La imposible defensa de un marxismo del siglo 19

La imposible defensa de un marxismo del siglo 19

Recientemente tuve la oportunidad de leer en “El Parlante” un artículo que mentaba en el título los aciertos y desaciertos del comunismo, pues bien, me tomé el atrevimiento de esbozar una síntesis con respecto a mis lecturas, estudios, análisis e investigaciones pasadas que ya tienen por lo menos más de veinte años de seguimiento. Y también, quisiera dejar mi parecer, gracias a los amigos de este medio que me impulsan a compartir mi razonamiento y reflexión sobre el mismo.

Lo que implica, que a pesar de todos los pesares, he podido entender en qué ha fallado la teoría marxista, y por qué ha sido así, sus seguidores han enfrentado la modernidad y la contemporaneidad con un optimismo realzado por una utopía que no trae más que problemas ocasionados por evitar ser lo más pragmático posible, en cuanto al avance y desarrollo tecnológico.

Esto ha provocado que filósofos como Byung-Chul Han tomen esta crítica marxista de la historia, de los flujos y reflujos económicos e interpreten ese desarrollo con respecto al esbozo de la teoría marxista, completamente originales en cierto sentido, pues, no es un pensador que se fanatice por el pasado ni mucho menos, dando a entender qué puede ser de utilidad y qué no, después de todo en la era de la posverdad (término que los políticos caraduras  ya están empezando a usar para justificar sus pillajes), no existen ni ideologías ni religiones, sólo intereses políticos y económicos de por medio…vayamos al asunto que nos compete.

Karl Marx

Partamos desde el comienzo y diferenciemos algo importante, al Materialismo a nivel filosófico.

En la historia de la  filosofía, según los marxistas, existen sólo dos posibilidades  para hacer una interpretación del  mundo: partir de la materia o  de la idea. ¿ Que fue primero: el huevo o la gallina? Para un marxista la materia predomina sobre la idea, en ese sentido se habla de la materia más que de los bienes materiales, para Marx la concepción de la historia se desenvuelve no desde una narración de las ideas y conceptos , sino cómo la producción de bienes materiales determinó de alguna forma la conciencia del hombre.

Lo que llamamos conciencia es producto directo de lo material, está determinado por éste. Sin embargo, el marxismo, que se autoproclama ciencia puede hacer ver al hombre explotado su condición y por medio de la praxis revolucionaria guiada por la teoría revolucionaria, cambiar la sociedad eliminando la propiedad privada de los medios de producción.       

Por eso se dice que el marxismo es el sistema de Hegel puesto del revés, porque este filósofo, (al que Schopenhauer denominaba no sin justa razón “sicario de la verdad”) mantenía que el motor de toda la historia era la idea absoluta y Marx mantenía lo contrario, que lo que mueve a la historia son las contradicciones que se producen en el seno de la producción de los bienes materiales para la subsistencia del hombre.

Propaganda soviética. Russia Beyond ES

En realidad, el motor de la historia para Marx es la lucha de clases; en las sociedades primitivas no existe la historia, ya que todavía no existe el concepto de propiedad y los modos de producción, porque no hay una lucha de clases entre los que poseen y los que no, la misma concepción hegeliana que está plasmada en su monumental obra “Fenomenología del Espíritu” que divide el mundo entre amo y esclavo, también se yergue sobre todo el castillo aparentemente superior de la teoría marxista.

Es importante decir que para Marx el modo de producción está constituido por las fuerzas productivas y las relaciones de producción, las fuerzas productivas serían todos los medios materiales, es decir, medios de producción (fábricas, instalaciones, rutas, etc.) y la tecnología disponible (infra estructura); las relaciones de producción serían las relaciones que los agentes de la producción entablan entre sí en determinada estructura jurídico política e ideológica (super estructura). Todos estos modos de producción están determinados por diferentes formas de propiedad de los medios de producción, que son aseguradas por las relaciones de producción.

Esta dialéctica entre las fuerzas productivas y relaciones de producción siempre devienen  hacia una sociedad más evolucionada, esta evolución y cambio se da por esos saltos revolucionarios que hacen pasar la sociedad esclavista (amo/esclavo) a la sociedad feudal (siervo/señor) y luego, al capitalismo (obrero/patrón), para terminar en el comunismo: una “sociedad sin clases”, supuestamente.

En otras palabras, cada evolución, se genera por esa lucha de clases, que se da por esa contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, que cuando chocan y se contradicen, tienen que cambiar de alguna forma las relaciones de producción, cada cambio cualitativo de estas relaciones tiene características particulares para cada época.

‘Fumar es sano’: carteles de propaganda soviética. Russia Beyond ES.

La teoría del valor

En el sistema capitalista el obrero es dueño de sus fuerzas de trabajo, ya que es la única mercancía que puede intercambiar en el mercado, esta fuerza de trabajo, que se puede intercambiar en el mercado, es la única mercancía que puede, al desgastarse, producir más valor. Cuando el obrero va a trabajar en la fábrica, pone en marcha el proceso de trabajo a través de los medios de producción, del cual es dueño el capitalista, él le vende su fuerza de trabajo, es decir, la energía que utiliza para esa jornada, o sea, todo el desgaste físico que sufre, de esta forma el capitalista le paga por su fuerza de trabajo, pero el obrero no se queda con el producto de su trabajo, ¿por qué?

