Las energías renovables en Paraguay, un breve recuento histórico

Las energías renovables en Paraguay, un breve recuento histórico

 

El mundo progresa a un ritmo vertiginoso. Las necesidades energéticas se convirtieron en obligaciones cada vez más difíciles de lograr, la población humana se enfrenta a la escasez y al impacto aún más radical del cambio climático, todo se encarece, el ritmo de vida debe virar hacia las energías limpias para lograr un progreso sostenible.

Los científicos investigan en innovación y desarrollo en diferentes centros del saber para obtener nuevas alternativas a la rápida depredación de los recursos no renovables, hasta el agua está en peligro de desaparecer si es que no evitamos su consumo excesivo y no programado. Los gobiernos de las naciones deben establecer políticas públicas mejor orientadas en establecer la implementación de la química verde, las tecnologías limpias y la exploración de nuevas fuentes de energías renovables que generen las transformaciones requeridas que alienten una mejor calidad de vida para nuestros descendientes.

Entre las energías renovables, eólica, solar y el hidrógeno verde, que son actualmente las más publicitadas; en los ambientes técnicos y científicos se han suscitado grandes debates con las corporaciones, gobiernos y multinacionales sobre la necesidad de producir y consumir energía más limpia. Por ejemplo, en Europa[1] se plantean la utilización del hidrógeno verde para mover trenes y automóviles, pero el gran escollo a sortear es que todavía, el proceso de producción genera muchos inconvenientes[2] debido a su alto costo, ya que el proceso básico es a través de electrolisis que requiere muchísima energía eléctrica producida de fuentes renovables, aparte de la inseguridad en cuanto a su almacenaje[3], por lo que la discusión sigue su curso[4].

El auge de estas energías limpias reconocidas en el pasado, principalmente, a partir de los años sesenta del siglo XX con la primera crisis del petróleo[5], supone un cambio de paradigma necesario para alimentar el progreso de las naciones con sostenibilidad.

En países como el nuestro los esfuerzos encaminados a producir a gran escala energía en cualquiera de sus formas se han topado con la burocracia estatal de gobiernos sucesivos, la mediocre visión de que “mientras no suceda, todo va bien y cuando suceda, encontrar la solución” siempre fue un tema que encendió la polémica entre la gente de ciencia y la común, el sector privado, y el público, ya que hay intereses en juego que ponen en jaque las estructuras previamente construidas a partir de la fuerza de las hidroeléctricas que se construyeron el siglo pasado.

Paraguay en la última década, desde el sector privado y luego, con el apoyo del viceministerio de Minas y Energía sustentaron una nueva visión que ha potenciado este esfuerzo privado, exhortando a la investigación tecnológica aumentando el presupuesto general de gastos de la Nación, alentando iniciativas de la Academia, (la UNA, y otras universidades tanto privadas como públicas) que suponen estudios de factibilidad e impacto ambiental que merecen la atención de la opinión pública paraguaya.

A fines del siglo XIX las economías emergentes como la estadounidense y europea explotaban sus recursos naturales para la obtención de productos energéticos para sostener su crecimiento acelerado, las industrias farmacéuticas, aceiteras, petroleras, de la que la farmacéutica es hija pródiga, el descubrimiento de las industrias químicas o la creación de nuevos productos originaron el mayor de los avances de la humanidad desde el descubrimiento del fuego por los antiguos[6], ya no se trataba solo del aprovechamiento de lo que la naturaleza pudiera proveer a los antepasados decimonónicos sino, de llevarlos al extremo de su explotación.

Fuente imagen: elceo.com

No importaba si los recursos acabasen por terminar en veinte o treinta años, la exploración y prospección mineralógica más los nuevos inventos industriales mejoraron el aprovechamiento de estos importantes recursos, se hicieron esfuerzos tendientes a restablecer el flujo energético en favor de las economías principales y estados del mundo más poderosos consiguiendo explotar los recursos naturales de otros países menos desarrollados.

