Los potreros del fútbol paraguayo

!Comparte!

Nuestro balompié nacional pasa por uno de sus peores momentos en cuanto a espectáculos deportivos se refiere; desde la suspensión del famoso panamericano el año pasado, por no contar con suficiente apoyo económico del gobierno nacional, se agudiza con la inoperancia y negligencia de los popes del fútbol. Esto se viene repitiendo todos los años, es de larga data y ya nos “acostumbramos” como hinchas del deporte Rey, a escuchar y aceptar lo inaudible y lo inaceptable.

Este campeonato apertura 2020 no es la excepción. Desde tiempo inmemorial se ha dicho desde la entendida óptica del periodismo deportivo paraguayo (a veces dudamos que fuera de lo que siempre se espera de ellos aparezca algún que otro individuo con cierta afición a pensar de manera correcta y no bajo la tutela de los intereses de los medios de comunicación) que las canchas se parecen más a potreros que a campos de fútbol.

Esto demuestra que todavía el fútbol paraguayo se siga manejando con la famosa estrategia centro cabeza y gol, porque no hay espacio para la técnica en un lugar donde el pasto crece para las vacas y donde la tierra se puede usar para que crezca  la maleza o para campos de arroz, menos que menos para canchas de esparcimiento deportivo.

¿Qué hacen los empresarios del fútbol o los equipos grandes? No pueden hacer nada porque se enfrentan a una dictadura de los equipos chicos quienes prefieren seguir cobrando la fresca viruta que la APF les da anualmente para seguir manteniendo clubes que no sirven para nada más que para que los actuales mandamases sigan estando en el poder gracias a los votos.

La divisional profesional que nuclea a los equipos de primera este año se tomó el gusto para lograr un objetivo que niega el esfuerzo de los equipos grandes por mejorar las condiciones de juego de sus campos de fútbol. Decidieron dar de nuevo la localía a los equipos chicos para recibir en sus feudos a los equipos grandes, aprobando los juegos en sus respectivas canchas que más se parecen a potreros que a canchas deportivas. Imagínense que el año pasado pretendían cambiar el actual sistema de torneos para poder tener “más oportunidades de ganar” lo que equivaldría a descender a la mediocridad de la cual nos habíamos librado, afortunadamente Tigo Sports metió su cuchara e impidió que este galimatías se consumara sin más.

«Cancha» de Nacional. Mejor sería utilizar todo ese espacio para estacionamiento de automóviles en partidos a disputarse en la Olla Azulgrana que de fondo se ve imponente. Foto: Hoy

Señal inequívoca de que los dirigentes del fútbol nacional lo que menos quieren es la mejora sustancial de nuestro balompié. ¿Qué ganan con esto? Tienen una ventaja deportiva latente supuesta. Pero lo que se gana en ventaja se pierde en técnica. Los jugadores deben empecinarse en ahondar en el juego de pelotazos, centro, cabeza y gol, a lo que salga. Una forma de jugar que ya nos tiene fastidiados a los buenos aficionados que queremos ver algo más que a “pysatroncos” y jugadores de empresarios en las selecciones nacionales.

«Graderías» del estadio de Guaraní. Vergüenza mundial. Twitter. FútbolPyo 

Ejemplos de potreros, la cancha de Guaraní, que se parece a un estacionamiento de coches, hasta la cancha de Guaireña es más linda que la del “Aborigen”; la de Nacional, que se nota es la parte trasera de una fábrica donde se imaginaron podía ser posible construir una canchita para esparcimiento de sus obreros, al final quedó como la cancha de ese club ya que no tienen interés alguno en invertir en un mejor coliseo. La cancha de tierra del Seminario Metropolitano es mejor que eso que llaman “cancha de fútbol”.

La cancha de River Plate, por algo le dicen los “jardines del kelito” sigue siendo un jardín antes que un campo de juego. La cancha del 12 de octubre de Itauguá, lamentablemente podría haber sido un buen bastión de descentralización de la capital del país pero nadie hace nada para mejorar su situación; y así podríamos seguir; las únicas canchas que son pasibles de ser utilizadas por todos los equipos de la primera son la de Libertad, Olimpia, Cerro Porteño, y el Defensores del Chaco, una buena muestra de buena inversión es la cancha del 3 de febrero de Ciudad del Este que se había construido expresamente para la Copa América del 99, la del Sportivo Luqueño, una linda cancha en un mundo de bárbaros marginales y villeros, la peligrosidad del sitio con sus motoqueiros y de los Chanchóligans hace imposible querer pensar en ir un fin de semana a ver un espectáculo futbolístico en compañía de la familia, si te gustan las aventuras y la adrenalina que produce el peligro, estás en el mejor lugar en Luque.

