El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

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Día del Maestro o sobre el festejo de nuestras carencias

En el día del Maestro debemos focalizarnos todos los ciudadanos en entender lo que realmente hace falta para que la noble profesión de la docencia sea mejorada y llevada a la excelencia en Paraguay, tenemos muchos entusiastas esperanzados que terminan olvidando rápidamente sus sueños primigenios que los hicieron volcarse al estudio y la investigación para dedicarse de lleno a la enseñanza de los niños y los jóvenes; la gran barrera que tienen los docentes a nivel nacional son las pésimas condiciones laborales que sufren, un sueldo exiguo y una esclavización en lo que respecta a la burocratización académica de sus cátedras hacen que se deteriore sigilosa y gradualmente su predisposición profesional. No hay nada que festejar sino que corregir.

Nuestro país necesita una reconversión hacia la innovación para el desarrollo de las nuevas herramientas tecnológicas y pedagógicas, necesitamos tanto a nivel público como privado la implantación de la docencia para la docencia no de una docencia para el cumplimiento de estúpidas y engorrosas como interminables pasos para completar y presentar planillas, dejemos de lado la burocratización y enfoquémonos en la educación integral de los docentes para que los niños del futuro puedan asimilar, absorber y aprovechar la sapiencia de sus educadores. Solo así podremos emerger de las tinieblas en la que está sumido todo el engranaje educativo a nivel nacional.

Sir Ken Robinson

Hay escuelas y colegios que no tienen techo señoras y señores, con eso baste para que me haga entender. El modelo de educación paraguayo es y seguirá siendo el stronista, y cuando me refiero al estronismo, específicamente me refiero al actual, no al del régimen de Stroessner, porque la educación durante su mandato dictatorial fue mucho mejor que la vigente. No el modelo de educación ideado por las “mentes brillantes de una democracia ilusoria en constante transición” que construyeron un castillo de cristal por el que se veían todos los intersticios, hasta los más minúsculos, pero que se erigió sobre los pies de barro del amoldamiento, la normalización patógena de la repetición y la cultura de la burocracia.

Pero este sistema stronista no perdura por sí mismo, es prácticamente el reflejo de lo que sucede en todos los ámbitos, tanto a nivel privado como público, la necesidad de industrializarnos a toda costa, para seguir los modelos de desarrollo que otros países de la región han adquirido e impulsado, nunca desde el enfoque de nuestra propia realidad sociopolítica y económico cultural sino copiando y recopiando a medias, formatos que son de impracticabilidad manifiesta para nuestra existencia republicana.

Se enseña de acuerdo a la demanda, muchos hemos escuchado en la universidad o de nuestros mayores la famosa máxima que durante años se erigió como solución de fondo a nuestros problemas sociales, el país necesita de técnicos, no de filósofos, o Paraguay ahora necesita ingenieros cualificados no de humanistas y es que se tiene a las humanidades (derecho, sociología, filosofía, historia o letras) como interesantes pero no gravitantes para el progreso de nuestra nación y he allí, que este enfoque erróneo, basado en las necesidades industriales del Paraguay catapultó en lo más alto la técnica antes que el pensamiento, porque se ha necesitado para la industrialización una caterva de obreros que hagan su trabajo sin pensar, ya que en la industria no es necesario hacerlo sino cumplir órdenes, este enfoque realmente ha consumido muchos años de la supuesta democracia asentada en el poder de una minoría criolla y atrabiliaria casta de políticos descendientes de los antiguos grandes hombres del régimen stronista, ¿qué pueden hacer ellos que se rigen bajo los preceptos anteriores que “funcionaron” de alguna forma?: pues, de alguna forma seguir con ellos, aceptando las imposiciones obligatorias de la “posmodernidad”, una reforma educativa que provino en el peor momento del país cuando tuvimos a uno de los peores presidentes de la Historia, el Ingeniero Juan Carlos Wasmosy, lastimosamente que podría haber alcanzado alguna relevancia histórica positiva si no se embarcaba demasiado en la politiquería pero es así el Paraguay, un lugar plagado de políticos que prevalecen en el poder con ánimos de imponer sus ideas y creencias, por más equivocadas que estén, a la mayoría.

