El derecho al voto

El derecho al voto

    ‘’Hoy día criticar a la democracia raya lo herético’’. Henry Caplan en su obra «El Mito del votante racional».

El voto constituye la piedra angular de la democracia. Sin embargo, en casi todos los países democráticos es voluntario. Votar representa un derecho o una obligación? Existen estados que lo entienden como una obligación y penalizan (con multas leves) a quien no cumple. En el año 2016, el partido liberal de Bélgica, país donde el voto es obligatorio, había planteado por intermedio de su primer ministro perteneciente al citado partido, que el voto solo sea voluntario, pero finalmente desistió de cuestionar una regla con más de 100 años de historia.

Imagen: Celag

En Paraguay no hay políticos ni partidos políticos, que hagan un análisis sobre lo que dice, prima y quiere la sociedad, de ahí que la clase política vive en una burbuja, o como dicen despectivamente algunos en ´´una nube de pedos´´. La clase política nacional, autoritaria y bruta por naturaleza, vive una realidad distinta a la del pueblo. Ejemplo de ello es que en pleno, un partido que se dice liberal apoye la obligatoriedad del voto y por lo tanto; una sanción para que el egoísta practico ´´que no presta atención a la política´´ y que elige ser un ´´ignorante nacional´´ cumpla con su deber cívico de votarlos sí o sí, so pena de meter una vez más la mano en su castigado bolsillo, por no cumplir con su deber cívico.

Como la democracia se encuentra ampliamente sobrevalorada, gran parte de la sociedad está de acuerdo con que el voto sea obligatorio. Es que los votantes no se equivocan cuando deciden permanecer en la ignorancia. Con todo lo que los votantes desconocen se podría llenar una biblioteca universitaria.

Imagen: teleSUR

De hecho, en nuestro país el voto tal como la concibe nuestra Constitución Nacional y la Ley electoral concibe que el voto no solo es un derecho sino un deber y función pública del elector, lo que da pie a que se pueda decretar su obligatoriedad por fuerza de ley y por lo tanto establecer sanciones para los electores considerados díscolos, con una eventual reglamentación parlamentaria.

Se debe precisar la diferencia entre DERECHO y OBLIGACIÓN. Desde el punto de vista filosófico, cuando se habla de la sociedad, en general, es muy común hablar de derechos, deberes y obligaciones. Derechos y obligaciones son definiciones opuestas, beneficios adscritos a la persona como ser natural, individual y social. Los cuales se disfrutan o ejercen a fin de hacer valer a la persona dentro de la sociedad en la cual se desenvuelve o mantener el cumplimiento de normas morales legales, morales, éticas o sociales.

Cuando hablamos de derecho, hablamos de algo que la persona decide si ejecuta o no cierta acción en particular. El derecho es flexible, ya que supone una decisión personal. El derecho es tolerante, ya que no se impone, sino que permite la disposición del individuo.

Imagen: ASUNCIÓN (PARAGUAY), 17/12/2017.- El precandidato a la presidencia de Paraguay, el Senador Mario Abdo Benítez (i), en las urnas durante una votación hoy, 17 de diciembre del 2017 en Asunción (Paraguay). EFE/Andrés Cristaldo

En contrapartida, cuando hablamos de obligación, hablamos que la persona tiene el deber de ejecutar cierta acción. La obligación es imperativa, ya que supone un deber de conducta. La obligación es coercitiva, ya que se impone a la voluntad del individuo.

Particularmente creo, que el voto debe ser un derecho, más no una obligación y por lo tanto una acción voluntaria no coercitiva y mucho menos sancionable.  Un derecho no puede ser obligatorio, y no hay una evidencia contundente de que el voto obligatorio mejoraría la calidad del sufragio ni que otorgaría transparencia al sistema político.

En la Constitución de la República se establece que el voto, debe ser ente otras pautas: libre, secreto, voluntario y obligatorio (¿?). Estamos de acuerdo en que debe ser libre, ya que  depende exclusivamente o mejor dicho deviene del libre pensamiento y accionar del votante. Estamos de acuerdo en que debe ser secreto, para que el votante no sea inducido ni amenazado por nadie para votar por alguien ajeno a sus gustos o motivos. Estamos de acuerdo en que debe ser voluntario, ya que depende única y exclusivamente de la voluntad del sufragante de ejercer por medio de una acción un derecho que le es propio. Donde existen divergencias, o sencillamente donde no estemos de acuerdo es en que debe ser obligatorio. Porque el voto debe ser obligatorio? Porque se debe constreñir, apretar, ordenar al ciudadano a ejercer un derecho que le es propio, y el cual puede omitir realizarlo?

Imagen: Nuevos Papeles. Mario Abdo sonríe luego de depositar su voto en las pasadas elecciones nacionales del 2018.

Los partidarios de la democracia popular o mejor dicho populista propugnan que le voto es un derecho colectivo, no un derecho individual. Para estos, todos debemos votar, por un  bien público fundamental como es la ciudadanía, basada en la pertenencia a una comunidad política.

Los defensores del voto obligatorio aseguran que vota la mayoría del padrón y no hay abstención por parte de la sociedad al ir a votar. Aseguran que suelen votar entre el 70% mientras que en el opcional o voluntario, un 50 %.  Aseguran que el carácter obligatorio del voto y que acarrea una pena al votante ausente es indispensable porque las personas han perdido el interés por ejercer su deber cívico y no acude a las urnas de votación, para cada elección, ya sea por falta de interés, desconfianza o flojera.

 Acaso no se preguntan por los menos de que puede haber algún sector no quiere votar por falta de opciones o simplemente hace cumplir a rajatabla su oposición al sistema democrático??

Los tiempos no parecen ser propicios para alejar a los ciudadanos de las urnas. Pero aún así, la persistencia del carácter obligatorio del voto se asemeja a la idea de que obligar a votar (como obligar a pagar impuestos) es propio de sistemas que rayan lo autoritario. Y sancionar a un ciudadano por no ejercer un derecho personalísimo como lo es su derecho a elegir significa que el sistema no está funcionando o garantizando algo para él. El elector no tiene la culpa de la eventual caída del sistema democrático como quieren hacer creer unos cuantos ingenieros sociales.

La legitimidad del sistema reside en que sea representativo. Cuando no lo es- por falta de implicación de quien tiene derecho, pero también el deber moral de participar-algo deja de funcionar, pero está lejos de ser su culpa. Es responsabilidad de todos buscar una respuesta.

Fuentes:

  • ´´El Mito del votante racional´´ Porque las democracias eligen malas políticas. Bryan Caplan, Editorial InnISFRee.
  • ´´Voto Obligatorio vs. Voluntario´´ Frecuencia News. María Fernanda Cors y Kerlin Ponce.
  • ´´Debe ser obligatorio votar´´ Diario El País. Lucía Abellán.

Diego Giménez

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