La transformación mundial en un click

La transformación mundial en un click

En esta era digital, en la que los avances tecnológicos posibilitaron la eliminación de fronteras naturales y una mayor apertura en muchos sentidos, uno de los principales cuestionamientos, es el alcance final en el impacto a las personas, en el momento de potenciar ciertas conductas del ser humano moderno, conductas patológicas que ni los propios creadores de estas herramientas han podido vislumbrar en el momento de poner en marcha esta maquinaria del bien y del mal, a la vez.

No contaban con un sin fin de probabilidades de las posibles consecuencias que podrían ocasionar, no solo en la salud, sino directamente en el comportamiento y  el relacionamiento de la sociedad ante el constante manejo de la dichas herramientas digitales, pero ello, lo sabemos ahora, gracias a la gran colaboración de nosotros, sus usuarios diarios quienes fuimos los conejillos de indias para las grandes empresas globales como Google, Facebook o Twitter ¿qué hemos ganado nosotros? Nada. ¿Qué ganaron estas empresas? Mucho dinero y lo continúan haciendo, a costa de nuestra salud mental.

Desde tiempos remotos, pensadores dieron su postura respecto a lo que deparaba el desolado mañana, en una utópica idea del futuro, en una era totalmente digitalizada.

El futuro llegó hace rato…” dice una conocida música de rock latinoamericana, y que en realidad podemos definirlo así, el futuro llegó hace tiempo, cuando los primeros filósofos críticos de la sociedad que se veía venir, en su mayoría, coincidieron en la línea de pensamiento que describe al ser humano de la actualidad, como un ser egoísta, desganado en cierto sentido, carente de alma y de humildad, con sed de ser un manifestante más y no ser parte de la solución de los hechos por medio de actos concretos.

En la actualidad, no nos encontramos tan lejos de los pensamientos plasmados por nuestros pensadores del pasado, el ser humano moderno, vive, trabaja y estudia consumiendo de la era digital, pero… ¿de quién es la culpa?, ¿de los inventores? ¿O del consumidor?

Cada día que transcurre los individuos pertenecientes a esta sociedad requieren de más y más herramientas para sentirse desenvueltos en una era totalmente digitalizada, no podés estar ajeno a los avances, y mucho menos no estar “actualizado” con todos los cambios que día a día son introducidos en nuestra pequeña caja de deseos mental.

No obstante, son muy pocos lo seres que optan por respetar la era actual, y se quedan rezagados a sus propios gustos, no se venden al mejor postor o el mejor producto, no se encandilan con todas las posibilidades y accesibilidades, se remiten solo a utilizar lo necesario para su desenvolvimiento a través de las redes, pero eso sí, los mismos, son conscientes de que “estar al margen” de lo que ofrece el enjambre digital prácticamente te somete a estar encerrado en una cueva de gustos propios y una nulidad, en lo que respecta a la vida social.

El planeta hace rato dejó de girar en la órbita del sol, hoy giramos en la órbita directa de lo digital, todas las informaciones que se generan directamente en los distintos puntos del mundo, son alcanzables con tan solo un click. Cada vez que hay problemas con los sistemas de red mundial, el ser humano colapsa instantáneamente al saber que nadie le sigue el paso, nadie sabe en dónde está metido o en qué problema está a punto de meterse; la idea misma de no poder compartir tu estado del facebook o enviar mensajes de voz por el WhatsApp para “auto-escucharse” es prácticamente una muerte dolorosa, a este punto calamitoso y terrorífico hemos llegado.

Es normal leer cada tipo de comentarios en las redes usualmente utilizadas en el presente, que casi siempre transmiten lo mismo, preocupación, ¿pero, por qué?

El manejo y uso excesivo de dichas redes sociales ha sometido al ser humano a mantenerse en constante exposición social en todos los ámbitos cotidianos, cualquier clase de comentario no premeditado es causal de todo tipo de represalias. Así también, los hechos mundiales que afectan a la sociedad, se convierten en el chicle favorito de los internautas, que al momento de comentar o de siquiera comprender lo que se te está leyendo, hasta como un acto involuntario, lo primero y urgente es siempre criticar. Hoy en día ya no necesitás salir de tu casa para contribuir a la paz mundial, simplemente desde tu compu en tu casa o desde tu Smartphone, podés sentirte parte de los grandes cambios revolucionarios que transforman los paradigmas de la humanidad, la indignación digital a un solo click, cambiar al mundo mediante un solo click, en eso nos hemos convertido: en una sociedad cliqueante.

SuelNet

Sea bueno o no, criticar se ha vuelto el deporte favorito de los amantes del teclado fácil, comentarios absurdos, preguntas sin sentido, enojos colectivos que solo hacen perder el foco central de la vida en sociedad, EL RESPETO MUTUO.

¿Vas a seguir siendo un borrego virtual? ¿Querés seguir siendo un indignado digital? ¿O realmente te convertirás en voluntad de poder? Yo, al menos, opto por ser lo último.

Felipe Martínez

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