El Parlante

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Lo que se ve y lo que no se ve en el precio de la carne

Un tema complejo por donde se lo mire. Miles de paraguayos reclaman la suba de los precios en los supermercados desde el comienzo de la cuarentena, la suba de la harina poco después del inicio de la cuarentena inteligente y ahora, la escasez de carne y por consiguiente el precio por las nubes en su venta al consumidor provocan en la ciudadanía un sabor agrio en lo referente a sus bolsillos y los productores paraguayos, la indiferencia del Estado.

Los productores están trabajando contra viento y marea, las fronteras cerradas, el comercio de la carne a nivel mundial estancado por la pandemia y por el otro, la falta de apertura del gobierno hacia otros mercados igualmente exigentes y necesarios para que la producción no supere el umbral de la pérdida por una oferta demasiado cara para sostenerse en un mercado pequeño como el paraguayo.

Pero para ello hay una necesidad imperiosa según la Asociación Rural del Paraguay que es la de contar con una formalización en los precios de venta a frigoríficos y a los consumidores finales, pasando por los supermercadistas que son en última instancia los que deciden si bajan o suben los precios de las carnes ante una demanda débil de la ciudadanía. La ARP propuso a través de un proyecto[1] generado en el año 2016 la creación de un Instituto de la Carne. El gremio de la industria frigorífica en Paraguay desde la fecha, se ha opuesto[2] tenazmente a la creación de dicho instituto que entre otras cosas supondrá:

Imagen de Archivo: Diario La Nación

“Promover mejoras en la competitividad de toda la cadena cárnica bovina paraguaya y contribuir al desarrollo del mercado interno y al crecimiento de las exportaciones, apoyando activamente las acciones tendientes a la apertura de mercados y llevando a cabo actividades de promoción comercial”.

Sin embargo, el gremio de frigoríficos olvida que no son productores sino compradores y distribuidores de carne, por lo que mal harían en entrometerse en asuntos netamente exclusivos de los que sí trabajan en el rubro ganadero.

Corroborar los hechos no en cuanto a los precios pero sí en cuanto a lo que la ARP propuso como ley[3] y lo que el Gremio de Frigoríficos sostiene, que es contra la creación de cualquier instituto de la carne en el futuro, algo que tiene visos de contradicción, ya que la entrada en funcionamiento de un organismo como tal, podría beneficiar a todos los sectores…en un inicio se prepara la ley para que el nuevo instituto sea de carácter privado[4], pero para lograr objetivos será indefectiblemente, de carácter público-privado, el problema es que entre los políticos quieren meter su tajada y que sea netamente público, cosa que supondrá lo que todos sabemos y ello probablemente genera confusiones en la opinión pública…el estado no sabe de carne pero sí puede contribuir a la búsqueda de otros horizontes de ventas para abrir otros mercados pero también posibilitará obtener un canon para la búsqueda de precios que sean reales y plausibles para el mercado local, es más, es su obligación.

Según el informe del BCP[5] para este mes de abril, “En la agrupación de alimentos, se destacó la disminución de precios registrados en la carne vacuna. En tal sentido, referentes del sector mencionaron que este comportamiento obedece a un exceso de oferta de ganado existente debido a la menor demanda interna y externa registradas en el último periodo, debido a las medidas sanitarias de aislamiento social adoptadas para hacer frente a la Enfermedad del Coronavirus (Covid-19) adoptadas por nuestro país y el resto del mundo. Adicionalmente, se observaron reducciones de precios en los productos sustitutos de la carne vacuna, como la carne de aves, de cerdo, los embutidos, y las menudencias vacunas. No obstante, las bajas en los rubros alimenticios mencionadas previamente, fueron atenuadas, en parte, por los aumentos registrados en los precios del huevo, queso tipo Paraguay, aceite y leche. Estos rubros presentan, típicamente, este comportamiento estacional durante la Semana Santa, el cual se observó en el mes de referencia. Con respecto a los servicios, los mismos presentaron una variación estable en el mes de referencia”.

Entonces, ¿Por qué las góndolas presentan productos a niveles exagerados? Podría ser interesante hablar sobre la Instituto Nacional de la Carne, que sería la solución a estos impases.

Imagen de Archivo: Infonegocios.com.py

La falta de dicha institución sería la causa por la cual Paraguay no puede salir de la zona de Ascenso en relación a la exportación de su carne, razón más que suficiente como para que países con tradición de producción cárnica como Australia o Estados Unidos, sigan siendo referentes a nivel mundial. Paraguay debería adoptar este ejemplo, pero como siempre pasa, hay gente que lucha para que sus intereses de grupo sean alimentados en detrimento del beneficio general y del posicionamiento de nuestros productos a nivel internacional.

Es importante que nuestra carne obtenga esa trazabilidad y tipificación, que hará posible una mejor organización para aguantar la demanda del mercado interno o exterior, la trazabilidad aportará la “identificación del origen de un animal o de sus productos, tan lejos en la secuencia de producción como sea necesario, de acuerdo al fin con que la trazabilidad haya sido desarrollada”[6].

