El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

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Apuntes no matemáticos de economía – Apuntes de praxeología – La acción intencionada del individuo

El individuo es guiado por sus necesidades o requerimientos (metas o fines), para lograrlos, debe actuar.

En los seres humanos se diferencian dos tipos de actividades: las fisiológicas y las acciones. Las primeras son respuestas automáticas de carácter adaptativo, que responde a estímulos y están preestablecidos genéticamente. Ya las acciones constituyen una respuesta a una situación concreta. Se denomina conducta el conjunto de acciones que constituye esta respuesta. Las acciones no son observables, lo que se observa son actividades (1).

El rasgo que define a la acción es la intencionalidad, que se refiere a la propiedad de la mente de representar objetos o referirse a algo. Estas representaciones provienen de la percepción y la representación de representaciones que son las meta-representaciones son los constructos y conceptos. Son fenómenos mentales denominados signos y estos constructos no necesariamente son objetos con existencia real, pues dependiendo del nivel abstracción se darán los constructos mentales. Ya la intención se refiere a una determinación de la voluntad en orden a un fin. Es la idea que se tiene de lo que se pretende conseguir con cierta acción o comportamiento. El contenido del acto mental llamado intensión es una acción. Pero la intensión responde a un motivo, así cuando decidimos sentarnos en el piso, la intensión es la de sentarnos y actuamos para el efecto, pero tal intensión responde a un motivo, estos pueden ser distintos de acuerdo a cada individuo, pues el motivo de sentarse pudo ser el de refrescarse por que el piso considero más fresco o porque pretendo hacer una manifestación pacífica contra una institución. El motivo, generalmente es deseo, es el motor de la acción (1). 

La acción normalmente implica movimiento o cambio de estado o situación y afecta o influye en una persona, animal o cosa. Es pasar de un estado de reposo absoluto a uno de movimiento o vice versa, ese movimiento no se reduce solo a movimientos musculares, ya que también el cerebro está constantemente en acción emitiendo órdenes, imágenes o enhebrando líneas de pensamientos.

La acción es la orientación del actor respecto a una situación (2).

Pero lo que identifica a la acción humana es su intencionalidad, un comportamiento intencional (3), es decir, que ocurre deliberadamente buscando un fin.

Murray Rothbard. Fuente Imagen: https://es.m.wikipedia.org/wiki/Archivo:Murray_Rothbard.jpg

Ludwig Von Mises, en su Magnum Opus “La Acción Humana” dice:

“La acción humana es conducta consciente; movilizada voluntad transformada en actuación, que pretende alcanzar precisos fines y objetivos; es consciente reacción del ego ante los estímulos y las circunstancias del ambiente; es reflexiva acomodación a aquella disposición del universo que está influyendo en la vida del sujeto” (4).

Ludwig von Mises. Fuente Imagen: http://debatime.com.ar/ludwig-von-mises-el-libre-comercio/

En el ser humano se pueden diferenciar dos tipos principales de actividades: unas son fisiológicas, reacciones que se producen en el organismo ante el estímulo de estresores; el otro tipo de actividades se denominan acciones. Las primeras son respuestas automáticas e indiferenciadas a estímulos, tienen un carácter adaptativo y están preestablecidas, mientras que las acciones son intencionales y constituyen una respuesta a una situación concreta. Se denomina conducta el conjunto de acciones que constituye esta respuesta. Las acciones no son observables, lo que se observa son actividades

Desde el punto de vista económico, la acción es salirse deliberadamente de un estado inicial de satisfacción tratando de mejorarla, también se puede decir que es lo que se hace cuando se trata de salir de un estado de insatisfacción para llegar a uno de satisfacción. El propio Mises expresa:

“Solo actúa quien se halla en situación que conceptúa insatisfactoria” (4).

Solo no existiría acción intencionada en un caso de satisfacción plena permanente, y esa situación solo podría darse en el jardín del Edén. El individuo actúa por que tiene sed, hambre, frío, calor, etc., su naturaleza misma y el medio en que vive exigen su constante actuación. El individuo se propone metas, a veces conscientes otras casi inconscientes y actúa para lograrlos, otras, actúa en consecuencia de situaciones que provocarían insatisfacción. Un ejemplo básico, casi vulgar puede ser el de que un sujeto esté mirando un partido de futbol y le venga la gana de orinar. Esa necesidad fisiológica provoca un estado de insatisfacción en él, por lo que debe actuar, esa acción enfrenta al sujeto a un dilema, si abandona la TV por unos minutos para ir al baño, se puede perder la explosión de júbilo del gol del campeonato, pero si permanece ante la TV sentirá dolor en la vejiga y hasta pueda generarle problemas más serios en el futuro. Por lo tanto, toda acción necesariamente se inicia a partir de una decisión.

Tanto el dirigirse al sanitario, como el permanecer estoicamente frente al televisor constituyen acción.

Prepararse un sándwich, dirigirse al trabajo, adquirir un bien, abstenerse a consumir, realizar una inversión, vender un artículo, escribir un libro, leer un libro, acudir a una institución de enseñanza, abrir un negocio, son actividades que responden a la intensión de satisfacción psicológica del actor que a su vez responden a motivaciones que incitan al agente.

La decisión es el resultado de la acción de elegir. El individuo en cuanto es libre, tiene la capacidad de elegir, de decidir entre una o más opciones que se encuentran a su disposición. Cada orientación de la acción implica un conjunto de objetos de orientación que proporcionan posibilidades y alternativas e imponen limitaciones en los modos de gratificación de las necesidades y en el logro de las metas del actor (2).

