Es el partido de sus vidas, muchachos

Es el partido de sus vidas, muchachos

La selección paraguaya de fútbol hoy afronta quizás el mayor desafío futbolístico en años, los muchachos se ponen cara a cara con Brasil para determinar cuál de los dos merece ser uno de los cuatro mejores del continente.

Brasil llegó a esta fase eliminatoria apabullando a quién se le cruzó en frente, a excepción de Venezuela que le sacó un empate a los locales, mientras que Paraguay se puede decir que ingresó por la ventana, sin ganar ningún partido y con apenas dos puntos obtenidos en el certamen. Pero eso ya no importa, porque el dia de mañana nadie se va acordar como la Albirroja llegó al sitial, sino que llegó. Ante momentos críticos, la forma deja de ser importante y lo que se vuelve vital es llegar.

Estamos ante una camada de jugadores, que a gusto personal es de lo mejor técnicamente hablando claro está, pero que cuando se ponen la Albirroja les cuesta un montón rendir como lo hacen en sus clubes, de maravilla.

Quizás esto se deba al fallido intento de renovación del plantel, se exprimió hasta el límite a jugadores históricos como Paulo da Silva, Roque Santa Cruz, para citar a algunos y no se les dio un ambiente óptimo a estos chicos para mostrar su potencial con un seleccionado óptimo.

De pronto está camada fue lanzada a los leones sin un lider claro, por ellos les costó y de hechos les sigue costando horrores tener un rendimiento acorde al representar a Paraguay pero hay luz al final del túnel, a mi modo de ver hay materia prima para que la selección vuelva a tener vuelo, eso si, va costar mucho trabajo.

A este grupo de jugadores se les critica sus actuaciones ante equipos ganables, más no ante los poderosos ya que en estos encuentros los albirrojos sacan las garras y demuestran de cierta forma lo que pueden llegar a ser, sin el éxito de mantenerlo constantemente.

Triunfo ante Argentina en tierras cordobesas, goleada sobre chile en suelo trasandino, primer triunfo histórico en Colombia son muestras suficientes del potencial de estos chicos, que aún así deben encontrar un punto de equilibrio para terminar de convertirse en un equipo de temer.

Probablemente la campaña hecha en la Copa América no fue la mejor hasta ahora, pero el fútbol y un poco incluso de ayuda divina le permiten a los nuestros codearse entre los ocho mejores y ante la selección llamada a ganar la competición, los brasileños.

Me tratarán de loco pero la confianza que tengo es ciega hacía este equipo, porque si, Brasil tiene mejores individualidades, de hecho siempre las tuvo y tiene un equipo armado pero esto es lo que amo de este deporte y de los cruces mata-mata donde las probabilidades en la previa poco importan a la hora de la verdad en un deporte que no tiene lógica alguna.

En la cancha somos once contra once y no importa si los nuestros vienen jugando mal o si nosotros tenemos jugadores de Olimpia o Cerro y adelante están uno del Liverpool o la Juventus.

Al final, todo se resume en lo que pase en ese rectángulo mágico durante noventa minutos y donde los nuestros deberán jugar con el orgullo de su vida y demsotrarle tanto a los fanáticos, a los detractores y hasta a ellos mismos que no son menos que nadie.

Hoy es el partido de sus vidas y claro que lo pueden ganar.

Foto: Prensa Albirroja

Jose Dielma

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