Pero todo este movimiento contracultural asentado en el gobierno de Wasmosy se fue gestando durante el periodo de Andrés Rodríguez, la consigna era cambiar todo lo que nos recuerde a Alfredo Stroessner y sus 35 años en el  poder, aunque ello implique destruir cosas que funcionaban, como era la educación, en cierto sentido, ya que, a pesar de que se tenía la propaganda estatal al pie del cañón para cada niño o joven, las horas que se dedicaban a las asignaturas relevantes era válido para contar con jóvenes ingresantes a las universidades con base sólida para elegir la profesión que gustasen o seguir una carrera científica, ya que se tenía una función humanística que si bien es cierto, podría tener falencias, no es menos cierto que a su vez, podrían ser perfectibles en el tiempo, sin la necesidad imperiosa de echar por la borda todo lo que había comenzado con el apoyo de la Misión de Asistencia Técnica de la UNESCO[1] en los años cincuenta del siglo pasado, justo cuando Stroessner llegaba al poder e instituía mediante decreto presidencial[2]  la mejora de la calidad docente mediante la instauración del primer Instituto de Ciencias[3] que prepararía y capacitaría a los docentes en todos los espectros en ciencias básicas y naturales[4] como ser matemáticas, física, química, biología y geología, que se tenían como muy refractarias o casi inexistentes, en un viejo sistema que venía desde antes donde prevalecía lo humanístico, pero no por ello, menos importante[5].

Petta, el premier del MEC, no demuestra ser el más indicado para estar al frente de la educación pública en el país, al menos, es lo que piensa la mayoría de la ciudadanía.

De esta manera, la individualidad se compromete radicalmente, ya que nadie puede salirse de los parámetros y convertirse así, en un conejillo de Indias, la imaginación y la creatividad de los niños se ve de esta forma, completamente suprimida de las aulas. Se piensa en la especialización, en aumentar el currículum, es decir, nos movemos en un sistema ya preclaramente admitido como el mejor de todos, donde se premian las habilidades para convertirnos en empleados, mano de obra intelectual o física, ser forzados a buscar la estabilidad laboral en una empresa que se aprovecha al máximo de tus habilidades adquiridas a través de la Academia y no en el talento humano individual; no es solamente una reforma profunda que se necesita en Paraguay, ya el ex ministro Riart, a falta de ideas para la solución de la de-forma educativa de los años noventa que dio más espacio a cosas innecesarias por encima del conocimiento importante y no haber apoyado el desarrollo de la formación profesional en todas las escuelas de la República, se volcó a reinstalar las ideas de Ramón Indalecio Cardozo[6], es decir, ha tratado de volver a las bases; estas acciones llevadas adelante por los pioneros de la mediocridad imperante en el otrora Ministerio de Educación y Culto, han facilitado el momento actual.

A medida que se van haciendo sobre la marcha los famosos remiendos, ellos sufren la acción de los baches que se van formando a medida que las tormentas en la educación provocan una especie de gatopardismo en este ámbito, es decir, cambiar todo para no cambiar nada, eliminar los excesos para volver a provocarlos, extinguir los mejores programas para reformularlos y desafortunadamente, estos programas y grandes programas fuertes para la revitalización de la voluntad del docente para volver a ser feliz en el aula y que los niños se beneficien de esta seguridad de hacer lo que a uno le gusta, no son puestos en marcha o son recopiados y pegados con sus luces y sombras en los nuevos gobiernos entrantes pero cosa peor, la mayoría de las veces el sistema educativo funciona como todo en el Estado paraguayo, una visión contraria al enemigo político que ha perdido las elecciones, de esa forma, cada nuevo gobierno es un nuevo re-encauzamiento hacia la nada, que produce una petrificación del sistema. Necesitamos cambiar el paradigma actual, necesitamos entender que para que el sistema educativo deficitario se convierta en fuerte y previsible en cuanto a los cumplimientos elevados que toda la ciudadanía requiere, deberá ser adaptable en el tiempo ante los desafíos del siglo XXI, y los cambios que se están gestando en materia de tecnologías, energías renovables y la alimentación del futuro, todo ello fundamentado en la creatividad para la generación de nuevas ideas. Solo con ello se podrá salir de la crisis.

