No tener ideas…

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Inspiración… una palabra simple en la cual encontramos los orígenes de nuestros esfuerzos día a día. ¿De dónde viene aquella inspiración creativa que produce grandes obras de arte? Siendo aspirante en el mundo artístico me suelo preguntar.

¿Dónde nace la inspiración? Inspiración e imaginación son dos factores que creo necesarios en cada profesión, principalmente para artistas y escritores.

Los artistas tienen el poder de traducir la visión interior en visión exterior, dando vida a lo invisible a través de su trabajo.

Según el Diccionario de la Rae, Arte procede del latín “ars, artis”, y del griego “techne”, y se define como: habilidad para hacer algo; o como manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros.

«El Sueño». Salvador Dalí. (1937)

El artista en su inspiración más genuina se siente impulsado a expresar una síntesis de la realidad que le toca vivir, mediante el lenguaje de la metáfora, la alegoría o el símbolo. Ser artista es un llamado a expresar un sentimiento profundo que conlleva el fuerte impulso de querer ser libre al crear, de sentirse transformado y ser revolucionario.

Es así como por ejemplo dirá Schumman “La misión del artista es echar luz sobre las tinieblas del corazón humano”. La creación es la búsqueda de un significado más profundo. Un significado en cierta forma trascendente del artista.

En ocasiones, la inspiración se disuelve por críticas a los aspectos estéticos, causando desánimo en el estilo del artista. Kant en Crítica del juicio: expone que “No puede haber ninguna regla de gusto objetiva que determine por conceptos lo que sea bello, puesto que todo juicio de esta fuente es estético, es decir, que su motivo determinante es el sentimiento del sujeto y no un concepto del objeto”.

Yasumasa Morimura. Las Meninas Renacen de Noche. 2013

Fuente: www.laventanadelarte.es/exposiciones/galeria-juana-de-aizpuru/madrid/madrid/yasumasa-morimura/2749

Varias personas abandonan sus sueños y esperanzas, pensando que sus obras no son del agrado y gusto necesario para quienes los contemplan. El ser humano tiende a esquematizar conceptos, desde una simple pintura, hasta la forma en la cual la sociedad debe regirse.

El arte en su conjunto no implica una creación que nace al azar, sino una fuerza que contribuye al desarrollo y la sensibilización del alma humana por lo que deberíamos apreciar el alma de cada obra.

Hoy, en medio de una gran desestructuración global, en una época donde la conciencia desilusionada amenaza con destruir otras mentes, donde el ser humano no ve un futuro claro, donde crece la incomunicación y la violencia…

Los artistas debemos plantearnos una visión a favor de una cultura inspirada, tratando de crecer positivamente, motivando a la juventud desde y para un futuro mejor.

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