El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Opinión Política

Democracia es igual a robo

Uno de los inventos más grandes que hicieron los seres humanos para robar al prójimo en forma aséptica es la democracia. Se la creó bajo el paraguas de la igualdad, de la libertad en menor medida y de un gobierno al servicio de la gente.

Todos, por cierto, argumentos atractivos y fascinantes pero que en la realidad son incompatibles con la misma naturaleza humana desde el mismo momento que todo gobierno resultante de la democracia se basa en el monopolio, y al final entonces quienes gobiernan o mandan (no les gustan que se les diga que mandan pero en realidad hacen eso) son unos pocos que usan el aparato del poder en beneficio propio y de su grupo en perjuicio de la gran mayoría que no tiene forma de defenderse porque fue ella al final de cuentas la que le dio ese “derecho” inexistente para que los pocos manden sobre ellos, apoderándose de sus bienes mediante impuestos y conculcando su libertad bajo diversas formas.

El Paraguay y su famosa democracia de la llamada transición es un buen ejemplo de ese fracaso. La democracia al igual que el despotismo solo ha servido para que unos pocos roben a los muchos, con la gran diferencia de que en el despotismo hay alguien en concreto a quien odiarle que generalmente es uno solo, en tanto en la democracia son muchos los integrantes de la minoría legal dominante por lo que la mayoría queda sin argumento hasta para rebelarse o practicar tiranicidio porque ha sido ella misma que con carácter previo y engañado quien aupó a sus verdugos al poder, por lo que no puede decir nada.

Este es el argumento por lo cual el estado y su gasto público crece cada día más y más y los servicios que presta para su supuesto “patrón” que en realidad es su esclavo y prisionero cada día baja de calidad. Ahora el Gobierno ha presentado el Proyecto de Ley de Presupuesto General de la Nación y en ninguna parte se contempla reducciones sino todo lo contrario: en general se mantiene y en otros se aumentan. Es decir, el gasto público subirá, lo que es lo mismo decir que el robo aumentará.

Una prueba de lo absurdo de la democracia en este caso representativa (que no representa a nadie sino a ellos mismos y sus amigos) y que demanda una ingente cantidad de costo repartido para la gente es el Congreso Nacional. Tiene 80 diputados y 45 senadores más 18 representantes en el Parlasur para un país de un poco más de 7 millones de habitantes. Cabe agregar a esto que cada “representante del pueblo” tiene tras de sí como 30 a 50 personas bajo diferentes títulos que paga la gente también.

El costo es enorme. Sacando un promedio se tiene que de los 143 representantes por cada 52.500 habitantes hay un “representante”. Comparece esto con un país como Estados Unidos donde se dice que la democracia funciona “algo mejor”. Con 320 millones de habitantes tienen 435 miembros en la Cámara de Representantes equivalente a diputados acá, lo cual da un promedio de que por cada 735 mil habitantes tiene un diputado o miembro en la Cámara.

ASU04. ASUNCIÓN (PARAGUAY), 10/12/2013. EFE/Andrés Cristaldo

Si la democracia es una forma de armar un gobierno con principios solidos debería ser igual en todas partes; si se aplicara la misma ratio de EE.UU. a Paraguay, éste debería tener a lo sumo 10 diputados y no 80 como lo tiene actualmente. Pero no es así.

La democracia es lo que ha permitido que se robe al prójimo sin pistolas y a cara descubierta, en forma “amable”, le tiene prisionero con una eterna promesa de que si sabe elegir el próximo gobierno sí que va a buscar el bienestar de la gente. ¡Es sin duda la gran mentira de los tiempos modernos!

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