Quería compartir con ustedes el pensamiento de Sir Ken Robinson[7] con respecto a la escuela del futuro y si consideramos que el futuro es hoy, Paraguay con creces se está quedando de nuevo, en el pasado. Una de sus charlas más francas ha sido la que llevó adelante en la plataforma TED[8] que ha sido compartida por millones de usuarios en todo el mundo; esto debería ser una obligación para los docentes de todo el país, absorber un poquito de esta experiencia de este intelectual inglés. En el final de esta nota estaré compartiendo el link para que puedan ver completo el programa de la conferencia. La síntesis que podemos entresacar a grandes rasgos es la siguiente:

Los puntales de la educación para Sir Ken Robinson deben ser:

Primero: Robinson considera que la creatividad tiende a ser igual o más importante que la propia alfabetización en la educación. Actualmente el sistema educativo, (estadounidense o inglés) establece una serie de categorías de excelencia basada en el conocimiento de matemáticas, o humanidades, así, proclive a despreciar la creatividad, el sistema educativo baja a un nivel inferior a ésta, provocando de esta manera la indiferencia hacia los propios talentos o capacidades de los niños, jóvenes e incluso adultos, que cuentan con formar parte de la solución y no de los problemas.

Segundo: Los niños y jóvenes buscan el establecimiento de su propio sistema de ensayo y error, se sabe exactamente tanto en colegios como universidades, qué le puede gustar al profesor o qué no le gusta, de esa forma se pueden pasar las asignaturas, porque el error se castiga con el aplazo. Se estigmatiza a los que cometen errores ya que demuestran “su inutilidad”. Se teme equivocarse porque provoca el famoso quiebre burlón, es decir, se teme “pelar” básicamente por la sorna posterior, si dejan de experimentar, ensayarse y fallar, probando con ello su capacidad para enfrentar la adversidad se tiende a colocar al estudiante en una situación en la cual terminará por acceder a la solución siguiendo una receta aprendida de memoria, que lo pondrá en situación peligrosa al embarcarse en la faceta laboral y ante la vida misma.

Petta inflando globos. Fuente: Twitter del Secretario de Estado.

Robinson expresa que el sistema educativo sataniza el error manteniendo la creencia de que son negativos para el desarrollo de las habilidades del niño o joven, así, lo único que se logra es ir extirpando de a poco la capacidad imaginativa para crear, la creatividad se pierde en un lodazal profesional, aumentando la eficiencia del individuo que saldrá al campo exterior profesional pero disminuyendo su eficacia para enfrentar problemas que se le puedan presentar y para los que no tendrá a mano, tan fácilmente, la receta de la solución. Sir Ken expresa[9]: “Nuestro sistema educativo se basa en la idea de habilidad académica. Y hay una razón. Cuando todo el sistema fue inventado. En el mundo, no habían sistemas educativos antes del siglo XIX. Todos surgieron para llenar las necesidades de la industrialización. 

Así que la jerarquía se basa en dos ideas. Número uno, que las materias más útiles para el trabajo son más importantes. Así que probablemente te alejaron gentilmente de las cosas que te gustaban cuando niño, con el argumento de que nunca ibas a encontrar un trabajo haciendo eso. ¿Cierto? No hagas música, no vas a ser músico; no hagas arte, no vas a ser un artista. Consejo benigno, y hoy profundamente equivocado. El mundo entero está envuelto en una revolución. 