Mención especial al Club Sol de América donde la dirigencia desde la década del noventa ha invertido consciente e inteligentemente en campañas de captación de socios con ofertas de esparcimiento deportivo en diferentes disciplinas, lo que los demás clubes no hacen, hoy tienen una cancha coqueta que si bien es cierto, no tiene un aforo espeluznante, al menos su gramado de juego está en perfectas condiciones y es utilizada por varios clubes chicos que tienen oportunidad de participar en Libertadores o fase de clasificación de la Sudamericana.

La dirigencia de Cerro Porteño invirtió inteligentemente en un estadio acorde a los tiempos modernos. El Club Olimpia debería copiar este tipo de acciones, se merece un mejor estadio.

Estas canchas a excepción de las que mencionamos como las mejores, se han convertido con el tiempo en otra cosa, en la evolución natural se han transformado de potreros en basureros comunales, para eso nada más sirven, por otro lado (sepan entender el sarcasmo). Es notable, pero en vez de mejorar, empeoramos. No se debería permitir que estos clubes existiesen más, deberían ser obligados a construir al menos para un mínimo de 20 mil espectadores, si no tienen más que eso, entonces que desaparezcan o se unan a otros clubes y se fusionen para formar una franquicia con mayor poder económico y logístico, pero no, ellos deben seguir insultando la inteligencia de los amantes del fútbol. Y después se preguntan algunos que se dicen entendidos, ¿por qué los argentinos “venden” más que nosotros en el mundo? Si mostrás inversión y buenos campos de juego, vas a vender mejor, si lo único que tenés es puerqueza, bueno, contentáte con lo que tenés y rezá para que por esas cosas del destino y los milagros del fútbol un Roque Santa Cruz o un Tacuara Cardozo salga de esos potreros. No puede ser que en pleno siglo XXI sigamos hablando de esto.

¿Hasta cuándo los aficionados del fútbol local vamos a tener que soportar estos verdaderos mamotretos llamados “estadios”? ¿Qué hace la APF para mejorar la situación? Nada. No les conviene que el fútbol paraguayo mejore porque viven de la mediocridad, las autoridades del fútbol nacional y los dirigentes mediocres prefieren seguir empotrados de las tetas de la APF gracias a los “killos” del fútbol que apoyan con votos a cambio de subsidios. Siguen despilfarrando el futuro de miles de jóvenes que quieren dedicarse al deporte.

Y no es solo la APF. La Secretaría Nacional de Deportes debería invertir más en un coliseo como el Estadio Comuneros lo fue en su momento y que la impericia, la negligencia y la indiferencia, finalmente terminaron por fundir algo histórico en nuestro país.

El estadio de los Comuneros es ahora historia. En su lugar, donde estaba erigido ahora hay una plaza. Foto: Ultimahora

La Secretaría Nacional de Deportes debería construir un estadio cerrado como la gente, al estilo Madison Square Garden de New York o el Stapless Center de Los Angeles; este tipo de estadios no solo se utilizan con fines deportivos sino también comerciales y artísticos. En fin, hay muchas ideas que no se llevan adelante no por falta de inteligencia o visión sino por la coincidencia en los oscuros propósitos que mueven a las autoridades del fútbol mediocre que tenemos.

El Stapless Center de Los Angeles

Mientras sigamos teniendo los potreros como canchas de fútbol, nuestro balompié irá en franco decrecimiento y no nos debe extrañar que sigamos siendo eliminados de los mundiales, las copas América que se disputan o de cualquier amistoso de poca monta al que tenemos acostumbrados a la afición, apoyar. Somos una vergüenza, no se puede mostrar al mundo esa cancha de Nacional o la de Guaraní.

Una pena que los empresarios del fútbol que manejan estos clubes carezcan de visión. Una visión lógica de grandeza. Prefieren seguir en sus chiqueros o potreros, antes que lavarse el rostro y mostrar algo distinto, lo que merece la afición y lo que merece el fútbol paraguayo, volver al sitial del que hemos caído por la estulticia de estos puercos dirigentes.

Dadas las circunstancias y la negativa de la dirigencia nacional del balompié paraguayo sería mejor reutilizar los campos de juego para el rodeo. Foto: Flickr

!Comparte!

Gabriel Ojeda

Informacion

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *