Vendiendo Inglaterra: 46 años de una obra maestra del rock progresivo y sinfónico

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Imagen créditos: Genesis.

¡Nos han tomado! Reza el comienzo de la exclamación de Lord George Brown del Partido Laborista británico en los confines del año 1972 planteando la estrategia que se podía utilizar para controlar la infiltración comunista en ese partido; esta preocupación fue publicada en el diario Times el 9 de diciembre de ese año[1].

Betty Swanwick – boceto a lápiz para «El sueño». Archivo de Betty Swanwick.

El ataque de los sirios y egipcios contra las posiciones israelíes en el día del Yom Kippur, una guerra de Vietnam que había terminado sin pena ni gloria para yankeeland que definitivamente se olvidaba tras el acuerdo de París, Secretariat, el mejor caballo de la historia, ganaba el Derby Belmont Stakes, se coronaba tres veces, las eliminatorias de Alemania 1974[3], dejaban un mar de lágrimas en los aficionados paraguayos  que empezaron a figurarse la clasificación con la histórica y única victoria contra el combinado de Bolivia en la altura de la Paz, Cerro Porteño era el campeón indiscutible de nuestro balompié, mucha efervescencia para nada por estos lares.

Un año después el Partido Laborista se emancipaba de la polémica con un no menos fastuoso manifiesto, que eliminaba dudas y jolgorios posteriores en un mundo amenazado por la victoria del Comunismo, la intervención militar que depuso a Salvador Allende en Chile[2], las nuevas panaceas económicas planteadas por los Chicago boys, las negociaciones para la decisión sobre la soberanía de las Islas Malvinas, que debía ser aprobada por los isleños, rechazaban de paso las propuestas argentinas y llevaban las tensiones a otros ámbitos más peligrosos, que posteriormente eclosionaría en la famosa guerra donde Inglaterra ante la atenta mirada de la comunidad internacional destruyó en breve lapso de tiempo, las aspiraciones argentinas de la junta militar.

Peter Gabriel durante la gira Selling England by the Pound en 1974, vestido con un disfraz. The Genesis Archives

El no menos angustioso momento financiero de Gran Bretaña a las puertas de la Comunidad Económica Europea y las luchas intestinas entre laboristas y conservadores para decidirse por “quedarse” o “irse” de ese frente común, algo muy parecido a lo que está ocurriendo actualmente en England of course, con el detalle del Brexit, que hizo renunciar a la primera Ministra Theresa May eran las excusas para escribir, sabotear, manifestarse, rebelarse o como lo hizo Genesis, preparar una joya de la música progresiva, que sería influencia de muchos grupos posteriormente, en la lucha tácita pero real con otros gigantes como King Crimson, Yes, Pink Floyd y otros.

Pero aparte de estos problemas, también se estaba lidiando con la impronta de las reformas fiscales y la entronización del todopoderoso Impuesto al Valor Agregado (IVA) que se enfrentó a los contribuyentes en abril de ese año, los sindicatos de industriales, en barricadas, marchando a la luz de las antorchas marxistas, el gobierno conservador cada vez más, iba perdiendo terreno, ¿dudas de ello? La inflación a un ritmo alarmante estaba creciendo como una bola de nieve debido a la creciente crisis económica mundial y al primer estallido de la falta de petróleo, a causa, más que nada, de los países productores, que se negaban a seguir extrayendo el oro negro sin garantías de que los precios seguirían en lo alto.

Peter Gabriel. The Genesis Archives

Lo fáctico y real era que en 1973, United Kingdoms estaba pasando uno de sus peores momentos políticos, sociales y económicos, debía tomar una decisión que podría salvar a la corona o directamente, destruirla, irremediablemente.

La globalización imperante amenazaba con destruir el propio folklore inglés frente a las poderosas influencias de Estados Unidos en su cultura. Toda la alegoría que recorre este trabajo es sin duda lo que estamos viviendo actualmente, con la intromisión de las demás potencias mundiales en los asuntos nacionales de países no “alineados”, con una Organización de las Naciones Unidas, a diestra y siniestra de manera indigna, obligando a los estados soberanos a adoptar fórmulas “modernas” y “progresistas” saltándose las propias constituciones de naciones como la nuestra. Pues bien, England tenía por aquellos años el mismo dilema.