Y la segunda idea es la habilidad académica, que ha llegado a dominar nuestra visión de la inteligencia, porque las universidades diseñaron el sistema a su imagen. Si lo piensan, todo el sistema de educación pública en el mundo es un extenso proceso de admisión universitaria. Y la consecuencia es que muchas personas talentosas, brillantes y creativas piensan que no lo son, porque aquello para lo que eran buenos en la escuela no era valorado o incluso era estigmatizado. Y pienso que no podemos darnos el lujo de seguir por este camino”. 

Con ello quiere clarificar que mucho tiempo hace que los niños y jóvenes son obligados a trabajar y preparar su cerebro dentro del sistema educativo para colocar ciertas materias por encima de otras, debido a su capacidad para lograr con ellas, el “éxito profesional, el dinero, la vida feliz”, pero se dejan de lado las artes, es más, se consideran a ellas como fundamentalmente, hobby y no, como una forma de profesión que pueda lograr lo que la industria “necesita y consume”. El teatro o la danza son prácticamente proyecciones de una incapacidad mental para poder enfrentar el entorno para la solución de problemas específicos y no para realizarse como ser humano, se ve todo ello, como algo no necesariamente negativo, pero sí, como algo que no nos llevará a ninguna parte.

El aprendizaje en las universidades por ejemplo, está basado en priorizar las habilidades para el trabajo futuro, es decir, especializado, de manera industrial, como un esclavo ahora preparado y capacitado para a cambio de dinero, producir para el empresario. No se transforma el conocimiento humano en una red que aúne esfuerzos en pos de la consecución de ciudadanos más aptos para soportar los embates de la vida, las desgracias y tragedias personales, sino para producir, a toda costa, incluso de sí mismo, esta imagen requiere una gran reflexión, no estoy hablando en contra de la industria ni de las empresas, simplemente estoy mostrando lo que Robinson entendió perfectamente, ahora necesitamos otro sistema, un programa que abarque todo el bagaje que hará posteriormente a un ser humano, pasible de ser explicado en su integralidad y no, en su especialidad. Éste sería su tercer principio.

En cuarto lugar estaría su crítica abierta y bien encaminada sobre las famosas habilidades curriculares académicas, ya que ellas, para él, no son sinónimo de inteligencia sino de amoldarse perfectamente a un sistema parasitario que crea el elemento esencial para la simbiosis futura entre individuo/obrero – empresa/colectividad, ya que salirse de estos parámetros implicarían una catástrofe personal basada en una conducta antisocial, o enmarcada dentro de una incapacidad para relacionarse con el mundo que desea que te encuentres dentro del cuadrante que define tu éxito o fracaso como profesional pero nunca el sentirse bien, haciendo lo a uno le gusta, y viviendo de esta forma una vida plena en función de nuestra salud mental y física y no en función de la producción. La escuela, colegio o universidad valora la nota y no al individuo, se prioriza el destaque en ciertas materias sobre otras eliminado de esta manera el impulso al aprovechamiento del talento innato en el niño o joven. La colectividad significa supresión de la individualidad bajo cualquier aspecto.

Así es que, muchas empresas ahora están entendiendo que todo personal de servicios u obrero necesita de una diversidad de propuestas para realizarse como funcionario de la empresa, construyendo complejos deportivos, invirtiendo en el crecimiento humanista del trabajador, participando en cursos, charlas o conferencias de auto-superación, artes, entre las que están el teatro, la música y el baile, incluso en la Universidad Nacional de Asunción se puso al tapete de la Extensión Universitaria[10] que no debería ser solamente en el campo de la especialidad sino también, abierta a las artes anteriormente citadas que pueden lograr en funcionarios, docentes y estudiantes resultados singulares en la posterior participación de los mismos en el campo profesional.