Las guerras mundiales pusieron sobre el tapete histórico la necesidad de contar con industrias plenamente afianzadas, se trataba de recursos, y entre las naciones contendientes, salvo excepciones como Estados Unidos y la Unión Soviética, los que se hiciesen con el poder y el control de estos recursos tendrían mayores posibilidades de llevar adelante una guerra prolongada fuera de su territorio[7]. Los esfuerzos científicos lograron mediante este esfuerzo y el subsiguiente camino hacia el espacio crear en el imaginario colectivo la noción de que los recursos naturales eran eternos y que jamás se acabarían.

Los recursos se habían convertido en “no renovables”, es decir, finitos y había que buscar en otras locaciones del orbe, aquello que podría servir para tapar los hondos fosos de necesidades de las naciones más poderosas; así las cosas, miraron hacia África, Asia, Oceanía y Latinoamérica. ¿Qué cosas podrían ofrecer los países pobres de América sino todo aquello que las grandes potencias requirieran para seguir con su progreso inacabable? Especias, frutas, verduras y claro, minerales, petróleo, gas natural y reservas de agua dulce para el mantenimiento de un estatus progresista[8].

Se preguntará el querido lector, ¿Qué tiene que ver esta introducción con lo que entendemos por “energías renovables”? pues, mucho que ver, puesto que la extinción progresiva de nuestros recursos naturales no renovables desestabiliza nuestro sistema biogeoenergético, ya que lo sume en estrés que compromete la vida en este sistema llamado Tierra.

Desde el punto de vista del lector avezado no empático y consecuente con la historia, es una política que no permite que los países que quieran desarrollarse puedan utilizar sus recursos no renovables para su beneficio. Para el empático con el cambio climático estas políticas promueven el establecimiento de un sistema estatal y privado comprometido con la disminución de los gases de efecto invernadero (CO2, entre otros). Además cabe mencionar la contaminación de los suelos y los afluentes hidrogeológicos por el uso de fertilizantes petroquímicos que matan toda la flora y fauna circundante con el consiguiente impacto ambiental desastroso.

Esto ocurre en Paraguay[9] como en cualquier país del mundo, los retos que implican producir suficiente alimento para millones de personas está forzando al sistema en equilibrio natural que teníamos antes de la revolución industrial y el boom del petróleo que durante el siglo veinte fue sin dudas el elemento energético que movió los engranajes del mundo. Pero ya desde la creación de toda la industria petroquímica los investigadores fueron buscando fuentes de energías alternativas; biogás, biodiesel, el aprovechamiento de los caudales de los ríos para las hidroeléctricas pudo por fin dejar de lado el petróleo y sus derivados que producían la electricidad para producir energía eléctrica limpia.

Las energías renovables en Paraguay

Nuestra nación ofrece un gran abastecimiento energético desde la puesta en funcionamiento de las turbinas tanto de Yacyretá, como de Itaipú, dos hidroeléctricas sumadas a la de Acaray que deberían haber industrializado al país, como de hecho lo hicieron, pero a medias. Hasta el día de hoy no hay una explicación científica de por qué sólo el 16% de la energía eléctrica producida es aprovechable por nuestro país[10]. Según (Ríos y otros[11]) que en Paraguay se utiliza el 46% de la reserva de biomasa[12] es la cantidad de energía consumida en todo el territorio nacional.

Fuente Imagen: elperiodicodelaenergia.com

Según estos mismos autores[13], Paraguay posee un incremento sostenido a lo largo de los años, si bien, este incremento no es progresivo ni mucho menos, el esperable para un país que necesita abastecerse de mucha energía para desarrollarse, sin embargo, el potencial energético es importante y debería ser analizado a profundidad otorgando más oportunidades a las iniciativas privadas y promoviendo la utilización de tecnologías limpias.

