El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Naturaleza Indómita

Los animales regresan a medida que los humanos se refugian en sus casas

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Recientemente National Geographic publicó un artículo de análisis sobre la vida silvestre que ha ocupado zonas potencialmente peligrosas para los seres humanos antes de la pandemia por el coronavirus, también en nuestros medios locales hemos logrado ver imágenes de la bahía de Asunción y otros lugares de nuestro país que han mostrado, de repente, una afluencia “anormal” de animales silvestres que antes, ya no era costumbre observar. Pero esto llevó a realizar un reportaje a los investigadores que han estudiado durante muchos años las diferentes facetas de la vida pos desastres nucleares o en zonas que han quedado varadas en el tiempo luego de sangrientas batallas entre seres humanos.

Los estudios de las zonas de exclusión y desmilitarización de la península de Corea que es aquel lugar en el que Norcorea y Corea del Sur establecieron una “tierra de nadie” luego del conflicto armado que mantuvo en guerra a estas dos naciones, demostraron que los animales van tomando el territorio de manera progresiva, y alrededor de las plantas nucleares de Chernobyl y Fukushima Daiichi cuando los humanos dejan de transitar cotidianamente por esos sectores.

Un perro abandonado a su suerte en la zona de exclusión de Fukushima Daiichi. Getty Images

En la de zona muerta de Chernobyl años atrás un documental de “Arte France” para la Comisión Europea de Investigación denominado “Tchernobyl: Une Histoire Naturelle? Uné énigme radioécologique” mostró que la vida allí, a pesar de las condiciones, es muy diversa y numerosa y que los animales van aumentando su resistencia a las condiciones extremas, no solo por reproducirse y nacer en esas condiciones sino porque viven muy poco, lo que impide que las mutaciones se acumulen en sus organismos, esto no implica que la radiación no afecte a los mismos y que no se encuentren enfermos.

Esto trae muchos problemas ya que los «turistas ocasionales» (que más bien son amantes del peligro) pueden contaminarse con estos animales. Tal como lo describe el documental, la vida silvestre tiende a aumentar cuando se ve fuera de peligro, ante la inexistencia del género humano. En este trabajo audiovisual se menciona que las observaciones arrojaron resultados sobre el deterioro de la fertilidad y la elevada tasa de mutaciones en aves y roedores, además de que éstas, pueden transmitirse de padres a hijos. El elemento radiactivo Cesio 137 es el causante de este ataque al ADN y a los tejidos corporales.

A medida que las personas se refugian en sus hogares por la pandemia y dejan de realizar sus vidas cotidianas los animales van asumiendo territorialmente el control, beneficiándose de alguna forma de la ausencia humana, aunque hay que agregar, que fuimos ganando a fuerza de deforestación y caza indiscriminada y una urbanización sin respiro, las zonas que antes eran regularmente bosques donde la vida animal se reproducía hoy en día tienen el aspecto de urbes gigantescas o que crecen desordenadamente, como pasa en el Valle de la ciudad de Katmandú, Nepal, que se encuentra en una zona de sismicidad elevada; otros ejemplos son los elevados loteamientos en zonas naturales de nuestro país, cosa que debe hacernos reflexionar. Sin embargo, a pesar de todo lo que podamos ver por las redes sociales pueden sorprendernos, no todo ello es real y algunos avistamientos son falsos.

En la imagen: Un jabalí vaga por un camino en la zona de exclusión desierta que rodea la central nuclear de Fukushima Daiichi, años después de un colapso causado por un tsunami. Photograph By Ko Sasaki, Bloomberg/Getty

Según el portal ahora “A las tortugas marinas, por ejemplo, les resulta más fácil anidar en playas que alguna vez estuvieron abarrotadas en lugares como Tailandia y Florida. El número de flamencos en las lagunas del oeste de Albania ha crecido en un tercio en ausencia de turismo y actividades de navegación. Aun así, es probable que estos cambios en el comportamiento animal se reviertan una vez que las personas vuelvan a sus actividades habituales”.

Las ciudades han ganado espacio a los hábitats salvajes y ciertamente no se debería interferir de manera radical en esos sistemas pero lo que actualmente pasa es lo contrario, por lo que el estudio del comportamiento animal en esta pandemia demuestra de alguna forma la importancia de que las personas dejen de intervenir en la naturaleza actuando directamente sobre ella de manera negativa; las poblaciones significativas de mamíferos van en creciente aumento a medida que la población humana decrece, aunque estos animales no estén en buena forma, sin embargo, pueden desarrollar su vida, en aquellas condiciones peligrosas. Este «choque» de sistemas actúa sobre los más débiles, es decir, sobra la misma naturaleza salvaje, eso es algo que se sabe desde siempre pero que mucho hemos tratado de obviar.

Reuters

Lo que se detalla al final es que en estas zonas prohibidas para la actividad humana, como el área de exclusión de Fukushima Daiichi, donde macacos japoneses, jabalíes y perros mapache fueron ganando terreno, como lo explican los investigadores Beasley y Hinton, que encontraron, que “los factores más importantes para predecir la presencia de animales fueron el tipo de hábitat y el abandono humano, pero no los niveles de radiación”.

Por último, en el estudio de la zona desmilitarizada de Corea del Norte y del Sur, tras 70 años de “guerra fría”, animales como grullas de corona roja, osos negros asiáticos, zorros coreanos y el goral de cola larga predominan en esa “tierra de nadie” en ausencia de seres humanos, siendo reconocida esta área como una de las más importantes para la conservación de especies en peligro de extinción, en esa parte de Asia.

Para el investigador Hinton, la mejor conclusión de los estudios y de la experiencia con esta pandemia es simple, llana y a la vez poderosamente brutal:

Hemos identificado el problema y somos nosotros”.

Fuente:

«Wildlife abounds in these places abandoned years before coronavirus». Por Douglas Main. National Geographic. Link: https://www.nationalgeographic.com/animals/2020/04/humans-forced-out-wildlife-abound-fukushima-coronavirus/?cmpid=org=ngp::mc=social::src=twitter::cmp=editorial::add=tw20200502animals-humansanimalsreboundcoronavirus::rid=&sf233483267=1

«Chernobyl and Fukushima exclusion zones: Nuclear disaster sites are not wildlife havens». Hannah Osborne. Science/International Business Time. Link: https://www.ibtimes.co.uk/chernobyl-fukushima-exclusion-zones-nuclear-disaster-sites-are-not-wildlife-havens-1548073

Para recordar: https://www.express.co.uk/news/world/777314/fukushima-wild-boars-first-photos-nuclear-plant-disaster-wastelands-japan

Para ver: https://www.youtube.com/watch?v=AkaoA3mFqY4

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