la aparición del libro “Pourquoi Mozart?” (¿Por qué Mozart?), del otorrinolaringólogo francés Alfred Tomatis, que acuñó el término. Este afirmó que escuchar la música de Mozart podría tener efectos terapéuticos en el cerebro y promover su desarrollo. Y posteriormente Don Campbell quien popularizó el concepto de Tomatis mediante su libro “The Mozart Effect” (El efecto Mozart). Campbell atribuyó a la música de Mozart propiedades beneficiosas -“para curar el cuerpo, fortalecer la mente y liberar el espíritu creativo”. La obra de Campbell se basó en un estudio de los investigadores Franceses Rauscher, Gordon Shaw y Catherine Ky. No obstante, este estudio mostró sólo una leve mejora del razonamiento espacial hasta un máximo de 15 minutos después de escuchar la sonata K448».[1]  

En otros casos la utilización de esta herramienta sugiere gran ayuda a paciente post-operados y hasta ayudando a reducir el consumo de fármacos.

La Northwestern University y el Lurie Children’s Hospital de Chicago se embarcaron en investigaciones que relacionaron resultados positivos en cuanto a la utilización de música y audiolibros en pacientes niños para reducir los dolores luego de las intervenciones quirúrgicas[2].

Retrato de la familia Mozart hacia 1780, obra de Johann Nepomuk della Croce. De izquierda a derecha, Nannerl, Wolfgang y Leopold. El retrato de la pared es de Anna Maria, la madre de Mozart, que falleció en 1778.

De acuerdo a Psychology Today y citado en el artículo del portal web “promociónmusical.es”:

«La terapia de audio es una oportunidad emocionante y los hospitales deben considerarla como una estrategia importante para minimizar el dolor en los niños que se someten a una cirugía mayor. Esto es barato y no tiene ningún efecto secundario”. El estudio encontró que los niños de 9 a 14 años que se habían sometido a una variedad de cirugías respondieron con fuerza a la música de artistas como Taylor Swift, Rhianna, Beyoncé, David Guetta y Selena Gomez. Los niños que escuchaban música, informaron que sentían menos dolor; los pacientes notaron como se sentían al señalar en un cuadro de imágenes con caras que simulaban distintos estados de ánimo».[3]

La música estimula al cerebro para la creación y constante desarrollo de nuevas ideas al igual que nos facilita a conciliar el sueño. Dependiendo del tipo de melodía y ritmo que estemos consumiendo nos ayuda a disminuir el estrés y tensión.

Retrato de Wolfgang Amadeus Mozart pintado por encargo de Leopold Mozart en 1763. El autor es desconocido aunque posiblemente fuera Pietro Antonio Lorenzoni.

La música es creatividad en su esencia, es una herramienta que nos permite conectarnos entre personas de diversos rasgos culturales. Es un lenguaje universal que supera distancias, trasciende culturas y formas de vida, llega a lo más profundo del ser humano trasmitiendo vivencias, experiencias, ideales y provoca una actividad interna en las personas, un goce estético.

El desarrollo, crecimiento y superación personal es algo inherente y que es la ambición más buscada constantemente por las personas a través de actitudes que se inician por medio de vivencias diarias, adquisición de nuevos conocimientos transformados en ideales que generan cambios o nuevos comportamientos que lleven a las metas y logros ya trazados para nuestra mejor calidad de vida.

Todo esto se puede iniciar a través de una inspiración emocional muy profunda o bien, desde la reflexión individual. La música, tiene un poder sin igual, en este sentido, inspira y crea una transformación en nosotros por medio del efecto rebote, es decir el estilo de música que consumimos nos empuja hacia un comportamiento o hacia otro.

En conclusión, estas líneas pretenden hacer conocer a los lectores la importancia de la música para el ser humano ya que lleva al mismo a un estado incorpóreo.

Apolo con una lira representado en una cílica del siglo V a. C.. Wiki.

Los ritmos, melodías y notas musicales se ejecutan por medio de instrumentos, pero son mucho más que simples ondas sonoras que recorren el oído, aproxima a las personas a una faceta espiritual que trasciende lo tangible y nos ayuda a la aceptación de otras culturas produciendo en nosotros el acercamiento y contacto con otras personas.

“La música es el acto social de comunicación de la gente, un gesto de amistad, es el más fuerte que hay”- Malcolm Arnold.-


[1] https://psicologiaymente.com/desarrollo/efecto-mozart

[2]https://promocionmusical.es/beneficios-de-la-musicoterapia/

[3] https://promocionmusical.es/beneficios-de-la-musicoterapia/

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