Fuente Imagen: foronuclear.org

Paraguay cuenta con uno de los potenciales hidrogeológicos más importantes de Sudamérica[14], pero sufre a lo largo de las décadas el problema del abastecimiento, lo que impide que pueda generar energía y utilizarla, de manera eficiente, lo mismo ocurre con nuestro recurso energético más abundante, el sol. Datos del estudio realizado en 2013 anotaban la consideración que la biomasa sigue siendo la fuente básica para la obtención de energía que muchas veces no es limpia. Esto supone la pérdida de oportunidades para nuestro país en la generación de fuentes de empleo para los miles de compatriotas que podrían acceder a trabajos bien remunerados de la mano del polo del desarrollo previsto.

La energía solar

Según los datos arrojados por la investigación “Evaluación de potenciales de energía renovable en Paraguay” del 2013[15], Paraguay ha implementado desde el sector privado y en alianzas público-privadas (como es el caso de los agricultores que se menciona a pie de página)[16] la proyección de la utilización de tecnologías tendientes a generar energías renovables, los ejemplos son los de biomasa, eléctrica.

Cuatro casos fueron estudiados a fondo, que son: energía solar térmica para el sector residencial, Biogás a partir de residuos de un frigorífico; Biogás a nivel pequeños productores; Biomasa solida sostenible para una industria cerámica. Otros dos casos evaluados que no se presentan en este documento son: 1. Viabilidad de un proyecto de energía solar para una población indígena en el Chaco 2. Biogás para empresa grande de carnicería (frigorífico). Como vemos en el estudio, los ejemplos son varios y los resultados bastante alentadores, pero aun no podemos aprovechar de manera eficiente nuestro mayor recurso que es, el solar.

Fuente Imagen: econojournal.com.ar

El Chaco paraguayo[17], donde el sol es prácticamente perenne durante todo el año y teniendo en cuenta nuestra posición geofísica en el globo terráqueo, esta energía limpia y abundante podría llevar a las casas de los paraguayos, tanto en áreas urbanas como rurales la luz eléctrica tan ansiada para la evolución social del país y la tan mentada descentralización.

Las potencialidades de la energía solar en Paraguay son eminentemente, consecuentes con las previsiones de otros países que también iniciaron en el pasado reciente la transición hacia las energías limpias o la hibridación entre energías renovables con las generadas a partir de la prospección, extracción, explotación e industrialización de los recursos naturales, en franco decrecimiento en las últimas décadas.

La energía eólica

Iniciativas privadas

Paraguay[18] está totalmente ausente en el mapa eólico regional y mundial. Hacia el año 2011 el Paraguay todavía se mantenía desconocido en materia de producción, implementación y puesta en funcionamiento de aerogeneradores[19].

El proyecto GRUPO GAIA[20] es una iniciativa privada que puede ser una de las alternativas que pueden generar un impacto positivo, la misma trabaja hace algunos años en el país con la mente puesta en la instalación de aerogeneradores combinados en una interfaz de redes híbridas que trabajen con los sistemas de la red eléctrica de la ANDE para proveer de energía limpia a regiones remotas del país.

Iniciativas desde la Academia

En conjunto con el CONACYT[21] se ha trabajado en un proyecto de evaluación del potencial eólico en el Chaco paraguayo que buscó encontrar rutas alternativas para que comunidades alejadas de la zona oriental y fuera del foco o ámbito eléctrico de la ANDE puedan aprovechar su potencial eólico de manera eficaz para la producción de energía eléctrica y la factibilidad basada en datos científicos de que la generación de energía eléctrica sea mejor distribuida en el país, sumado a un impacto económico favorable tanto para iniciativas privadas como para los pobladores de zonas alejadas para autoabastecimiento y la construcción probable y potable de un parque eólico en el Chaco[22].

Fuente Imagen: elucabista.com

El proyecto denominado “Evaluación del recurso eólico como potencial fuente de energía renovable para comunidades aisladas del Paraguay”, fue apoyado por el CONACYT en conjunto con la UCA y la UNA, dirigido por el investigador meteorólogo Julián Báez[23].

