Paraguayos: no se obsesionen con los tecnócratas

Paraguayos: no se obsesionen con los tecnócratas

En vista a las próximas Elecciones Generales del 2018 en Paraguay, muchos paraguayos están prestos a escuchar las propuestas en distintas materias de los precandidatos a la Presidencia/Vicepresidencia de la República y de las cámaras del Congreso Nacional, así como de las Gobernaciones con sus respectivos concejales.

En la era de la información, las redes sociales han ganado una brutal fuerza en el proceso de difusión y comunicación, buscando a veces suplir y otras veces complementar lo que los medios tradicionales de comunicación hacen. Así, los candidatos aprovechan la primera plataforma para expresarse de una manera mucho más parsimoniosa y hasta informal, de modo a que su mensaje pueda llegar al ciudadano común sin tener que pasar por el filtro de los medios tradicionales de comunicación, que normalmente difunden la información a su medida.

En ese proceso, en estos últimos años, se han generado medios de información alternativos a través de las redes sociales, que buscan hacer la promoción de ciertas ideas orientadas a atraer a la gente más joven. En sus más profundos anhelos, muchos de ellos desean tener un país radicalmente diferente al de sus padres y abuelos, con un mayor desarrollo económico y social.

Una de las ideas que en las redes sociales llama positivamente la atención de los jóvenes es de la necesidad de contar con una mayor cantidad de técnicos en los cargos de decisión en los distintos poderes del Estado. Así, se clama la candidatura a cargos electivos de ciertas figuras que son reconocidas por su formación académica, así como su destacada trayectoria laboral en distintos ámbitos.

Pareciera que tener una mayor cantidad de técnicos en los cargos de decisión hará que el país pueda avanzar indefectiblemente hacia la anhelada prosperidad, con igualdad de oportunidades para todos. Pero la formación académica, así como la trayectoria laboral quizás no puedan ser una garantía de que las personas que estén en los cargos de decisión hagan un buen trabajo. Se debe tener en cuenta que la formación académica y la trayectoria laboral son apenas dos aristas de las muchas de una persona considerada apta para un cargo de decisión. También están sus valores, su capacidad de liderazgo y todo lo que en su conjunto conforma su integridad.

Quizás algunas de las personas que son vilipendiadas por su formación y su labor puedan llegar a contar con la integridad que se necesita para ocupar un cargo electivo, mientras otros no. Pero incluso, aún con todo esto pueden carecer de los valores esenciales para estar en esos cargos, y son los valores republicanos.

Paraguay nunca ha tenido la oportunidad de ser una república de verdad durante gran parte de su historia, aunque en nuestra Constitución, en nuestros símbolos patrios y ante las naciones seamos de jure reconocidos como tal. Una república se define como un sistema político en el cual se fundamenta en el Imperio de la Ley y en la Igualdad ante la Ley, en donde el pueblo tiene la soberanía para ejercer el poder a través de representantes en los cargos electivos designados para el efecto.

La nación de los paraguayos ha sido sometida a diferentes tipos de atropellos por parte de muchos de sus gobiernos, desde su independencia hasta la actualidad. Así, el Poder Ejecutivo, con la venia del Poder Legislativo y el Poder Judicial han coludido para emitir resoluciones y decretos que contravienen a las leyes y a la misma Constitución. De esa manera, abusos se han cometido en nombre del “bienestar popular” o, descaradamente, para comodidad de los mismos políticos.

Un ejemplo real (y nacional) de cómo un técnico puede carecer de los valores republicanos, es el que tenemos hoy en día, con la presencia de un precandidato a Presidente de la República con el perfil de un tecnócrata indiscutible. Con una prodigiosa formación académica (egresado de una maestría en una prestigiosa universidad estadounidense) y habiendo trabajado en importantes puestos en la función pública durante varios años, no ha demostrado los valores republicanos cuando fue titular del Ministerio de Hacienda, permitiendo que el ente emita decretos que violaban a las leyes tributarias y a la misma Constitución. Dichos abusos se han justificado en nombre de las “maravillosas obras públicas” que el gobierno del cual formaba parte estaba realizando.

De esta manera, no debe importar en demasía a la gente que las personas que puedan ocupar cargos electivos y en la administración pública sea gente que haya estudiado en universidades de élite, hable 8 idiomas, tenga un buen porte y haya trabajado en altos cargos públicos. Es importante, obviamente, que la persona tenga ciertos conocimientos y demuestre ciertas capacidades que son importantes a la hora de encontrarse en el puesto al que postula.

Lo más importante que un aspirante a un cargo electivo debe tener, es que la persona que va a ejercer el poder desde cualquiera de los cargos del Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo pueda defender a las leyes y a la Constitución, respetando la separación de los poderes del Estado y el límite del poder de su autoridad y de las instituciones que conforman la República.

Imagen: “Sufragio universal, dedicado a Ledru-Rollin”. Pintura de Frédéric Sorrieu (1850). Exhibido en el Museo Carnavalet de París.

Por Javier Alonso Bojanovich

El Parlante

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