Opinión: El bolivarismo kirchnerista muestra sus garras

Opinión: El bolivarismo kirchnerista muestra sus garras

Por John de Go

Como si no faltara nada para llegar a las realidades rimbombantes de fracasos universales como los ejemplos de la antigua Unión Soviética o el modelo venezolano instaurado por Hugo Chávez y llevado al paroxismo por su descendiente directo, Nicolás Maduro, el Presidente argentino Alberto Fernández planea la expropiación de la empresa argentina más grande y poderosa que exporta soja procesada del Río de la Plata al mundo para, sí señores, ¡sorpresa!…nacionalizarla.

“Los orígenes de Vicentin se remontan al año 1929, cuando en Avellaneda, al norte de la provincia de Santa Fe, una familia de pioneros con extraordinaria visión de futuro creó esta empresa que hoy es sinónimo de vanguardia en la industria oleaginosa y textil. El gran despegue de Vicentin comenzó a partir de 1966 cuando incorporó en la producción de aceites el proceso de extracción por solventes.

Esta innovación aceleró el crecimiento de la compañía y posibilitó la construcción y puesta en marcha en 1979 de una segunda planta industrial localizada en Ricardone, en el sur de la provincia de Santa Fe”. Según se explica en el portal oficial de la empresa.

Sin embargo, a penas salió a la luz este plan, la opinión de los expertos se ha volcado a interpretar estos movimientos políticos en pos de la prosecución de la panacea bolivariana para conseguir convertirse en un país africano con riquezas naturas despilfarradas por el celo alocado de la ideología que canta y suma, para sus adeptos, autoridades que se regodean con sus preceptos. En el sentido estricto del término el bolivarismo es un fascismo a la usanza de los nuevos tiempos, que en el horizonte de sucesos políticos del considerado conservador Fernández renueva la fe en las sospechas de que no tiene la sartén por el mango.

Según el portal Bloomberg, Gabriel Delgado, secretario de agricultura de Kirchner, encabezará la intervención del gobierno a Vicentin. Los activos se depositarán en un fideicomiso para ser administrado por el departamento de agricultura de la estatal YPF S.A.

Recordemos que YPF S.A, productor de energía, fue nacionalizado bajo el gobierno de Kirchner en 2012.

Yanina Otero del grupo «ámbito.com» expresa en un artículo fechado el día de hoy que “El Gobierno puso un plazo concreto para evaluar los pasos a seguir: 60 días. A partir de ese momento se conocerá si la intención es también avanzar sobre otras empresas del Grupo Vicentin. Una decisión de gran impacto para diversos sectores productivos, que van desde la industria frigorífica, pasando por la producción vitivinícola y el algodón, hasta el negocio lácteo, entre otros.”

Las empresas del conglomerado Vicentin SAIC están pasando por un duro y “complicado panorama financiero y judicial.”. La moderación política de Fernández no coincide con la visión de Cristina de Kirchner, más radical en su castro-chavismo recalcitrante, lo que tarde o temprano evidenciará el retroceso social de la nación; lo más probable, según los propios argentinos es que el diputado Kirchner, testaferro de los partidarios del kirchnerismo bolivariano muestra con sus movimientos políticos en el congreso, que Fernández es el que sale frente a cámaras tras bambalinas, mientras tanto, la viuda negra actúa a su antojo haciendo y deshaciendo lo que le venga en gana, siendo ella la dueña y señora del país vecino. Así las cosas, el títere será el culpable por su pusilanimidad e inutilidad.

La empresa había quedado en bancarrota tras incumplir una deuda de 1.5 mil millones el año pasado, así que un Tribunal de la Provincia de Santa Fe supervisó el procedimiento legal de quiebra. La mayor parte de esta deuda se debe al Banco Nación.

Esta expropiación viene en un momento difícil para los ejecutivos de la empresa que se han visto en los últimos tiempos en tratativas con su socio mayoritario Glencore Plc con sede en Suiza, la principal empresa del mundo que se dedica a la compraventa y producción de materias primas del mundo y otras compañías según el portal Bloomberg. Además, siguen un planeamiento para atraer a otras empresas interesadas en invertir capital privado en Vicentin SAIC.

El presidente argentino evitó anunciar un posible acuerdo para el trabajo conjunto con Glencore.

Evidentemente, la nacionalización incluirá como siempre pasa, la expulsión de los técnicos especializados para finalmente destruir para siempre todo lo bueno que podría haber dado al país. Pero Cristina de Kirchner tiene la sartén por el mango y quiere a toda costa conseguir los fondos necesarios para que el Estado pueda pagar a sus millones de desempleados y gente en situación de extrema pobreza para poder asentar su poder en los próximos diez años y no cometer los errores políticos que hicieron posible la caída de este grupo de ladrones con “conciencia de clase”. Pasa en Venezuela, y pasará en Argentina.

Argentina siempre se ha distinguido por su gran industria agropecuaria y ganadera, algo con que Paraguay jamás ha podido competir pero este ejemplo y estas acciones del gobierno actual deben ser para nuestros empresarios una oportunidad de negocios para todas aquellas empresas privadas y multinacionales que no han pisado suelo paraguayo para empezar a negociar con nuestra producción. Lamentablemente, se veía venir y el socialismo del siglo XXI terminará por enterrar lo que aún sobra de bueno en el país vecino.

Esta medida puede entorpecer las negociaciones por la reestructuración de la deuda externa y probablemente, estos pasos desencadenarán más imprevisibilidad lo que acobardará necesariamente, a los posibles inversores. No conviene tirar el dinero en un país que luego te expropiará fácilmente tu industria.

A pesar de ello, el presidente Fernández intenta demostrar que todo esto se lleva por el camino del beneficio social de los millones de argentinos. En tono populista afirmó que “quieren rescatar a la empresa Vicentín a favor de la economía argentina” lo que equivale a decir que Argentina estará entrando al mercado de los grandes productores mundiales desde el Estado a competir con otras multinacionales. En una economía sin intervencionismo estatal la empresa se recuperaría o dejaría de existir, en la economía bolivariana-kirchnerista, no existe otra solución más que la intervención estatal, aún, si ésta, tiene fundamentos valederos para hacerla o no. Extraña perspectiva.

Negros nubarrones se ciernen sobre el extenso país del sur.

Fuentes:
• https://www.bloomberg.com/news/articles/2020-06-08/argentina-to-expropriate-troubled-grain-processor-vicentin?utm_campaign=socialflow-organic&cmpid=socialflow-twitter-business&utm_medium=social&utm_source=twitter&utm_content=business&__twitter_impression=true&__twitter_impression=true
• http://www.responsiblesoy.org/miembro/vicentin-s-a-i-c/
• https://www.ambito.com/economia/vicentin/los-numeros-que-analizo-el-gobierno-decidir-la-expropiacion-n5108422
• https://www.ambito.com/economia/vicentin/otras-empresas-del-grupo-la-mira-del-gobierno-n5108737

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