El Parlante

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«No basta con usar lazos verdes”

Este 31 de mayo se celebra o más bien, se implanta en la sociedad el día contra la violencia sexual en niños y adolescentes en el Paraguay, y vaya que es necesario tener una conmemoración como esta, ya que en lo que va del año se han registrado 985 denuncias de abuso sexual a menores.

Datos que el propio Ministerio de la Niñez y Adolescencia, así como la Fiscalía han entregado por medio de conferencias de prensa. Esta terrible situación ha aumentado en la última década, mejor dicho, finalmente la población se animó a realizar denuncias de tan lamentable índole, ya que en años anteriores por desconocimiento, miedo a represalias, y por sobre todo, la falaz idea de proteger el seno familiar, las personas cercanas a las víctimas preferían llamarse a silencio, dejando a los pequeños con traumas que finalmente desembocarían en problemáticas importantes en momento de su adolescencia o adultez.

Algunos colectivos sociales que tienen una gran influencia a nivel internacional indican que las causas de los abusos sexuales a menores se deben a la falta de educación sexual o incluso lo consideran una tendencia más del ser humano, descartando descaradamente las respuestas patológicas, psicológicas y biológicas de las personas que cometen tan terrible acto.

Según James Cantor, del centro de Adicción y Salud Mental de Toronto Canadá, «La pedofilia es una orientación sexual», «algo con lo que nacemos, esencialmente; no cambia a lo largo del tiempo y es tan central para nuestro ser como cualquier otra orientación sexual», lo que fue criticado por varias organizaciones que por años se encuentran trabajando arduamente por los derechos de los menores y por la forma de justificar el abuso sexual como una tendencia más.

Afortunadamente, La Organización Mundial de la Salud (OMS), contempla a la pedofilia como un trastorno mental, que debe ser castigado, pero también tratado. Esto deja como precedente que no es la falta de educación y tampoco una cuestión cultural, es una patología. Una gran parte de la población espera que la OMS, siga con esta postura y que finalmente no quede como una inclinación sexual más.

Por otro lado, la mayor parte de los abusadores sexuales, son parientes cercanos de la víctima, vecinos o hasta miembros del plantel escolar (jóvenes mayores, profesores), y sería equivoco pensar que sólo los hombres son los responsables de los espeluznantes hechos de abuso sexual en menores, ya que existen registros de mujeres que también son responsables de estos casos a niños, así como adolescentes, por tanto, tales ocurrencias deleznables no son inherentes al sexo masculino, sino que a las personas que tienen este trastorno mental.

Además, hay que destruir un concepto que la mayoría de los paraguayos tienen, y que consiste en la siguiente premisa: “Él/ella luego le buscó”, casi siempre se leen o se escuchan estos comentarios cuando los pederastas son los sacerdotes, religiosos o pastores, indicando que por más que sea menor la persona que, ya tenía “noción” de la sexualidad y que la misma victima lo habría “provocado”. Afortunadamente, y esperando que las leyes sigan así, estos actos aún se encuentran tipificados como casos de violación.

El abuso y explotación sexual del cual son víctimas los niños, no es un tema que sólo sucede en Paraguay; la mayor parte de los países viven y sufren esta realidad y trabajan en políticas para afianzar el bienestar de los menores, más aún de aquellos que se encuentran en situación de calle u otras condiciones de precariedad.

Es por eso que no basta usar un listón verde, hacen falta acciones verdaderas y una concienciación de la población ante estos hechos. Además políticas de acción que lleven a soluciones concretas reflejadas en la educación para todos en general, no solo para las posibles víctimas, sino también, para los adultos, ya que son los posibles victimarios.

Asimismo, desde la justicia se deben impartir mayores castigos, pero que también vayan acompañados de tratamientos psiquiátricos, ya que eventualmente los agresores quedarán en libertad y deben estar realmente preparados para su inserción en la sociedad.

Finalmente, los casos de abuso sexual en menores son una razón para realizar marchas, exigir educación y protección para los niños.

“Usá la cinta verde, pero recordá que el trabajo no culmina ni comienza con ese gesto, sólo plasma el dolor de algunos por los grotescos actos a los que están expuestos los pequeños.»

Por Raúl Coronel

Fuentes consultadas:

https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/11/151124_finde_ciencia_pedofilos_cerebro_causas_ac?fbclid=IwAR0sBsge1W7P1gnvGSvZVhs8DX51Z2yhOHY6B0xk3jTUbbh4_DBJRuE_1ys
https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/03/150330_europa_abuso_sexual_prision_whatton_wbm.shtml?fbclid=IwAR0wQ_W6p3MD17cs7n3g2-yDagN6KoWVBZJixfzr6QfdrfGgS1LLSR90xpI
https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20161021/164734516_0.html?fbclid=IwAR1ssZsTSNItqSleZtEZq-zTitqpTCYSPHsc7TLzcyXQWG-KQZzhZYrwAfE
https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-de-la-salud-mental/sexualidad/pedofilia?fbclid=IwAR1DWtJDFP1rknvOv8z5V633RVaWsqGIVlevwQrDQ_7_UCTcovQMLKS3UMc
https://www.uma.es/psicologia/docs/eudemon/investigacion/perfil_psicologico_de_delincuentes_sexuales.pdf?fbclid=IwAR2ESyWdZs_WIkto9tKT4saT5SL-xiA4Yw2PjrJGCnB_a5oFbKeDtrU8s_Y

Ministerio de la Niñez y Adolescencia.
http://www.minna.gov.py/

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