Además entre factores no económicos importantes se pueden mencionar la identificación desde el origen, la diferenciación ante otros productos, la seguridad para el consumidor en cuanto a su manejo y consumición y además que sea un producto saludable[7] que pueda aportar los niveles de nutrición adecuados. Se pueden hablar de objetivos pero lo más importante siempre es tener en cuenta las especificaciones técnicas para seguridad alimenticia y certificación de los precios en toda la cadena de producción, estándares obligatorios para comerciar con mercados exigentes como Estados Unidos o la Unión Europea.

Los frigoríficos se encargan de la distribución de los cortes de carnes populares y premium. Imagen de Archivo: Agencia IP

A pesar de ello, el Paraguay necesita entrar con fuerza y seguridad en el continente asiático, donde Taiwán sigue siendo su mayor socio comercial, pero de allí, no se pasa, teniendo en cuenta que China demanda mucha carne a nivel mundial, podríamos ver la posibilidad de hacer negocios con los chinos continentales, si es que las circunstancias así lo ameriten y si representa una ganancia real para nuestros productores, todo ello, para el apoyo a la producción nacional ya que es necesario que se mantenga el nivel de competitividad a nivel internacional, algo que costó muchas preocupaciones y económicamente, esquilmó el bolsillo de los productores, es algo demasiado importante como para dejar pasar pues todo el esfuerzo se puede ir al tacho si no dejamos los intereses gremiales de lado, y pensamos a futuro.

Sin la trazabilidad que ya está aprobada mediante un sistema nacional[8] la identificación o tipificación no sería posible ya que ello es de extrema necesidad para que el consumidor final obtenga información veraz y fidedigna sobre el corte de carne que comprará, su origen, referencias nacionales o internacionales, la tradición en la cría y engorde, etc., más aún teniendo en cuenta los problemas que podrían aquejar al sector en materia de salud animal. Ello hará posible una formalización del sector ganadero desde el ámbito privado y no desde lo que los organismos del Estado promueven desde el año 2003 aproximadamente en que las exigencias del mercado internacional suponen una mejor faena laboratorial para los ensayos sobre la calidad de nuestro producto.

El ganado vacuno con la creación de un Instituto Nacional de la Carne sería un gran aporte para conseguir la trazabilidad y tipificación necesarias para que nuestra producción ganadera despegue y pueda participar a nivel competitivo con otros países del mundo.

La pregunta es por qué hay tanta división en este sentido, una compleja respuesta no podría deberse a las diferencias que existen entre los sectores de producción y comercialización, ya que los primeros basan sus estudios de mercado y la propuesta de precios en sus inversiones, tanto a nivel nacional e internacional, y los segundos, en la ganancia natural que se desprende de la comercialización de acuerdo a la oferta y la demanda. En su momento el presidente de la Cámara Paraguaya de Carnes alentaba[9] la no instrumentalización para la aprobación de este proyecto tomando como argumentos lo que otros países de la región hacen en esta materia[10].

Desde la óptica nacional, no se puede vivir sin los países de la región que representan un gran mercado para nuestra carne pero no se puede tapar el sol con un dedo y plantear, que no se puede mirar hacia otros mercados que puedan satisfacer la oferta cárnica paraguaya, eso significaría que sola y exclusivamente, tendemos los paraguayos a pensar en que la región sí o sí debe ser la que otorgue la señal positiva para entablar cualquier relación comercial con países fuera de la Unión Europea o de Estados Unidos que también desearían hacer tratos con el sector de la producción nacional[11].

De acuerdo a todo lo que hemos relatado, podemos ver que existe un impase muy complejo entre todos los niveles de producción, siendo el sector ganadero, el que sufre los embates de la indiferencia estatal y de la omnipotencia del gremio de los frigoríficos que colocan precios que a ellos les conviene, probablemente, con un arreglo conveniente con los supermercadistas, que no son nenes de pecho, en este sentido.

Los precios de la carne en Paraguay no coinciden con los informes del BCP ni con los números que manejan los gremios de producción ganadera, ya que por un lado, unos quitan una buena tajada y producen prácticamente un monopolio de nivel nacional, otros deben invertir más para ganar menos, lo que nos muestra el nivel de injusticia en el que se ven envueltos los sectores de los productores agroganaderos. Faltan más industrias cárnicas en el país tanto nacionales y principalmente, internacionales pero para que las segundas se asienten en el país primero deberían luchar contra la cofradía que se cierne sobre este rubro, ya que ello implicaría una mayor competitividad, algo que hará que algunas empresas nacionales deban superarse y evolucionar o dejar de existir, en última instancia la calidad de la carne paraguaya será la favorecida.

Imagen de Archivo: Agencia IP

Lo que se ve en las góndolas de los supermercados es un producto empaquetado con un precio exorbitante y lo que no se ve, es el esfuerzo del sector agroganadero, que es fruto de nuevo, de las críticas de una ciudadanía que debe entender que el gremio de los frigoríficos tiene el monopolio de las decisiones a nivel nacional con respecto al posicionamiento del producto al consumidor final, lo que produce que mucha carne, se pierda en la nebulosa de la pelota tatá entre los frigoríficos y los supermercadistas.