A nivel internacional el parámetro que mide la aprovechavibilidad a 50 metros de la energía eólica es la velocidad del viento que es de 6,8 m/s según informes de la NASA y la zona fronteriza con Bolivia, es decir, el Chaco Boreal con promedios de 7 a 9 metros por segundo que está favorecido por vientos provenientes por la Cordillera de los Andes[24]. Los resultados de la investigación arrojaron un promedio de 6,5 a 7,5 metros por segundo en la frontera con Bolivia. Asunción y Ñeembucú también son focos a ser analizados en el futuro cercano según la publicación citada en el portal. La visión es que a futuro cercano la ANDE y otras fuentes de energías renovables como la eólica y solar puedan interconectarse a través de redes de distribución, descentralizando y diversificando la energía eléctrica en Paraguay. El gran problema es la forma de almacenaje de la energía producida por los aerogeneradores, aparte, del desconocimiento sobre el potencial de estas tecnologías.

Aspectos políticos de las energías renovables

Las metas energéticas del Paraguay[25] se desarrollan a través del MOPC y un indicador denominado NDC o “Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional”, en franca colaboración con IRENA que pretenden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 20% para el año 2030. Esto coincide con el Marco de Sendai[26] que el Paraguay ha suscripto y con los retos de la ONU para el desarrollo sostenible.

IRENA establece la preparación, puesta en ejecución y acciones decisivas a ser adoptadas bajo seis áreas clave que son:

  • Fortalecer las instituciones y la gobernanza de la energía
  • Mejorar la política energética, la planificación a largo plazo y el marco regulatorio para el sector de las energías renovables.
  • Desarrollar instrumentos de política e implementar iniciativas para fomentar la eficiencia energética.
  • Promover el uso de energías renovables más allá del sector eléctrico.
  • Fomentar la inversión en tecnologías de energía renovable
  • Reforzar la creación continua de capacidades institucionales y humanas[27].

Discusión

Muchos de nosotros nos plantearíamos la principal interrogante: ¿Para qué llevar los esfuerzos hacia la obtención de nuevas fuentes de energías limpias y renovables? Otra pregunta nace de la precedente: ¿Los empeños de las Naciones Unidas por el desarrollo sostenible 2030 que ha firmado nuestro gobierno como otros países del mundo, son la respuesta válida a nuestros problemas energéticos?

Según los datos colectados y las investigaciones a este respecto mencionadas precedentemente, no. Contamos con una gran reserva de energía hidroeléctrica limpia, pero, no se han hecho esfuerzos satisfactorios para mejorar las líneas de transmisión a lo largo y ancho del país, por negligencia, indiferencia o falta de voluntad política. El hidrógeno verde es todavía, a pesar de los esfuerzos gubernamentales, una “ventana hacia el futuro” que no debe suspender la idea de reforzar lo ya existente.

Fuente Imagen: bbva.com

El principal escollo para nuestro progreso y desarrollo es la falta de aprovechamiento en eficiencia y eficacia. La solución a corto plazo sería que los actores de obras públicas y electricidad aúnen esfuerzos para una mayor inversión de capital en la construcción de la infraestructura adecuada para aprovechar nuestra energía eléctrica como líderes en generación en el continente, algo que debería ocuparnos en los próximos veinte años.

A largo plazo, las energías renovables, estimarán la respuesta a nuestros problemas, pero, ¿es cuantificable ese “largo plazo” de acuerdo a nuestro crecimiento poblacional? ¿La ciudadanía entiende la importancia de mejorar la calidad de vida de nuestros futuros descendientes?

Son preguntas claves que deben hacerse los próximos gobiernos paraguayos, ¿Qué realmente hace falta?, ¿Qué debemos potenciar? Todo ello supondrá mejores oportunidades de crecimiento y desarrollo sostenible tal y como están estatuidos en el plan 2030 de las Naciones Unidas[28].