Imagínense un estado como el que pasamos actualmente en Paraguay con la recesión del gobierno de Mario Abdo, el costo de vida se sube a las nubes, la deuda externa en aumento, todo ello, provoca la desconfianza generalizada por el futuro patrio, así mismo, Inglaterra estaba pasando por lo mismo, cíclica es la situación por lo que vemos y en lo que respecta a la visualización de la globalización imperante en nuestro país y comparándola con la Gran Bretaña actual y aquella lejana, pero no por ello extraña, de 1973, dejaba en sus habitantes una seria y patética realidad donde el espíritu netamente “británico” se terminaría por erosionar indefectiblemente, algo que ocurre en nuestro país, desde la subida de Fernando Lugo a la primera magistratura y profundizada al nivel de crisis política en el final del gobierno de Cartes y este primer año de Benítez.

En este momento se me viene a la mente la profecía de mi Padre a comienzos del año 1991: “dentro de poco vas a ir al mercado o al súper con una carretilla de dinero que no servirá para nada”. Cuánta razón, pasmosamente enraizada en nuestra actualidad.

Foto publicitaria donada a los archivos de Rock Hall. https://www.rockhall.com/inductees/genesis

Todo lo que venimos comentando se erige en una buena razón para indagar sobre la historia contemporánea del mundo y principalmente, preguntarnos sobre cómo para Phil, Peter, Mike, Tony y Steve se veía la cosa y cómo, la elección del título del álbum, representó para la posteridad la huella indeleble más gloriosa de Genesis lanzada un 12 de octubre del año en cuestión (1973): “Selling England by the Pound”, es decir, “Vendiendo a Inglaterra por libra” o, “por una libra”. Para Daryl Easlea “escribir sobre decapitaciones durante los juegos de croquet a la vez parecía quizás demasiado frívolo, demasiado escapista[4].  

46 años después, en este 2019 podemos expresar sin temor a equivocarnos que estamos recordando a una de las obras más emblemáticas de la historia del rock, en todos los sentidos, por la madurez alcanzada, por la capacidad e impronta de lo popular en el jolgorio de la versificación, las melodías y las mezclas de sonidos, únicos. Mezcla totalizante y totalizadora de ópera rock, prog-glam, sinfónicamente potente, progresivamente omnipotente.

Luego del éxito de Foxtrot, más o menos popular, este quinto álbum de estudio, es una reflexión magistral sobre cómo el país británico debía sobreponerse ante el influjo y reflujo de los aires cambiantes y riesgosos que vivían los ingleses.

Por aquella época, la libra tenía ante la historia, una de las polémicas más elocuentes cargadas de retóricas retorcidas y palabras hirientes para muchos de aquellos que aún vivían la parafernalia de la victoria sobre Alemania en la Segunda Guerra Mundial o que simplemente, veían cómo desde el gobierno, lo dejaban todo, en mano de los sindicalistas que expropiaban los pensamientos libres de los trabajadores con esa ideología perniciosa para la historia, capaz de producir las peores transformaciones pero que, pensada desde la óptica reciente, no muy diferente de ese imperialismo inglés que progresivamente, fue perdiendo poder y riquezas con las revoluciones de sus colonias.

Peter Gabriel en el escenario cantando ‘Dancing With The Moonlit Knight’. Genesis Archives.

En este clima gris, propio de la ciudad de Londres, Genesis preparó su artillería pesada cargada de poéticas majestuosas y una armonía grupal sin igual, que catapultó a la banda, a las elevadas montañas de la excelencia en el sonido y en la popularidad.

El disco de Genesis hace referencia a una frase de Harold Wilson de 1967 “la libra en tu bolsillo”; históricamente, la libra esterlina había sido devaluada 14%. Evidentemente, esta situación generó una ola de descontento por cómo se veía mermada la otrora exultante Inglaterra ante el mundo, incapacitada frente a una tremenda crisis financiera, y la frase como muletilla, ya impregnaba las conciencias del imaginario colectivo. Nada más prodigioso y a la vez, certero, el llamarlo así, teniendo en cuenta todo lo que venimos diciendo.

El patriotismo de ese imaginario colectivo, que quería regresar a la triunfal historia de tiempos pasados, se entremezclaba con las músicas de un nivel superior adosadas con la siempre vena poética de Peter Gabriel, enfrascada en una explosión histriónica con el alcance filosófico de las letras compuestas por el quinteto, donde Banks y Rutheford eran prodigiosos en la elucubración de gran parte del material, dando una metalingüística orquestada en la primacía de las metáforas de tinte crítico con respecto a una sociedad que iba perdiendo la confianza en sus líderes políticos, desde la portada misma hasta las letras más angustiantes y mágicas, con ese sello inconfundible de la ironía inglesa.

