El Parlante

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Opinión

Niños en situación de calle: el futuro perdido

Según garantías constitucionales expresadas en el Art. 54 sobre la protección al niño de nuestra Carta Magna “La familia, la sociedad y el Estado tienen la obligación de garantizar al niño su desarrollo armónico e integral, así como el ejercicio pleno de sus derechos protegiéndolo contra el abandono, la desnutrición, la violencia, el abuso, el tráfico y la explotación. Cualquier persona puede exigir a la autoridad competente el cumplimiento de tales garantías y la sanción de los infractores. Los derechos del niño, en caso de conflicto, tienen carácter prevaleciente”.

En cambio, hay un enorme fracaso constitucional e institucionalmente. A pesar de la vigencia de dicha norma en nuestra carta magna y de la existencia de un ministerio de la niñez y adolescencia como también las Consejerías Municipales por los Derechos del Niño, la Niña y el Adolescente (Codeni), se siguen violando los derechos de los menores.

No se percibe un trabajo notable, por parte de las autoridades, para paliar esta situación catastrófica. Los  niños y jóvenes  marginados  como otros  que nacieron con la suerte de tener  apoyo de sus padres, necesitan  también  recibir atenciones especiales   para desarrollarse bien y a futuro les puedan  servir como ciudadanos.

Unos niños juegan fuera de su casa, que se ha convertido en un gran vertedero de residuos de las industrias de cuero en el área de Hazaribagh, cerca del río Buriganga, en Dhaka. La mayoría de las industrias basadas en el área urbana en Bangladesh contaminan el medio ambiente, pero las curtiembres de cuero probablemente hacen el peor daño. Hazaribagh, una zona de procesamiento de cuero de Dhaka, está justo en el medio de una de las zonas residenciales más densamente poblada. Cerca de 194 industrias de procesamiento de cuero operan aquí y descargan libremente desechos tóxicos sin tratar directamente a las zonas de baja altitud, ríos y canales naturales. La contaminación está afectando seriamente a los medios de vida de miles de personas, llevándola a borde de un desastre ambiental. Crédito: UNICEF

La niñez en situación de calle se ha convertido en un problema social, obligados a valerse por ellos mismos desde su precocidad. Cuántos niños paraguayos viven en precariedad en estado de abandono, por falta de la familia, sociedad y el Estado.

De acuerdo a un informe publicado en el diario Última Hora, “Asunción se convirtió en el centro de la desprotección de los niños”. “El Ministerio de la Niñez y adolescencia (Minna), este año registró 112 casos críticos de niños y adolescentes en situación de calle en Capital y posteriormente en tres ciudades del área metropolitana”.

“Se considera que hay alrededor de 450 menores suministrados en estos focos críticos en Asunción, San Lorenzo, Fernando de la Mora y Luque “indicó Walter Gutiérrez, viceministro de Planificación, Programas y Proyectos del Minna, a dicho matutino.

En cada rincón de la ciudad y en cualquier parte del país, aparecen mendigando algo de comer, incluso en acompañamiento de sus padres e inhalando cola de zapatero y quién sabe qué cosas peores; sufren los efectos de la pobreza, el hambre, y la disolución de las familias. Con frecuencia son víctimas fáciles de abusos, negligencia y explotación.

Estas personas, no tienen la culpa por haber nacido bajo un seno familiar de clase baja o la irresponsabilidad de sus progenitores. Simplemente les tocó la inhumanidad de los más privilegiados que están en el poder luchando por sus intereses personales, la de su familia y no la del pueblo, estos, son los políticos de siempre. Sin embargo, a sabiendas, todos los niños tienen el mismo derecho de gozar una vida digna.

Crédito: Foto de Visually Us en Pexels

Las necesidades fundamentales del individuo para vivir dignamente son: agua, techo, alimentos, vestimentas. Asimismo, tener acceso a la  educación para llevar una vida normal. Estos son indispensables en la vida cotidiana del niño. Disponer de instituciones públicas eficientes para el acceso a los servicios básicos.

Montesquieu, decía en una famosa frase “No hay peor tiranía que la que se ejerce a la sombra de las leyes y bajo el calor de la justicia”. Lo que transmite esta frase: durante la tiranía Stronista, ya se configuró este sistema de gobierno actual.

Siempre existió un parlamento títere que autorizaba las leyes que al mandamás le servían y una Suprema Corte de Justicia que resguardaba sus atropellos de lesa humanidad y rechazaba todos los desafueros del poder absoluto que esclavizó a la ciudadanía y desplumó a la   República su corona. Por eso siempre existe la pobreza extrema y el aumento de niños en la calle no es solamente un problema actual o pasado.

No cabe duda que, pese a las normativas vigentes y de instituciones encargadas de proteger a la niñez y adolescencia, siguen existiendo abusos contra los niños y adolescentes. Señal de que las entidades encargadas deben mejorar el cumplimiento de sus deberes y la ciudadanía debería recurrir al ministerio público en los casos requeridos. Así únicamente se puede evadir un mundo de desigualdad e inequidad que sigue predominando en una sociedad arbitraria sin principios y moral, como la nuestra.

Los niños son el futuro del país, si no se protegen no habrá desarrollo social y cultural.

Basta ya de negligencia e indiferencia hacia los más desprotegidos.

Fuente: https://www.ultimahora.com/habria-450-ninos-situacion-calle-asuncion-y-alrededores-n2866277.html

https://www.unicef.org/paraguay/stories/reflexiones-sobre-primera-infancia-y-desarrollo-social

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