Porque eso le corresponde al capitalista, que es el dueño de los medios de producción, entonces, el capitalista, por ser dueño de los medios de producción se queda con un plusvalor que produce el desgaste de las fuerzas de trabajo y se condensa en el producto que el capitalista vende con el “valor agregado” por el obrero, pero enajenado de él, a esto lo llamaron “plusvalía”.

¿Por qué es inaplicable la teoría marxista?

Con respecto a por qué la teoría marxista ya no es aplicable en los tiempos que vivimos, (nunca lo fue), pues porque es de alguna manera una forma de idealismo puesto del revés, como habíamos mencionado más arriba, un hegelianismo social que no por intercambiar términos metafísicos de lugar, llega a ser una “ciencia”. En todo El Capital, Marx coincide cien por ciento con las definiciones planteadas por Adam Smith, lo que hace de “original” es colocarle por detrás su mirada hegeliana, desde el materialismo dialéctico.

Evidentemente, es una forma demasiado forzada, simplista y mágica   de analizar el mundo y al ser humano, y su inaplicabilidad se patentiza a lo largo de las décadas que pasaron.

Brillante estética revolucionaria del periodo anterior a Stalin

Cuando  Marx hablaba de una revolución social, él no tenía la concepción, que de alguna forma tenía Lenín,—ya que el capitalismo no es algo que está completamente opuesto al socialismo—, de hecho, el socialismo, es la incorporación consciente y real de las mejores elementos del capitalismo, por ejemplo, el nivel tecnológico de las fuerzas productivas. Este paso del capitalismo al socialismo para Marx solamente se podía dar en países desarrollados e industrializados, es decir, el socialismo utópico sóla y exclusivamente, podía darse en países como Inglaterra, por citar un caso conocido, en el que Marx vivió.

Así como los protagonistas de “Los Demonios” de Dostoievski que eran burgueses y pequeño burgueses hijos de la decadencia liberal, convertidos en nihilistas. Así eran también los teóricos marxistas, Marx venía de la clase media alta alemana, Engels era capitalista, Lenin hijo de un burócrata del zar. Un obrero en esa época no tenía tiempo para pensar, la misma clase burguesa creó la teoría revolucionaria. Gran contradicción.

El marxismo (aparte de los ortodoxos y dogmáticos que sabemos en qué se quedaron, que los conocemos cómo piensan, que mantienen y repiten como loros la teoría marxista y más de eso nada) más allá de sus limitaciones directas e indirectas, lo interesante a recalcar, que se puede entresacar de Marx, es que los filósofos re-utilizaron sus teorías y las aplicaron al entendimiento y análisis del mundo actual, desde la Escuela de Frankfurt, que lo llevaron al sistema de la crítica cultural, ya que se dieron cuenta de la imposibilidad de la aplicabilidad de la teoría marxista a la economía, lo re-utilizaron para el campo cultural, muy inteligentemente.

Propaganda soviética.

El marxismo no funcionó ni funcionará porque es determinista, una seudo religión, el misticismo escondido en lo que Marx planteaba como ciencia; sin lugar a dudas, Marx se convirtió sin querer o queriéndolo, en un nuevo profeta moderno como ya lo decía Camus y otros tantos intelectuales, hecho al gusto y paladar de una nueva forma de pensar la historia.

La crítica al socialismo real fue realizada en Paraguay por Óscar Creydt, en el que se menciona que lo que consideramos como socialismo moderno del siglo XX, en realidad, NO ES UN SOCIALISMO, sino un capitalismo de Estado, es decir, no es que el capitalista tenía los medios de producción, sino que sencillamente el Estado y los burócratas, tenían los medios de producción, y hacían exactamente lo mismo, pero más brutalmente, explotando a los obreros.

¿Cómo se convirtió en potencia la URSS?

El camarada Stalin

Gracias al trabajo de los esclavos.

Para Stalin no existía el socialismo, existía la producción esclavista  total para gloria de la Madre Patria, obreros rebeldes, campesinos descontentos o enemigos políticos, directamente al Gulag, sin mediación de ninguna índole, todos de vuelta a trabajos forzados en las minas de carbón o como picapedreros.

El socialismo soñado por Marx se convirtió en manos de Stalin en un experimento social macabro pero ya anticipado por Dostoievski en Los Demonios a través de su personaje Shigaliov, teórico social revolucionario que pertenecía al grupo subversivo de uno de los protagonistas, el joven Piotr Stepánovich Verjovenski:

Propaganda soviética.

 «Mi conclusión», dice, «contradice abiertamente la idea inicial. Partiendo de la libertad ilimitada, he llegado al despotismo ilimitado».El noventa por ciento de la sociedad debe ser esclavizada por el otro diez por ciento. La igualdad del rebaño es verse reforzado por las tácticas de estado policial, terrorismo de estado, y destrucción de vida cultural, artístico e intelectual. Se estima que sobre cien millones de personas tendrán que ser asesinadas de camino al objetivo”.

Autores recomendados, Marx,  Vladimir Lenín, , Óscar Creydt, el genial libro “El Hombre Rebelde” de Albert Camus, “Los Demonios” Dostoievski, para conocer más y entender mejor la teoría marxista y por qué, no funciona, ni funcionará jamás.

Josef Stalin Soviet propaganda poster showing a much loved Stalin with a montage of adoring supporters. Circa 1940-45

Víctor Sosa

3 comentarios en «La imposible defensa de un marxismo del siglo 19»

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