Siguiendo con este punto se consigue que el monstruoso pulpo gigante de la educación supere con creces el establecimiento de una inclinación natural a desenvolverse en este ámbito basados en las habilidades naturales del individuo, porque hasta ahora, es difícil que cualquier persona pueda descubrir sus verdaderas capacidades, de la noche a la mañana es imposible encontrarlas, y se necesita tiempo para pulirlas, una vez encontradas. Nuestro sistema educativo es un entorno de carácter parasitario que enseña a los niños y jóvenes a crecer con una amplitud de miras orientada a proveer al sistema estatal o privado de talentos sin capacidad crítica, sin pensamiento crítico, sin aspiraciones para transformarse a sí mismos, para transformar sus respectivos entornos, tanto familiares como profesionales y sociales.

Hemos tenido 30 años de una transición a la de-forma educativa y desde allí, se ha trazado el camino torcido de la inadecuación a las nuevas tecnologías, la respuesta válida a los nuevos desafíos de desarrollo porque pensamos más que nada en producir buenos agentes de consumismo y defensores del conformismo, conducta autodestructiva que nos ha llevado a esta realidad que es tan criticada por la ciudadanía en general y los medios de comunicación.

Pero para encontrar o aislar estos talentos naturales se necesitan prodigios circunstanciales que no piensen en completar planillas o producir informes burocráticos, sino gente enfocada en los niños y los jóvenes y en la enseñanza, propiamente dicha. Por eso siempre se sostiene que la práctica hace al maestro pero si éste, se enfrasca todos los días y fines de semana en completar planillas y dedicar enteramente su fin de semana en la proyección de las obligaciones burocráticas que son innumerables, poco o nada podrá transmitir que sea de relevancia para nuestros hijos y nietos y para la gente en general.

Así, Robinson habla de la revolución que se necesita en la educación, ya no de una evolución, los cambios superficiales forman parte de las reformas que con bombos y platillos son anunciadas por los diferentes gobiernos en nuestro país, una de aquellas buenas estructuras organizativas que intentaron mejorar el estado de salud de la educación pública en Paraguay se dio como habíamos comentado más arriba con el anuncio del Ministro Riart de la vuelta a las bases de la educación en la que se dedicaría mucho tiempo y dinero de los contribuyentes a hacer real la educación en los niveles más pobres y en las escuelas rurales.

El resultado de todo este análisis científico de la educación de acuerdo a los patrones nacionales, o dicho de otra forma, de acuerdo a nuestra realidad nacional, fue un mensaje de texto enviado por celular en que se le deseaba una vida profesional fructífera fuera de la función pública, ya que estaba despedido.

Todos los años los docentes paraguayos sufren la indiferencia del Estado, y todos los años creen en las promesas de mejorar su situación laboral. Pero éstas son soluciones parche, necesitamos profundizar en una estrategia de un programa fuerte que no ayude a progresar y no quedarnos más en el pasado. Fuente de la Foto: Agencia IP

Robinson alienta la desarticulación de las ideas preconcebidas, de los sesgos que son parte del mecanismo cerebral de las autoridades que piensan linealmente, dejar de lado el pensamiento de que todo lo que sirve es simplemente ir pasando de cursos y priorizar la concentración máxima en la mejora de las habilidades naturales de los seres humanos. Así, la educación se convierte en orgánica, personalizada en el talento, no en la colectividad, sino en la individualización, algo impensable para nuestro cerrojo de mediocridad que oculta cualquier posibilidad de pensar en la verdadera transformación de la educación en Paraguay en todos los niveles. El objetivo debe ser primero, eliminar el concepto de inteligencia que tenemos, y apoyar el desarrollo de la misma para olvidar el pasado, ese modelo mediocre asentado en lo estandarizado y dogmático que no puede cambiarse porque “no existe otro modelo que lo pueda superar”.