Conclusiones generales

Según el portal “Energy” Latinoamérica alcanzó antes del 2022 la cifra de 22% de tránsito hacia la eliminación de gases de efecto invernadero. Esta cifra implica que todavía el 78% de los países que componen América del Sur no ha logrado volcarse progresivamente de lleno a las nuevas tecnologías y a la búsqueda de energías renovables.[29]

Somos líderes regionales en producción de energía renovable a través del potencial hidroeléctrico que, no ha sido suficientemente explotado para optimizarlo. Esto genera incertidumbre a nivel de impulsos de oportunidades de inversiones extranjeras en el país. Apostar desde el Estado en alianza con empresas del sector privado tanto nacional como internacional a la innovación para el desarrollo podrá ser una constante petición de nuestros compatriotas o un ideal que permee entre todos los sectores interesados pero se necesita de una política consecuente y más radical con los desafíos ante los efectos que impone el cambio climático desde la evaluación y gestión de riesgos, considerando los últimos problemas suscitados en el Paraguay por la falta de alternativas energéticas que disminuyan los GEI.

El país quiere convertirse en líder regional en producción de hidrógeno verde, el proyecto más importante es el que suscribió con el BID para el uso del hidrógeno verde[30] y, sin embargo, aún no podemos montar y hacer andar trenes eléctricos, las miras son elevadas pero los pies, siguen siendo de barro.

La generación alternativa de la ANDE que aprovechará los recursos disponibles ya existentes es una buena propuesta desde el gobierno[31]. Esto logrará la descentralización, favorable a las comunidades más alejadas de los polos de generación eléctrica de la región Oriental.

Adoptar nuevas políticas públicas que tracen el rumbo de las investigaciones hacia las nuevas tecnologías emergentes será la única forma de ganar en competitividad a nivel regional y mundial, de esa forma aprovecharemos mejor el enorme caudal de energía, que estamos desperdiciando. Debemos superar nuestras debilidades y falencias para mirar al futuro, con sostenibilidad.

Podríamos superar de esta coyuntura energética negativa, afrontando los retos del presente con garantías de éxito en la generación de energías para el desarrollo socioeconómico de la población; algo debemos hacer, algo radical que mejore nuestras perspectivas desalentadoras…

Pero todavía, la contaminación se mueve, a pasos de gigantes y nuestros recursos no renovables están próximos a desaparecer.

 

[1]https://elpais.com/planeta-futuro/2021-04-27/los-riesgos-del-hidrogeno.html

[2]https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/ventajas-e-inconvenientes-hidrogeno-como-combustible-alternativo_14897

[3]https://www.worldenergytrade.com/energias-alternativas/gas/ventajas-y-desventajas-del-hidrogeno-verde

[4]Otros son más halagüeños en cuanto a la preeminencia de las energías limpias, aunque ello depare gastos muy elevados para los gobiernos que apuesten a ello. Esta publicación es un importante apoyo a la mirada positiva sobre el hidrógeno verde: https://www.bbva.com/es/sostenibilidad/descubre-que-es-el-hidrogeno-verde-solucion-y-desafio/

[5]La saga del oro negro. Documental de la BBC. 2001. Enlace en: https://www.youtube.com/watch?v=PQdyu6Z1h9o

[6]La saga del Oro Negro. Documental de la BBC. 2001.

[7]Judt, Tony. Postguerra: Una historia de Europa desde 1945. Editorial Taurus. Col. Acacias. México. 2011

[8]La historia de la guerra fría. Documental CNN. 1998. En el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=IXeNFCTfbU0&list=PLqAiJ3i-9oRq5E1FfC1dayk1Q6jdau_46

[9]BALANCE ENERGÉTICO NACIONAL 2019. Varios autores. MOPC-Viceministerio de Minas y Energía. El estudio menciona que en Paraguay recién hacia mediados de los años ochenta del siglo XX empiezan a preocuparse por realizar balances energéticos.

[10]Ríos, Mario. Kaltschmitt, Martín. Borsy, Paul. Ortíz, Rafael. Duarte, Alcides. Evaluación de potenciales de energía renovable en Paraguay, estudio de cuatro casos. Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Álamo SA, Editorial. Noviembre 2013.