Agrupación de Genesis en 1973. Genesis Archives.

Foxtrot había sido una apuesta demasiado importante, extremadamente cansadora pero potente y se constituyó en una referencia para los próximos discos, quizás desde Selling England by the Pound, pero antes con la sublime y bella a la vez, “Suppers Ready”, Gabriel ya estaba dando sus últimos efluvios de genialidad para la composición y el entramado de excitación lírica que provocaría su salida, dos años más tarde con su extraordinario “The Lamb Lies Down on Broadway”.

De hecho, múltiples problemas, conciertos cancelados, la depresión de los músicos por al menos, encontrar dentro de su trabajo, un atisbo de reconocimiento, fuera de las esferas progresivas, hacían que Genesis Live, lanzado en julio de ese año, ese descenso a los infiernos y la posterior subida a los cielos escénicos cargados de una teatralidad nunca vista en otros grupos de la época, se coronaba como unas de las apuestas más exitosas del quinteto, ya que fue el primer disco de Genesis en alcanzar el top 10 en los charts del Reino Unido. La banda ahora tenía la posibilidad para ese entonces muy halagüeña de llenar sitios con aforo de entre dos mil a 3000 personas, algo muy raro para grupos de rock progresivo y sinfónico.

Tras los ensayos en la casa cercana al zoológico Chessington en Surrey, molestando a la familia del amigo que valiente y de manera visionaria, les prestó su sala para practicar y componer, pudieron quitar esta fastuosa muestra de su prodigiosidad, hecho que significó en breve lapso de tiempo las quejas del vecindario, cuenta Steve Hackett en una entrevista:

Era tan típicamente Génesis. La idea de que no queríamos trabajar en una sala de ensayo, queríamos trabajar en un lugar que fuera amigable y que tuviera ventanas, al contrario del pensamiento del rock and roll. Se suma a la peculiaridad de eso, creo que es por eso que el álbum tiene una sonrisa”.[5]

GENESIS Selling England By The Pound (Paquete de prensa oficial promocional de la etiqueta Charisma (oficial) del Reino Unido de 1973 que presenta un folleto de tamaño A4 de 20 páginas impreso en una mezcla de papel azul, amarillo y rosa que incluye una biografía, información, discografía y una gama de reseñas de prensa y una gran foto de la banda fuera de los rascacielos en la portada.

Génesis anunciaba con este álbum algo diferente. Se presentaba ante la opinión pública como un sueño en el centro de la cotidianeidad, complejo, oscuro pero con roces de simpleza promulgada por extemporaneidad de Peter Gabriel, como gran director de orquesta con la batuta de lo grotesco o simplemente cómico, el grupo presentaba sobre las tablas donde le tocaba presentarse la Commedia dell’Arte sobre el ocaso del imperio británico, y cómo, la nacionalidad, debería ser la portadora de los cambios cruciales necesarios para reencauzar ese tren descarrilado.

«La banda quería una pintura original para la portada de la artista londinense Betty Swanwick (1915-1989 – artista, novelista y profesora de arte, conocida por su trabajo para el transporte de Londres) pero no hubo suficiente tiempo (los dibujos de Swanwick podrían tomar 200 horas para crear) así que le pidieron que «enmendara» su pintura ‘El sueño’. La persuadieron para agregar la cortadora de césped y el tenedor de jardín a la pintura. El álbum fue empaquetado en una sola manga, no como un doblez como los LPs anteriores «Nursery Cryme» y «Foxtrot», que habían presentado las ilustraciones de Paul Whitehead[6]».

Los Angeles Free Press – Venta del anuncio de Selling England by the Pound, para el concierto en The Roxy (California), para dos fechas en diciembre de 1973. https://thegenesisarchive.co.uk

Un Gabriel extravagante hasta más no poder, perniciosa forma de enloquecer a la audiencia con trajes desopilantemente idos de cordura, una puesta en escena del frontman de la banda que presagiaba cómo Genesis se enfrascaba por una parte en la depuración de sus partituras y sus directos, y a la vez, encendían el espectáculo más grande del mundo con el personaje principal de la obra de teatro llamada “Selling England by the Pound”.

