El Neo-Narcisismo

El Neo-Narcisismo

El mito griego de Narciso se basa en la fantasía de un joven llamado Narciso, de gran hermosura que se enamora de su imagen reflejada en el agua.

El relato del mito de Narciso lo escribió Ovidio en el año 43 a.C. en su libro “La Metamorfosis”. Narciso, al contemplarse en la superficie del agua, sintió una fascinación por su propia imagen de la que no pudo sustraerse. No podía tocar ni abrazar al ser que veía reflejado en el agua, pero tampoco podía apartar su vista de él. Narciso, subyugado por la bella imagen de sí mismo que le devolvía el río, se retrajo de toda posible relación amorosa con otros seres, e incluso de atender sus propias necesidades básicas, y su cuerpo se fue consumiendo para terminar convertido en una flor tan hermosa como maloliente: el narciso.

Narcissus-Caravaggio (1594-96)

Narciso es el reflejo de esta sociedad del aburrimiento, que se enfrenta a un entretenimiento sin profundidad, solamente preparado para hacer absolutamente nada, ese sufrimiento de sentirse inútil pero pre-destinado a la inutilidad a la vez, un “insufrible no hacer nada” como diría el título de la entrevista a la que hacemos mención hoy aquí y que merecen, por qué no, unas palabras ya que me ha parecido importante hacerlo.

El ser humano por naturaleza posee cierto grado de narcisismo o egoísmo, como quieran llamarlo, se enfrasca en luchas solamente para llegar al poder, para satisfacer su voluntad de poder. Pero esto normalmente se ve intensificado de acuerdo a la circunstancia de cada individuo, o el carácter mismo.

En nuestro tiempo, época de lo igual al ras de lo mediocre, esa intensificación se propaga en masa. Tanto que, quizás, sin darnos cuenta estamos inmersos dentro de una sociedad narcisista, egoísta. Donde, por antonomasia prevalece «el yo» por sobre «el nosotros»; esto ocurre en lo virtual, en esta tierra digital donde la esclavitud se hace patente sin conciencia, apenas como un aluvión de información de la que formamos parte sin darnos cuenta, nos hemos convertido en datos nada más.

El filósofo surcoreano Byung-Chul Han.

Las redes sociales trajeron tantas ventajas a nuestro tiempo, muy marcadamente la agilización de la comunicación. Pero como no todo puede ser perfecto, más aún sabiendo que todo esto gira en torno a un ser tan imperfecto como el ser humano, no es menos cierto, que podemos esperar cosas negativas y mirar al futuro con muy poco optimismo de que esto cambie, muy por el contrario, se agudizará.

Las redes sociales, o mejor, la mala utilización de las redes sociales constituye hoy en día la causa de muchos de nuestros males. Males que nos autoinfringimos, nos valorizamos auto-infringiéndonos una dura cruz para que otros nos vean y podamos asumir nuestra felicidad virtual mediante los salvíficos likes o compartidos.

Basta fijar nuestro análisis hacia una de las prostituciones que provocamos, con la utilidad de estos medios comunicacionales. Aprovechamos la «Red Social» para encerrarnos en nosotros mismos, o como hizo Narciso con el agua, mirarnos a nosotros, y sólo a nosotros —llegando a cometer el otro gran pecado de nuestro personaje mitológico, dejar de atender nuestras propias necesidades básicas—.

Eso es lo que a diario hacemos con las redes sociales. Cada posteo, cada foto que alzamos en Instagram no tiene otro objeto más que lograr llamar la atención de los demás, poder mostrar que somos lindos/as o interesantes.

GlobalSocial 850. BRTHSUA – Trabajo propio

Nos presentamos a nosotros mismos como a los seres más importantes del orbe, pero a la vez, en el fondo, muy en el fondo necesitamos esos like’s tanto como al aire que respiramos. Para entender esta paradoja cabe entender el significado íntegro de la palabra «narcisismo», pero en estas líneas no analizaré eso. Dejo al arbitrio de los que quieran reflexionarlo, mediante su propia investigación personal.

Bien nos dice Byung-Chul Han:

Los medios sociales están totalmente privatizados y sometidos a egoísmos. Nos desnudamos en ellos para así satisfacer nuestro narcisismo. La comunicación digital es hoy una comunicación sin comunidad. Deberíamos politizar los medios sociales. Deberíamos convertirlos en un espacio público en el que nos olvidáramos de nuestro ego y apostáramos por intereses comunes«.

Imagen extraída del siguiente blog: https://www.psicologiaflexible.com/es/falsa-apariencia-redes-sociales/

Lea la entrevista completa del medio “El Mundo” realizada a Byung-Chul Han en el siguiente link:
https://amp.elmundo.es/papel/lideres/2019/02/12/5c61612721efa007428b45b0.html?fbclid=IwAR25hIcMIHgGPyLlFnEhLCwjeeSICqWIeRN8M_fyYD7yxBuhjgCzATz7IBE

Francisco López

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