En Paraguay apenas estamos llegando a los inicios de la revolución industrial, no pensamos en cómo desarrollarnos como sociedad sino solo como productor de alimentos, no en generar energías renovables sino en consumirlas hasta que la OPEP diga basta o nuestros vecinos no nos quieran vender más, nos concentramos demasiado durante muchas décadas en querer mejorar la calidad de nuestros productos pero no para nuestro propio consumo sino para estandarizarnos a nivel mundial pero ¿para qué?, para de alguna forma industrializarnos y poder exportar más y más, pero qué hace el Estado con los impuestos que provocan esas exportaciones, nada absolutamente. Sólo planea seguir con los modelos repetidos, no en afianzar una visión ejemplificadora y transversal al sistema educativo nacional pues no se elige a los mejores sino a los representantes de las facciones políticas presentes en el gobierno de turno.

Es más, no les interesa y les conviene que los niños y jóvenes lean cada vez menos o tengan nula capacidad de interpretar una lectura y extraer una idea central, por decir algo mínimo. Robinson explica que nuestra educación actual está afirmada sobre la base de la comida rápida, mientras más rápido podamos quitar profesionales mejor estamos en salud educativa, con ello, la comida basura, la educación basura termina por contaminar todo y provocar la miseria en la que nos encontramos actualmente con este maldito sistema educativo que tenemos que soportar que beneficia a los mediocres por sobre los talentosos. No proponemos rutas para que el sistema crezca de manera saludable y continua sino todo lo contrario, de un plumazo o vertemos poco o demasiado veneno a la vez, para matar las alimañas y éstas, tienen la capacidad de mutar para seguir escalando en el mundo sistémico patógeno que actualmente representa el MEC.

El sistema educativo explota erróneamente el cerebro de los niños, adolescentes y jóvenes, en vez de convertirlos en mejores personas, en agentes positivos para la sociedad los convierten en personas depresivas que ven, con un resquebrajamiento considerable del espíritu y en consecuencia, con una visión pesimista de que todo este sistema podrido jamás cambiará lo que los ubica frente a su destino que elegirá entre quedarse y aggiornarse al sistema o salir del país para buscar nuevos rumbos. Nuestros niños y jóvenes estudian para cumplir una función social, no para ser mejores personas, ese chip mental debe cambiarse.

Por último de entre todas las cosas que podemos leer o escuchar en Robinson está la de la pasión por la enseñanza o la pasión por hacer las cosas que nos gustan. Si no nos gusta enseñar, no enseñemos, puede causar un gran daño en el niño y joven esta actitud. Uno debe hacer lo que le gusta. No se cansará, no perderá su tiempo, será feliz pero para ello, el sistema educativo debe crear las condiciones adecuadas tanto para los docentes como para los estudiantes.

En este punto el experto inglés nos dice: “Hay que crear un movimiento en educación en el cual la gente desarrolle sus propias soluciones con el apoyo de un currículo personalizado”[11].

Si no hacemos lo que nos apasiona estamos convirtiéndonos en un virus que contagiará al resto de los que puedan entrar al sistema y proporcionará el caldo de cultivo esencial para seguir repitiendo como loros lo que aprendemos de memoria en los libros de texto y lo que escuchamos de otros, ser repetidores nos transforma en seres incapaces de mirar hacia los lados de la realidad, solo nos ubica como observadores en un frente común que no tiene solución y que termina por destruir los sueños de los niños en las escuelas y de los jóvenes en los colegios y universidades del país.

Por ello, en este Día del Maestro no hay nada que festejar, sino mucho por hacer y lo primero que se debería hacer es cambiar todo el Ministerio de Educación y Ciencias y colocar allí, a los mejores de los mejores, sin banderías políticas de por medio, sin amiguismos a ultranza que defender y el nepotismo del color.

Dejemos de lado el sentido amanuense de nuestra educación pero para ello, debemos librarnos primero, de los grandes escollos, que somos nosotros mismos y nuestra forma de pensar, que creemos, siempre es la mejor, sin escuchar la de los demás porque no la consideremos “válida”.

Dejemos de festejar nuestras carencias y pongámonos a trabajar todos, para el progreso de la Nación.