[11]Ibíd.

[12]Leña, carbón vegetal y residuos vegetales

[13]Ob. Cit. p. 10

[14]https://www.americaeconomia.com/negocios-industrias/el-potencial-de-la-energia-eolica-en-paraguay

[15]Ríos, Mario. Kaltschmitt, Martín. Borsy, Paul. Ortíz, Rafael. Duarte, Alcides. Evaluación de potenciales de energía renovable en Paraguay, estudio de cuatro casos. Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Álamo SA, Editorial. Noviembre 2013.

[16]Ibíd. “Para este proyecto se analizó el potencial de producción de biogás a partir de residuos domésticos y estiércol fresco, principalmente vacuno, en 20 fincas rurales del distrito de Piribebuy, la ciudad con el mismo nombre será la base de la operativa, la cual se halla a 87 km de la ciudad de Asunción. En estas fincas rurales es común encontrar por lo menos dos bueyes y dos a cuatro vacas lecheras. Lo que proporciona suficientes residuos orgánicos para la producción a pequeña escala de biogás.” (p. 27)

[17]Ibíd. p. 14

[18]https://www.conacyt.gov.py/investigadores-fiuna-instalaron-aerogenerador-podria-abastecer-electricidad-comunidades-aisladas

[19] https://www.americaeconomia.com/negocios-industrias/el-potencial-de-la-energia-eolica-en-paraguay

[20]https://www.grupogaia.com/energia-eolica/

[22]www.revistafoco.com.py. p 43

[23]Ibíd. p. 44

[24]https://www.irena.org//media/Files/IRENA/Agency/Publication/2021/Sep/IRENA_RRA_Paraguay_2021.pdf?la=en&hash=1D9F9D65EA608A7F25ADCE0C549E32378B538E75

[25]82% del suministro energético final del país durante la última década según el informe de IRENA fue por recursos proveídos desde la biomasa y las hidroeléctricas. La gestión del riesgo sobre producción de energías renovables en el país deberá suponer mayores probabilidades de aumentar la seguridad energética nacional y con ello, la resiliencia.

[26]https://www.unisdr.org/files/43291_spanishsendaiframeworkfordisasterri.pdf

[27]https://www.irena.org//media/Files/IRENA/Agency/Publication/2021/Sep/IRENA_RRA_Paraguay_2021.pdf?la=en&hash=1D9F9D65EA608A7F25ADCE0C549E32378B538E75

[28]https://elparlante.com.py/desarrollo-sostenible/la-economia-del-conocimiento-como-desarrollo-sostenible-en-el-paraguay/ En aquel momento mencionábamos: “El Paraguay está penetrando en un modelo de inversiones que mantendrán en vilo a la sociedad, positiva o negativamente con respecto a las estrategias gubernamentales de desarrollo, es posible que encontremos buenos augurios para nuestros proyectos a corto, mediano y largo alcance, pues si realmente, la transformación de los mercados y de los cambios profundos que traerá consigo, aumentarán considerablemente las oportunidades pero en la misma medida, también, aquellas amenazas que imposibilitarán con un grado sin precedentes nunca antes visto, a los diferentes actores ensanchados en el camino de las nuevas relaciones económicas, industriales, políticas y culturales que se forjarán a partir de aquí.”

[29]https://www.siemens-energy.com/mx/es/noticias/ferias-eventos-webinars/latam-energy-week-2022-es.html

[30]https://www.bnamericas.com/es/noticias/la-energia-eolica-solar-y-el-hidrogeno-pueden-aumentar-la-seguridad-energetica-en-paraguay

[31]https://www.ssme.gov.py/vmme/index.php?option=com_content&view=article&id=2123:por-primera-vez-firma-privada-obtiene-licencia-para-produccion-y-transporte-de-energia-independiente-en-paraguay&catid=96:sample-news&Itemid=552

Gabriel Ojeda

Informacion