«LA MALDITA PRIMAVERA»

«LA MALDITA PRIMAVERA»

*PRIMAVERA BOLCHE SUDACA

Neftali Reyes, más conocido por su nombre artístico «Pablo Neruda», fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura y fue precursor del «boom latinoamericano». Desde luego, eran tiempos de postguerra luego de la sangrienta conflagración de 1939-1945, y los «buenistas» en el siempre progresista comité sueco no dudaban en regalar a mansalva distinciones para todo aquel que profesara ideologías de centro-izquierda como mínimo.

Así, tenemos el caso de verdaderos portentos de las letras latinoamericanas como los argentinos Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato, quienes no flirteaban con la izquierda y nunca fueron galardonados, o el mismo paraguayo Augusto Roa Bastos, quien a pesar de ser enemigo de dictaduras, también denunciaba no sólo al marxismo, sino incluso al feminismo y otras corrientes de la denominada «Nueva Izquierda» en Francia (en su obra semi-autobiográfica «El Fiscal» se leen interesantes críticas al respecto) y tampoco fue vencedor de la famosa distinción.

En pocas palabras: para ser un escritor reconocido en América Latina, uno debe ser «progre» de línea dura (como Neruda) o de línea blanda (como Vargas Llosa y García Márquez).

A Pablo Neruda se atribuye la frase que es representativa de la «primavera latinoamericana»:

«Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener a la primavera».

Y en base a dicha consigna, cualquier eslogan que proponga la «revolución», sea momentánea y stalinista o permanente y trotskysta, es apoyado de manera incondicional por la «buenuda» y siempre «bienpensante» prensa liberal-bolchevique latinoamericana. Paraguay no es excepción.

*PRIMAVERA ÁRABE Y LATAM

Fuente Imagen: https://www.monitordeoriente.com/20170127-egipto-y-la-primavera-arabe/

Desde el 11 de Septiembre de 2001 hasta el día de hoy, se desató en el Medio Oriente lo que llamamos hoy la «Primavera Árabe». Miles y millones de toneladas de «bombas para la democracia» arrojadas por el Ejército de EEUU para «derrocar tiranos» y «exportar la propia deuda» en forma de dólares sobreemitidos convertidos en explosivos.

Por supuesto, esa «Primavera Árabe» fue caldo de cultivo para la inmensa crisis humanitaria que se vive hoy en todo el Mediterráneo y para que surjan grupos terroristas perfeccionados como «Daesh» o «Al Nusra» (el «rebranding» de «Al Quaeda»), bien abastecidos por los mismos enemigos a quienes dicen combatir.

Fuente Imagen: https://laurafont.wordpress.com/2014/07/12/el-magreb-tras-la-primavera-arabe-el-auge-del-islamismo/

¿Cambió en algo la situación en Medio Oriente?

No. Sólo se polarizaron aún más los sentimientos entre los distintos bandos. Y sin líderes potables ni fuerzas unificadoras, la «Primavera Árabe» no es más que sinónimo de salvajismo y anarquía sin rumbo fijo fuera de los lemas religiosos y la «teología de la liberación» propia de esa geografía (sea «Wahabismo» o «Salafismo»).

De idéntica manera, pasamos a la sección latinoamericana, simplemente abreviada como «LATAM».

La «Primavera Latinoamericana» o «Primavera LATAM» probablemente haya empezado antes que su contraparte árabe en lo cultural, pero se retrasó algo más en lo político. Sin embargo, ya está sobre nosotros y lo único que promete es incendios, salvajismo, muerte y destrucción.

Sea la mafia del narcotráfico convertida en «narcopolítica» en todo el continente, sea la pseudoapertura cubana con aquiescencia de EEUU y sus propios bolchevismos internos con Barack Obama, sea con el auge y declive del sistema bolivariano y la posible intervención estadounidense en Venezuela, sea con los terroristas de las FARC venidos a pacificadores en Colombia, sea con los mapuches separatistas financiados desde Inglaterra y que irrumpen en Argentina y Chile, sea el avance feroz hacia nuestras tierras del neo-marxismo (en forma de feminismo, ideología de género, ecologismo, indigenismo y todos los buenismos del progresismo), parece que la «primavera» se hace inminente en estos lares.

¿Y en casa, cómo andamos?

*PRIMAVERA ESTUDIANTIL:

Fuente Imagen: https://www.mpeargentina.com.ar/2015/10/el-mpe-junto-al-movimiento-estudiantil-paraguayo-una-no-te-calles/una-no-te-calles-7/

Si. Estoy equiparando a todo eso que cité anteriormente, en plan de igualdad casi total, con la denominada «Primavera Estudiantil» que hace un par de años se desató con todo el salvajismo irracional que puede acarrear sobre nuestro país.

Estudiantes que pretenden ser jueces y parte. Que pretenden tener siempre la razón absoluta. Que no aceptan dialogar, negociar ni aceptar condiciones de los demás. Que se dejan manipular con más facilidad que un títere por los agitadores liberal-bolcheviques de la prensa progresista y buenista paraguaya. Que piensan que todo lo que ellos dicen y proponen es lo correcto e irrefutable. Que no se detienen a pensar un sólo minuto en las consecuencias de sus actos. Que se creen con la «supremacía moral» para juzgar todo y a todos, sin aceptar una crítica siquiera hacia ellos ni mirarse al espejo cuando señalan los defectos de los demás.

Si. En Paraguay estamos viviendo nuestra propia «Primavera Árabe», en versión «Primavera Estudiantil», sea con los alumnos de escuelas y sus Fenaes, sea con los universitarios de UNA no te Calles y su réplica en la Universidad Católica. Son tan radicales y terroristas como los más fanáticos musulmanes wahabitas, pero disfrazados y arropados con la caripela farsante y la cantaleta mentirosa de un Pablo Neruda apoyado ciegamente por la prensa progresista.

Fuente Imagen: https://litci.org/es/menu/lit-ci-y-partidos/partidos/pt-paraguay/gran-movilizacion-estudiantil-en-paraguay/attachment/una-no-te-calles/

Estos muchachos no sólo se han convertido en factor de constante desestabilización social y subversión de los órdenes naturales que rigen en las distintas instituciones, privadas o públicas. Son además la «Punta de Lanza» en el adoctrinamiento de las nuevas y destructivas tendencias que los «arquitectos» de estas «primaveras» nos quieren imponer (véase como, en esta semana, se han descubierto cientos de evidencias de cómo en el Ministerio de Educación se está adoctrinando a nuestros jóvenes en nefastas ideologías de género y otros delitos neomarxistas, a pesar de la fingida ignorancia oficial).

Por mi parte, para ir concluyendo, hace tiempo que estoy curado de espanto y sólo me genera asco y repulsión está apología a las «primaveras». Ya se que lo único que traen son huracanes, sequías y desertificación insuperable si es que no hacemos algo al respecto.

Salvo algún que otro poema de enorme cursi arrogancia, nunca me gustó Pablo Neruda. Y como buen paraguayo, prefiero mil veces un plácido, fresco y pacífico otoño seguido por un delicioso invierno. 

Permítanme utilizar, como cierre, una expresión españolísima respecto a todo este asunto: «a tomar por culo con estas malditas primaveras».

Emilio Urdapilleta