[1]No pretendemos defender el régimen de Stroessner, pero sí, entender que con luces y sombras se hacían cosas importantes para la educación paraguaya, pero claramente, con la imposición de Estados Unidos, aliados del Paraguay, en contra del Comunismo Internacional representado por el cuco URSS.

[2]El decreto presidencial Nº 29562 por el cual se creaba el Instituto de Física y Química el 25 de diciembre de 1957, dependiente del Ministerio de Educación y Culto. El Instituto Nacional de Física y Química siguió funcionando por un periodo de tres años más hasta el año 1960 en las instalaciones del Colegio Nacional de la Capital. El Decreto Nº 19710 significó la transferencia a la Universidad Nacional de Asunción del Instituto de Física y Química a los efectos de la formación del Instituto de Inves­tigaciones Científicas, por sus siglas INIC en el año 1961. Entre los tres pasos más importantes decididos en este Decreto se pueden mencionar la necesidad de restituir los locales ocupados por el Instituto de Física y Química al Colegio Na­cional de la Capital, con las mejoras introducidas; que el INIC debía seguir prestando colaboración técnica con el Ministerio de Educación y Culto y que la Universidad Na­cional de Asunción tenía como misión dictar el nuevo reglamento a partir de los fines consignados en el Artículo 2º del Decreto 29.562. Este “INIC” jamás funcionó en la práctica pero sirvió como pivot para el Instituto de Ciencias que posteriormente sería renombrado como Instituto de Ciencias Básicas, donde tuvieron asidero el Centro Nacional de Computación, la Dirección Politécnica entre otros.

Imagen del libro de decretos presidenciales. Biblioteca Nacional del Paraguay
Imagen del libro de decretos presidenciales. Biblioteca Nacional del Paraguay
Imagen del libro de decretos presidenciales. Biblioteca Nacional del Paraguay

[3]El Instituto de Ciencias fue el precursor del ICB y posteriormente de la FACEN-UNA. Funcionaba en el edificio de la Villa Angulo y a partir del año 1972 se mudó al Campus Universitario de San Lorenzo. Estamos hablando de que recién en el año 1960 se instala en el país un centro en el que se prestigia la enseñanza de las ciencias exactas y naturales.

[4]Un periodo de cuatro años pasó entre la formación de este instituto como de la mu­danza de las instalaciones del Colegio Nacional de la Capital a la sede del Rectorado sobre la Avenida España, más conocido como “Villa Angulo, edificio patrimonial de propiedad de la UNA”, donde ya se habla del Instituto de Ciencias, ya no como mero desarrollador de investigaciones científicas, habida cuenta que la ciencia y principal­mente la investigación en materia científica en el Paraguay tenía un desarrollo inci­piente o casi refractario. Incluidas estas aclaraciones se puede hablar desde diciembre del año 1961 de la formación del primer Instituto de Ciencias en Paraguay, hecho sin parangón en el siglo veinte que merece la atención profunda y detallada en otras in­vestigaciones posteriores. Este paso importante dado por el Gobierno Nacional y la Universidad Nacional de Asunción, demuestra cómo la UNESCO intentó impulsar la formación de institutos de enseñanza tanto secundaria como terciaria para mejorar la calidad de la enseñanza docente, uno de los problemas básicos que en ese momento saltaron en la investigación que realizaron estos técnicos internacionales, ¿se dan cuenta que hasta ahora el nivel docente ha sido una preocupación para los gobiernos sucesivos de la época de la transición democrática?, parecería que fuimos involucionando de a poco sin retroalimentar nuestros conocimientos y experiencias adquiridos durante este periodo.

