«El problema es político»

«El problema es político»

Buenos días mis amigos.

Facebook me recuerda este artículo que escribí y que vuelvo a compartir con ustedes.

Pero sobre todo me recuerda que en nuestro país no cambia mucho a pesar de la necesidad y urgencia de cambiar.
Pasaron 5 presidentes y sigue válido. Alguna vez alguien se animará y hará historia.

El problema es político…como vas a manejar tu entorno al que poco le interesa tu gobierno, el interés es lo que pueden sacar para las próximas elecciones”.

Esto le dije al Presidente Luis González Macchi (“Lucho” González).

Unas semanas después que asumiera la Presidencia de la República se hizo una cena de confraternidad, en una quinta sobre la Avenida Stma. Trinidad, con pocas personas (parlamentarios de su grupo, algunos (poquísimos) amigos como Mina Feliciángeli entre ellos).

Se dispuso una mesa larga y 3 o 4 mesas redondas en un extremo. El Presidente se sentó en el medio de la mesa larga, enfrente estaba Mina y otras personas que conversaban animadamente. 

Yo sentía que no era pato de esa laguna y me acomodé en una mesa alejada del “epicentro”. En un momento “Lucho” gira la cabeza y me dice “mbaere re jhe mbo mombyry(porque te alejás) vení vamos a hablar

No recuerdo quién me hizo un lugar frente a él, al lado de Mina. Le pregunté cómo se sentía (creo que llevaba 2 semanas o algo así en el gobierno).

Me dijo que bien y que esperaba la cooperación de los “amigos” del Congreso.

Entonces le pregunté:

“¿Qué es lo que más te preocupa en estos momentos?

Me respondió algo así como “la cuestión económica”. No me pareció el momento adecuado para preguntar los detalles, pero sí le dije que no creía que ése sea el principal problema que tendría. Ahí le expresé que su principal problema sería de carácter político.

Me miró sorprendido y dijo:

Porque decís, a que te referis”;

Contesté:

A que casi todos, si no todos, los que están aquí tienen más interés en el provecho que puedan sacar de tu gobierno para las próximas elecciones que jugarse por tu gobierno. Esto lleva al famoso corralito en donde vos recibís “versiones” de los hechos contados de acuerdo a la conveniencia del que te cuenta y gradualmente te pueden hacer perder contacto con la realidad”.

¿En serio te preocupa eso? ¿Qué te parece que puedo hacer?, me espetó rápidamente…

Le repuse:

no conozco el nivel de confianza, las relaciones políticas, compromisos, acuerdos, etc., con tu gente. Pero, hay algo que siempre es útil: evitar que se cierre el corral, que no te aíslen para que puedas chequear, escuchar otras campanas y así tener mejor información para juzgar criterios”.

Agregué: “para eso si fuera yo, organizaría el gobierno en 5 o 6 áreas y hablaría con gente bien ilustradas sobre esas áreas. Deben ser políticamente independientes. A estas personas consultaría y evaluaría con ellos la opinión de los ministros. La condición, para que te sean útiles, es que estén dispuestos a decirte cosas que no querrías escuchar, inclusive”. 

Se anunció que podíamos comer y me retiré a mi mesa. Un rato después, antes de que empiecen los mariachis y me levantara, hice un gesto de despedida a los de la mesa larga.

En el extremo, cerca de mi mesa, estaban 3 colaboradores muy cercanos del presidente. Me dicen, “no, no, no te vas antes de contarnos que le dijiste a Lucho”.

No sé si él le comento algo o Mina lo hizo.

Me senté entre ellos unos minutos y les manifesté:

Le dije que se cuide de Uds.; que Uds., van a tener más interés en ver su posición dentro del próximo gobierno que en el suyo, y que le sugería tener 5 o 6 asesores independientes. Fuera del gobierno.

Uno de ellos me palmotea y me habla:

Tenés razón, buena recomendación”.

Me levanté y me fui.

Por Gonzalo Quintana

Publicado originalmente en su muro del facebook un 29 de mayo del año 2018.

El Parlante

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