¿Qué se puede decir del “silencio sonoro” del grupo en sí? Que simplemente eran la música en el teatro y a decir de Celibidache, “la música es simplemente eso, la música”, no tiene explicación, no tiene profundidad, no tiene interpretación, y es a su vez, el reflejo de interpretar con profundidad la explicación de su propia presencia: generar en el auditorio esa experiencia única e irrepetible de asistir a la mejor puesta en escena y a la mejor de las ejecuciones, después de eso, nada importa. La mirada psicológica a una etapa de la evolución humana, descubrir junto con ella, en el inconmensurable fondo musical transformando el sonido crudo que producen los cuerpos vibrantes de los músicos en un escenario en música[7].

Barbara Charone escribió en NME (New Musical Express): «Génesis se destaca sobre todos los llamados grupos progresistas». Génesis era progresivo ya que reflexionaba sobre el estado de la nación, ya sea la guerra de pandillas de matones en las afueras de Londres, o la amenaza a la identidad nacional.

Recorrieron Estados Unidos en  1974, una gira que fue recordada por los miembros del grupo, especialmente Peter Gabriel, que tras las palabras de alabanzas y salutaciones hacia el maravilloso trabajo por parte del ex Beattle, John Lennon, se erigieron como la emergencia musical esperada.

Un encuentro con la propia inconsciencia, a la palestra del cambio de paradigma musical de aquella época gloriosa, la raison d’être de Selling England by the Pound es la programación emancipadora más esencial que perdura en los corazones de los fanáticos, ya que este disco, movió, mueve y seguirá moviendo las fibras mismas de la espiritualidad, saberse mortal, experimentar todos los estados de ánimo posibles, entender que la naturaleza, nos ofrece siempre, nuevas transformaciones que irán aumentando nuestra curiosidad por saber el por qué, el cuándo, el cómo dentro de un estrépito destilado a partir de lo sublime convertido en personas de carne y hueso, que han dado lo mejor que podían ofrecer para una audiencia capaz, no preparada para este rigor estético. Pero aquello que hace que este álbum de Genesis sea considerado como el más grande y comercial de la etapa con Gabriel y Hackett, es que preparan a los fans para lo que vendrá después.

Peter Gabriel con la máscara de calcetín, listo para «La batalla».

Lo bueno que puedo tratar de explicar, como fan de la banda es que cada vez que escucho este disco me olvido de la definición de belleza, como Celibidache, me aparto de esa noción filosófica de belleza, esa idea que define que el arte debe ser bello ante todo, Genesis persiguió la belleza a través del arte de componer para un público selecto, y he aquí, lo más importante, la belleza no es el fin mismo del arte y encontraron la verdad con Selling England by the Pound, “todos aquellos que han hallado la belleza saben que detrás de ella se encuentra la verdad”[8].

¿La verdad? Ella sola, qué puede ser, qué puede significar para nosotros, buscadores eternos de la panacea que cure las heridas del alma, es inescrutable, indefinible a través de las palabras o de la filosofía, pero se la puede experimentar, se la puede vivir[9], porque ella misma se convierte en pensamiento, en inconmensurabilidad.

¿Qué mejor definición podemos leer? Ninguna.

Solo disfruten de esta obra maestra, porque si me dicen que nunca la escucharon les responderé que estoy muy contento, ya que tienen la oportunidad de descubrirla y experimentar la belleza, convertida en verdad.

Lista de canciones:

  1. Dancing With The Moonlit Knight

7. The Cinema Show

Fuentes:


[1]Von Huyn, Conde Hans. Victoria sin Guerra. Editorial Andrés Bello.  p 200-201

[2]http://spanish.peopledaily.com.cn/31617/8398116.html

[3]https://www.abc.com.py/deportes/un-viaje-inolvidable-para-alemania-1974-766026.html

[4]https://www.loudersound.com/features/how-genesis-made-selling-england-by-the-pound?fbclid=IwAR0FN171aCFtk3yXqmYZCW2VRHKrcFlX8ChgVhBn99jpWoSJLzBw-ml-vk8

[5]https://www.loudersound.com/features/how-genesis-made-selling-england-by-the-pound?fbclid=IwAR0FN171aCFtk3yXqmYZCW2VRHKrcFlX8ChgVhBn99jpWoSJLzBw-ml-vk8

[6]Traducción personal literal del autor de este artículo del original en el siguiente link: https://eddiesrockmusic.wordpress.com/2018/09/11/g-is-forgenesis-selling-england-by-the-pound/

[7]Celibidache documental en español. https://www.youtube.com/watch?v=4nzHHzS9-Lk

[8]Ibíd.

[9]Ibíd.

Ilustración del álbum de la artista Betty Swanwick . Genesis Archives

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Gabriel Ojeda

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