[5]Tras el breve periodo se prepararon profe­sionales Licenciados en Ciencias, se dictaron cursos de investigación científica y de extensión, incluyendo cursos de capacitación en ciencias para los diversos profesores interesados. (Fuente: Ver Memoria 1962-1966 del Instituto de Ciencias Básicas, Biblioteca de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales – Campus Universitario de San Lorenzo). El Instituto de Ciencias fue organizado gracias al apoyo conjunto del Gobierno Nacional y la UNESCO, y la colaboración irrestricta de la Universidad Nacional de Asunción. Cabe resaltar la importancia que implicaba para Paraguay en aquellos años la formación de un Instituto de esta envergadura, ya que representó el orgullo de la UNA, pues en su breve lapso de existencia ha colaborado eficientemente en el desarrollo y la innovación de la Universidad, científicamente hablando. En el campo de la actividad tanto técnica como científica se enfrentó la Universidad con la realidad mundial y la necesidad de desarrollarse como país observando las nuevas exigencias que el avance tecnológico suponían para la generación que emergía desde finales de los años cincuenta, generado a través de tantos años de experiencia. Por estos años el Instituto de Física y Química, primero y el Instituto de Ciencias, después, (con el interregno casi fugaz del INIC-IC), asumieron su responsabilidad y gracias a los proyectos llevados adelante por las autori­dades competentes se mejoró en la enseñanza de las ciencias naturales en todo el terri­torio nacional, pues, se encontraron deficiencias notorias en el estudiante secundario, así como los pocos profesores realmente preparados para la enseñanza adecuada de la Física o la Química. Los objetivos plasmados con el Plan de Estudios y Programas en vigencia buscaban potenciar la formación de licenciados en las diversas especialidades, con una preparación adecuada en ciencias básicas, adquirido por el estudio teórico y la realización intensiva de prácticas en los laboratorios destinados para ese fin. Estos conocimientos psicopedagógicos que se impartían y la práctica docente obligatoria, que llevaban a cabo estudiantes, permitía formar licenciados bien calificados para la enseñanza, así como la iniciación en las tareas de investigación en los cuatro años que duraban las licenciaturas. (Fuente: Ver Memoria Institucional de la FACEN-UNA, año 2015/Historia de la FACEN-UNA – Introducción histórica)

[6]Más adelante en este artículo contamos algo más de esta extraña situación del gobierno de Lugo que premió todo este esfuerzo con el despido de la autoridad ministerial para seguir en el status quo.

[7]En este sentido puede ser leído el libro Escuelas Creativas: La revolución que está transformando la educación. Grijalbo. Está en línea así que pueden bajar el PDF aprovechando la cuarentena.

[8]Sir Ken Robinson: ¡A iniciar la revolución del aprendizaje! Subtitulada Link: https://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_do_schools_kill_creativity

[9]Ibíd.

[10]En Estados Unidos las distintas universidades tienen sus programas de Extensión Universitaria muy desarrollados, Edward Albee, un gran dramaturgo del siglo Veinte surgió efectivamente en el movimiento “Off Broadway” llevando adelante su desarrollo artístico en la Universidad. Lastimosamente, las Unidades Académicas cada vez cuentan con menor presupuesto para llevar adelante estos programas lo que repercute negativamente en la formación integral, uno de los pilares del nuevo Estatuto creado en la UNA, tras el famoso movimiento UNA NO TE CALLES.

[11]Sir Ken Robinson: ¡A iniciar la revolución del aprendizaje! Subtitulada Link: https://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_do_schools_kill_creativity

Fuentes:

1file:///C:/Users/OJEDA/Downloads/Escuelas_creativas_La_revolucion_que_est.pdf

2https://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_do_schools_kill_creativity

3https://www.ted.com/talks/ken_robinson_how_to_escape_education_s_death_valley/transcript?language=en#t-72416

4https://www.youtube.com/watch?v=VBPyj0F6TeQ

5https://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_bring_on_the_revolution/transcript?language=es#t-1030862

6file:///C:/Users/OJEDA/Downloads/Dialnet-CalidadEInnovacionEnEducacionPrimaria-679237.pdf

7file:///C:/Users/OJEDA/Downloads/Dialnet-ElElementoDescubrirTuPasionLoCambiaTodoKenRobinson-6349299.pdf

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