Talcott Parsons. Fuente Imagen: https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/parsons_talcott.htm

Es por eso que uno de los derechos más importante del ser humano es la libertad. La libertad ya viene limitada por la condición misma del ser humano y si es progresivamente coartada como lo es hoy día por el positivismo legal y su sobreabundancia de legislación, las posibilidades y alternativas satisfacientes se ven reducidas, por lo tanto, el individuo queda con menos opciones para tomar sus decisiones, que son las que él considera las más apropiadas para que le proporcionen alguna satisfacción.

Son los bienes y servicios los medios a los que recurre la acción para lograr sus fines. Y es buscando su propio beneficio, es decir, con esa intensión, que el individuo se predispone a actuar, pone su trabajo para la producción de estos bienes o tratará de acceder a ellos por medio de intercambios. El trabajo es el factor de producción intrínseco del individuo. Con el desarrollo de las interacciones humanas, se logrará la división del trabajo y esto es lo que permitió a la humanidad mejorar la productividad y por ende la generación de riquezas, sumado esto al intercambio, cuando una persona buscando mejorar su nivel de satisfacción entrega algo a cambio del medio que le permitirá llegar al nivel de satisfacción que él desea. Ese intercambio veremos cuando analicemos el mercado y puede ser directo, por medio del trueque, o indirecto, por medio de una cantidad monetaria, completo si es al contado, incompleto si es de pago diferido.

Me gustaría enfatizar, que el estado de insatisfacción no es necesariamente provocado por un agente externo, a veces la gana de progresar también nos inspira a buscar salir de un estado de satisfacción que consideramos insuficiente e intentamos llegar a un nuevo nivel de satisfacción. En este sentido, debemos puntualizar lo siguiente: Si lo que uno busca es simplemente mantener un nivel de satisfacción dado, no debería molestarse si otros tienen mayores aspiraciones y logran elevar su nivel de satisfacción traducidos en progreso material, intelectual o laboral. Pero el espíritu de competencia que guía la acción humana a partir de los genes, motivará a otros agentes a actuar y estas acciones mientras se mantengan dentro del entorno de la producción e intercambios voluntarios profundizarán la división del trabajo, caso se salda de ese entorno estaremos hablando de medios políticos.

Todos los seres humanos, son diferentes, únicos e interpretan la vida y su entorno de manera individual, por tanto, sus necesidades y deseos son distintos y también distintos son los medios que cada uno considera capaces de satisfacerlos. Alain de Benoist en su crítica al igualitarismo dice:

“No sólo los hombres no son al nacer como “tabla rasa” o cera virgen, sino que no hay un hombre igual a otro. Somos todos diferentes hasta en las fibras más tenues de nuestro ser, y es incluso porque somos desiguales por lo que existimos como tal especie humana. “La diversidad –dice también Robert Ardrey- es la materia de la evolución, puesto que es entre la diversidad de los seres donde la selección natural lleva a cabo su elección”. Hans J. Eysenck, director del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Londres, precisa: “No hay modo de hacer a los hombres iguales; semejante objetivo es absurdo en sí mismo, porque toda la biología se basa en la diversidad. Es ella la que asegura la supervivencia cuando, en el curso de la evolución, las condiciones cambian. Si todos los seres fuesen iguales, no habría posibilidad de cambio” (5).

La voluntad del individuo de cambiar su estado de satisfacción es la que lo motiva a actuar, y cada individuo tiene sus motivos particulares que darán origen a la intencionalidad de sus acciones.

Según Mosterín, el motor de la acción es el deseo; el deseo genera la intención previa a la acción y mediante el razonamiento se adecua esta intención a la realidad en forma de acción. Si deseo ir de vacaciones a una isla del Caribe, he de tener en cuenta un conjunto de circunstancias, tanto subjetivas como objetivas: si el clima me sentará bien, si cuento con suficientes días de vacaciones, el estado de mi cuenta corriente, etc. En definitiva, la adecuación de mi deseo a la realidad exige un razonamiento práctico (6).

Jesús Mosterín. Fuente Imagen: De Jelens – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6375010

En una economía autista, su acción estará aplicada a la naturaleza y solamente con ella, pero al encontrarse con otros agentes, tendrá que ajustar sus objetivos y acciones de acuerdo al nuevo ambiente en el que se desarrolla la acción, es decir tanto a la naturaleza como a las acciones de los demás agentes. La convivencia pacífica entre individuos solo es posible con el intercambio y la naturaleza en sí de la economía, como veremos, se refiere a elegir e intercambiar, por consiguiente, ese intercambio debe ser voluntario, que es lo que ocurre en el mercado. El intercambio tendrá lugar cuando cada parte valore el bien a recibir más que el bien que entrega (4). El otro modo de interacción humana es el hegemónico, en el que uno se impone al otro por la fuerza o la amenaza del uso de la fuerza.

Por Victor Ocampos

Bibliografía

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1. Patricio AD. Sobre la interpretación: Teoría de la acción. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. 2013 Marzo; 33(117).
2. Talcott Parsons ES. Hacia una Teoría General de la Acción S.A. K, editor. Cambridge: Harvard University Press; 1962.
3. Rothbard M. Man, Economy and State, with Power and Market Rothbard M, editor. Aurburn: Ludwig Von Mises Institute; 2009.
4. Mises LV. La Acción Humana. Tratado de Economía. Undécima ed. Editorial U, editor. Madrid: Unión Editorial; 2011.
5. Benoist Ad. El Totalitarismo Igualitario. Elementos de Metapolítica para una Civilización Europea. 2013 Enero; I(52).
6. Mosterín J. Lo mejor posible: Racionalidad y acción humana Madrid: Alianza Editorial; 2008.

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