Abolición de la Esclavitud en Paraguay

Abolición de la Esclavitud en Paraguay

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Según Sir Richard Francis Burton, al darse la independencia del Paraguay, en el país no vivían más de 2.000 negros esclavos, la mayoría de ellos en buenas condiciones pues las familias paraguayas los consideraban como «uno más de ellos». En esto coincide un enemigo de Francia y los López: Cunninghame Graham.

De hecho, en el Paraguay el asunto de la esclavitud nunca fue importante. No habían casi negros. Datos innumerables se cuentan, siendo los de Azara y Demersay los más llamativos e interesantes.

Por ejemplo, el médico belga Alfred Demersay (quien estuvo en el país en 1847) indicó que no llegó a ver más de 1.000 negros en servidumbre, casi todos ellos vivían en relativa libertad. Esto fue porque ya en tiempos del Supremo Francia se fueron liberando a los esclavos, eran muy pocos los que vivían bajo ese régimen. Además, Demersay explica que el Dr. Francia utilizó un método clásico para liberar a los esclavos: lo hizo a la manera egipcia, es decir, los negros tenían prohibido casarse con otros negros y debían hacerlo con mestizos. Así, al contraer matrimonio con una persona «libre», tanto el esclavo como los hijos del casamiento obtenían la condición de «libertos».
La sabiduría del Supremo Francia cada día sorprende más…

En 1842 se ratificó la «Libertad de Vientres y Prohibición del Tráfico de Esclavos» en el país. Así, los poco menos de 1.000 negros que quedaban serían los últimos de su generación. Los hijos de esos esclavos debían permanecer bajo cuidado de sus familias hasta la mayoría de edad (previsión brillante del Supremo López I, en otros lugares donde no se tuvo en cuenta eso, como en Rusia 20 años después, a los «libertos» se los echaba de las casas prácticamente desamparados).

Castigo a un esclavo en Brasil por Mauricio Rugendas. 1830. Imagen Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Esclavitud#/media/File:Johann_Moritz_Rugendas_in_Brazil.jpg

Como nos dicen tanto Burton como Justo Pastor Benítez, en 1850 el Gobierno Paraguayo declaró la emancipación de los esclavos públicos, que ya eran muy pocos. Y los esclavos de familias privadas podían comprar su libertad en las Esclavaturas del Estado. En 1853, Paraguay y Gran Bretaña firmaron un documento en el que se reconocía la soberanía nacional, y allí se ratificó la Libertad de Vientres y Prohibición del Tráfico de Esclavos en el Paraguay.

En pocas palabras, en tiempos de Francia y los López la esclavitud como institución ya estaba extinta de facto, lo que no significa que no hayan existido mercados negros y gente que hacía la vista gorda. Es que la emancipación de los esclavos era un concepto muy nuevo: empezó pocos años antes y no estaba aún muy extendido en Occidente.

La esclavitud en Brasil por Jean-Baptiste Debret. Imagen Fuente: De Jean-Baptiste Debret – J.B. Derbet, “Overseers punishing slaves on a rural estate”. (3 vols., Paris, 1834,1835, 1839), Voyage Pittoresque et historique au Bresil. Conrad, Robert. The Destruction of Brazilian Slavery 1850-1888. London, England: University of California Press, Ltd, 1972. Photography Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=57534432

Finalmente, en 1866 se dio la liberación definitiva de los pocos esclavos que quedaban. Fue por decreto del Mariscal López, «El Emancipador», quien además proclamó en sus campañas guerreras en el Brasil la Libertad de los Esclavos Brasileños, medida que no tuvo el efecto esperado.

La Constitución de 1870 no hizo sino confirmar que en Paraguay ya no habían esclavos. Fue una medida por lo demás necesaria, pues los brasileños no respetaban nada que haya surgido de los gobiernos de Francia y los López (quienes extinguieron gradualmente la esclavitud) y se llevaban como legítimo «botín de guerra» a cualquier paraguayo que ellos consideraban «apto para el cafetal».

Cazador de esclavos en Brasil. 1823. Mauricio Rugendas. Imagen Fuente: De Mauricio Rugendas – Desconocido, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1058717

Pero no porque el Conde D’Eu y los Legionarios hayan dicho o hecho una cosa, eso es «la realidad». En Paraguay, la esclavitud nunca fue extendida, es más, siempre fue algo casi residual y que tanto el Dr. Francia como los López, con mucho buen tino y sin experiencias traumáticas, extinguieron del país. Lo que diga Josefina Pla al respecto, con los sesgos propios que su personalidad albergaba, no deja de ser mera chapucería.

Diremos lo que dijo Charles Washburn sobre ese tema: La sola presencia de la Ley de Libertad de Vientres de 1842 fue suficiente para que prácticamente se liberaran a todos los esclavos del país.

¡Basta de mentiras!
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Emilio Urdapilleta

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