Aladdin y Jasmín en la pantalla grande: El ayer y el hoy del clásico de Disney

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Camellos, desierto, escenografía de medio oriente, y un inicio al estilo “Dora, La Exploradora”. Un Sultán, al que la mayor parte de Ágraba “alaba”, una princesa rebelde con un tigre de mascota, un ladronzuelo, interés amoroso de Jasmín, con un mono de compañero,  un raro hombre brujo con un bastón engualichador, en forma de serpiente,  con un secuaz loro, que al principio es malo pero luego se vuelve bueno y, el azul genio de la lámpara; protagonizan la “Super Movie Disney”, de estereotipo árabe noventoso, Aladdin. Historia que, como dice Jorge Pinarello “nos enseña que lo más importante es el amor, el amor heterosexual”.

Así como siempre, Disney se “Reinventa”, y este año lanzó la nueva película de Aladdin en su versión “acción real”. En el filme la trama, aunque es algo parecida a la edición original, aparece con muchos cambios que modifican el mensaje de la película de los noventa.

Fuente: blog.ticketmaster.es/

En esta ocasión, la película inicia con Will Smith y su interés amoroso en un barco, acompañado por sus hijos, a los que les ofrece contarles una historia  que, por supuesto, debe ser cantada.

Después, la pantalla refleja el relato contado por Smith, que es protagonizado nuevamente por: el Sultán, el ladrón, el raro brujo del bastón (que da interesantes frases políticas y filosóficas), el genio, el Pueblo alabador, los diferentes animales, pero, en este caso con una renovada y empoderada princesa Jasmin, que durante el filme, a pesar de que siga teniendo un vínculo amoroso con Aladdín, nos demuestra que en el 2019, lo más importante es el empoderamiento, el empoderamiento femenino. Claro reflejo de la actualidad.

El renovado espíritu de Jasmín, desembocó en su nombramiento como Sultana de Ágraba, robando protagonismo al ladronzuelo, por lo que, me pregunto: ¿Por qué le pusieron a la película Aladdin si al final habla más de Jasmín? (Tal vez por la popularidad del nombre original)

Fuente: Common Sense Media

En conclusión, el cine nos demuestra cuál es el pensamiento social general del momento, las modas y las funciones de las personas en la sociedad, como en siglos pasados lo hacía la pintura, aunque depende mucho de la línea editorial de la empresa filmográfica,  la cual en este caso no es muy lejana a la realidad.

Asimismo, aspectos como el padre rico y poderoso que cumple los caprichos de la hija por falta de madre, una hija rebelde pero a la vez empoderada  que busca romper con los esquemas dándose un lugar en el poder por ella misma, un frustrado y envidioso ladronzuelo que busca  la plata y familia que nunca tuvo, el malo con un oscuro pasado que utiliza su sabiduría para conseguir poder que busca instalar un gobierno totalitarista y expansionista, probablemente violento.

Fuente: Elmundo.es

Sin embargo, no me parece que el empoderamiento femenino esté mal, al contrario,  creo que es un avance para que las palabras de las mujeres tengan peso y valor. Además, Jasmin tiene la particularidad de que en la primera película se revelaba ante las injusticias, aunque solo veía las situaciones convenientes para la trama, pero algo de esa esencia tenía, sin embargo en esta versión se libera al personaje a pensamientos orientados al feminismo, que en la actualidad es tendencia.

No obstante, el nombre de la película no condice con lo que pasa en ella. 

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