La importancia de las buenas palabras en tiempos difíciles

La importancia de las buenas palabras en tiempos difíciles

En estos tiempos de pandemia y confinamiento, tuvimos aún más tiempo de pensar en todo, sobre nuestro pasado, presente y futuro. Aunque, muchas personas se han limitado en juzgar a otras, sin ponerse en sus zapatos. Pues, tantas de ellas se dedican a la “Chismología”. Y en vez de tratar de crecer como personas, buscar soluciones antes que problemas, han dedicado tiempo de vida para criticar a los demás. El efecto suele ser malo si uno le da importancia, pero ¿Qué pasaría si hiciésemos lo contrario?

“Hay velas que lo alumbran todo, menos su propio candelabro”.

-Friedrich Hebbel-

Si al levantarnos le dijésemos a la persona a la que tenemos al lado, ya sea un familiar, pareja o amigo, “Estoy orgulloso/a de vos y tus logros, tenés mi apoyo”. Estoy segura que el efecto sería el opuesto, que alegrarías el día de esa persona con una simple demostración de cariño, algo que realmente no nos cuesta nada. Y más en estos tiempos de confusión, en los cuales por más de estar en la misma casa, más aún nos hemos distanciado.

Las buenas palabras nos motivan en un mal día, nos ayudan a crecer. Si se la decís a un niño le ayuda a creer, en su capacidad y en que puede ser mejor cada día. Y en el caso de un adulto, se puede decir que el cariño, nunca está de más. Pues los días malos, pueden mejorar con un abrazo o un te quiero.

Se dice que quien juzga al otro, más habla de sí mismo, ya que ve sus propios defectos en los demás. Y lo peor de todo esto, es que quien juzga, nunca piensa que él o ella sea el principal problema.

“El que vee [sic] la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo” (El Quijote II 43). 

Fuente: The Conversation.

Es importante resaltar que existe mucha diferencia entre una crítica constructiva y destructiva, principalmente en la intención del mensaje. Siendo el propósito de la primera hacer sentir mal a la persona, se realiza con resentimiento y agresividad. Mientras que la segunda la expresamos con respeto y educación, poniéndonos en el zapato del otro y fomentando su desarrollo personal. 

También hay que tener en cuenta que al criticar y emitir palabras llenas de negatividad, en realidad los que nos llenamos de lo negativo somos nosotros mismos. Y que, cuando decimos palabras positivas, se produce un impacto contrario. No olvidemos que mediante las palabras podemos tanto crear como destruir, por eso es importante que cuidemos hasta el cómo nos hablamos a nosotros mismos, y además, que pensemos antes de hablar.

“Sé consciente de la diferencia entre análisis amigable y crítica destructiva. Observa si el propósito de tus palabras es ayudar, desahogarte o hacer daño.”

– Napoleón Hill –

Fuente: TekCrispy.

Es categórico que todo vuelve, así que en vez de intentar hacer sentir mal a los demás, ¿Por qué no ayudarnos a crecer? Si ignoramos a las personas que nos juzgan y nos concentramos en las personas que quieren lo mejor para nosotros; aquellas que nos lanzan críticas para nuestro desarrollo y no hablan a nuestras espaldas, salimos ganando y lejos.

Camila Vega

Estudiante de Periodismo en la Universidad del Norte. Escritora y lectora, amante de la música. Colaboradora en el Periódico Académico El Parlante.

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