DON CINTURÓN EL AUSENTE (Crónica sobre Estudiantes que nunca estudian)

DON CINTURÓN EL AUSENTE (Crónica sobre Estudiantes que nunca estudian)

INOCENCIA Y AUSENCIA

«Porque los niños siempre son buenos, inocentes y santos. Incapaces de mezquindad y altanería».

Nunca existió falsedad más grande.

Los niños y adolescentes también pueden ser manejados, manipulados por pasiones y motivos innobles. También pueden hallarse en constante búsqueda de líos sin sentido para fines sin sentido.

Tenemos una cultura que deifica a los niños y adolescentes cuando estos son usados por cuestionables fines políticos. 

Pero esa es la misma cultura que no duda en «adoctrinar» a esos niños y jóvenes para hacerles creer que no existen reglas, que todos los caprichos deben ser respondidos, que ellos están más allá de las leyes, más allá de las consecuencias. 

Y todavía peor: se habla de la eterna nobleza e inocencia de niños y adolescentes, pero para exponerlos a cuestionables «ideologías» de géneros y disforias, de inmoralidad e indisciplina, los que dominan las fuentes del poder sociocultural no sólo olvidan la dizque «inocencia» de niños y jóvenes: allí se contradicen (y viven en la perpetua contradicción, lo cual es plena adoración de la mentira) y afirman que los infantes son capaces de entender todo y razonar todo.

Los sectores de la izquierda más rancia y recalcitrante están envenenando la mente y el espíritu de nuestros niños y adolescentes, porque mientras unos se aprovechan de los campesinos, los otros se “lucen” con los jóvenes; ¿cuál de ellos podría ser peor: los que se aprovechan de los hambrientos o los que se aprovechan de los ignorantes? Dejamos la respuesta a los lectores. 

Contrariamente a lo que se piense en este sentido, es un plan bien aprendido por los que lucran con las necesidades de los pueblos, y el mejor ejemplo es el de la toma de los colegios en la Argentina del Gobierno de Macri, que se ha vuelto, prácticamente una costumbre, como en Paraguay, hace un buen tiempo, por la falta de inteligencia de los órganos del Estado que se dedican a la administración de la Educación paraguaya, y es que los progresistas, estarán de parabienes, aprovechándose de la inoperancia gubernamental para dar soluciones esperadas por la opinión pública. Sólo observemos las imágenes que acompañan esta opinión para entender que los dichos, hechos y slogans son los mismos aquí y en Argentina. 

Con sus slogans de medio pelo, con su razonamiento de baja calaña, con la prensa progresista que aplaude la destrucción e ignora o deplora la construcción. ¡Todo para ellos es justificable, todo puede ser promovido mientras se agregue un toque de «aichincháranga» y suficientes lágrimas de cocodrilo tipo Menchi en Teletón para engañar a las mentes débiles!

Así, a nadie le importa nada y nadie se hace cargo de nada.
Luego tenemos al «Estado Ausente» para solucionar problemas sociales, pero «Estado Presente» para asfixiar con impuestazos a trabajadores, endeudar masivamente y sin objetivo claro al país, y para crear secretarías y comisiones de géneros y parias que sólo sirven para succionar hasta la última gota de sangre y espíritu en los obreros, sean estos grandes empresarios o pequeños laburantes.

EXCUSAS BARATAS

Sin duda, el presente y los anteriores gobiernos tienen una deuda pendiente con miles y miles de compatriotas, no sólo en el terreno de la educación sino también en salud, viviendas, obras públicas, etcétera. Pero una cosa no hace a la otra. La democracia no es solamente patalear y pedir a los gobernantes que solucionen todos los problemas. Una verdadera democracia es la que posee a habitantes capaces de encontrar ellos mismos las respuestas cuanto ellas no vienen del Estado.

En pocas pero maduras: ¿Para qué tienen los estudiantes de los distintos institutos de educación a sus «Centros de Estudiantes»? ¿Para qué fingen o realizan mil veces simulacros de elecciones de autoridades estudiantiles si estas son incapaces de reparar, con liderazgo y trabajo en equipo, un pequeño techo o revocar una pared agrietada? ¿O es que los Centros de Estudiantes de las escuelas sólo sirven para ser antros de borracheras, parrandas, drogas y zurdería?
¿Para qué sirve la democracia en estos alborotados estudiantes si ellos son incapaces de solucionar con sus propias manos esos problemas que el «Estado Ausente» viene dejando hace décadas sin respuesta? ¿Acaso la democracia significa «armar quilombo» todo el tiempo, perder clases por puro gusto y nunca arreglar nada de nada?

Parece que para muchos estudiantes, esto de «armar quilombo» se ha vuelto un gran negocio o como mínimo, una gran excusa para no estudiar y rascarse las pelotas.

SEÑORES PADRES DE FAMILIA

Así como cuando antes, en la escuela, te hacían escribir y te obligaban a hacer firmar tu cuaderno de avisos (hoy ya ni siquiera escriben esto los pendejos).

Les recordamos que ayer y hoy, mañana y pasado mañana, la mejor y más importante de las «educaciones» es la que se da en la casa.

Es cierto que existen familias disfuncionales y la vida moderna nos quita tiempo para pasar con los hijos pequeños. Pero se debe hacer el esfuerzo y sobretodo, se tiene que agregar ese componente que está ausente en gran parte de las escuelas del país. Esa señora llamada «DOÑA DISCIPLINA» y su buen amigo (en las raciones justas) «DON CINTURÓN».

Y si. A Luis Bareiro no le va a gustar, como buen progre, que yo evoque y recomiende la siempre mal ponderada potestad de «DOÑA DISCIPLINA» y su buen amigo (en las raciones justas) «DON CINTURÓN». 

Fuente Imagen: https://www.rdn.com.py/2017/06/27/sigue-toma-del-saturio-rios/

Pero hay una diferencia entre el mencionado caballero y yo: a mí SÍ me importa el Paraguay y el futuro de sus hijos.

«DOÑA DISCIPLINA» y su buen amigo (en las raciones justas) «DON CINTURÓN» podrían dar a esos «piquillos» unas cuantas lecciones inolvidables.

Emilio Urdapilleta

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