Fuentes:


[1]El proyecto se puede leer inextenso en el siguiente enlace: http://www.arp.org.py/images/files/Instituto%20Paraguayo%20de%20la%20Carne%20(proyecto%20de%20ley)_2016_11_16.pdf?fbclid=IwAR37-1son2X4L2vWadviU8nUvTMDcJml2BipwbrpIpFN4UjnttH7dByyJ8U

[2]Según nota del diario ABC Color de fecha 13 de julio de 2019, donde el gremio entiende que ya existen instituciones públicas que se dedican a esto como ser SENACSA, MAG, MIC/Rediex y RR.EE., pero se olvida que en materia privada no existe dicha institución que fiscalice la producción cárnica, por lo que evidentemente se podría suponer que el Gremio de los frigoríficos pretende seguir en el stand by y negar las facultades a los productores, principales interesados en que la calidad de la carne frente al mundo mejor ostensiblemente, que dicha calidad se ha logrado, pero no con respecto al esfuerzo estatal sino al privado. El Estado fue obligado por la Unión Europea y otros organismos internacionales pertenecientes a los países interesados en importar carne paraguaya para que se formalice SENACSA, por ejemplo, algo que hay que tener en cuenta.

[3]Que todavía no ha sido estudiada ni aprobada.

[4]Artículo 4: “En todo lo no previsto especialmente en la presente Ley, el régimen de funcionamiento del Instituto será el de la actividad privada…”Link: http://www.arp.org.py/images/files/Instituto%20Paraguayo%20de%20la%20Carne%20(proyecto%20de%20ley)_2016_11_16.pdf?fbclid=IwAR37-1son2X4L2vWadviU8nUvTMDcJml2BipwbrpIpFN4UjnttH7dByyJ8U

[5]file:///C:/Users/OJEDA/Downloads/Resumen_prensa_Abril_-2020.pdf

[6]Término acuñado por Gary Smith, Universidad Estatal de Colorado. 2000.

[7]Un nivel de grasa permisible para su consumo, vitaminas y proteínas que aporta a la dieta del consumidor el producto cárnico.

[8]Ver “Sistema de trazabilidad del Paraguay”. Reglamento. Version 3. Aprobado por resolución de SENACSA 1578/08. Aquí la resolución: http://www.arp.org.py/images/files/2015%2004%2015%20SITRAP%20-%20reglamento%20-%20ARP.pdf

[9]Korni Pauls, era el presidente de la CPC en el momento en que se estaba debatiendo sobre las posibilidades del estudio de la Ley que conformaría dicho instituto; siempre se ha mostrado en contra de la formación de este nuevo instituto, en una publicación de ABC Color del año 2016 planteaba que “podría afectar a la reinversión” y otra, de la Cámara de Diputados cuando se le consultaba mantenía que “La creación del Instituto Paraguayo de la Carne, es inviable, no logrará la apertura de nuevos mercados y no mejorará los precios para los ganaderos. Recha­zamos la creación de esa institución, en las con­diciones en que pre­sentaron la propuesta, porque a la larga se convertirá en una ins­titución pública que manejará mucho dine­ro”, entendemos que Korni Pauls pudo o no tener acceso al proyecto original (ya descrito en la nota 1 de este artículo) en donde se planteaba que dicho Instituto no sería de carácter público, sino privado, pero que sí, tendría la potestad de que llegada la situación, actuaría en una alianza con el sector público, sin el cual no se puede llegar a buen término, en materia de exportaciones. Con todo, el instituto nacional de la carne podría posicionar a nivel interno un mejor aprovechamiento de la producción cárnica, algo que se le escapa a los que están en contra de la creación. En el comunicado del año pasado la CPC se manifiesta en el mismo sentido y del que se hizo eco ABC Color en su publicación mencionada en la nota 2 de este artículo.

[10]En la publicación de la Cámara de Diputados podemos leer una muy buena oposición de pareceres con respecto a esta eventual aprobación para la creación del Instituto Nacional de la Carne. Link: http://www.diputados.gov.py/ww5/index.php/noticias/posiciones-dispares-por-la-creacion-del-instituto-paraguayo-de-la-carne?fbclid=IwAR2_N3y58o92qUt-Xb_V75zuCzRS6ZfyJhUhaD7qSmdBmEC9MaWxKtKe-Cs

[11]Evidentemente, el MERCOSUR es un eslabón que ataja todo tipo de iniciativa del sector privado en Paraguay ya que se halla prácticamente atado de pies y manos con respecto a los socios más grandes del bloque como Brasil y Argentina que sí pueden entablar relaciones diplomáticas y comerciales con cualquier país del mundo, mientras que nuestra Nación debe primero, pedir el permiso correspondiente a estos países, para pensar más allá de las fronteras regionales.

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