Zona de confort, ¡Sal de ahí!

Zona de confort, ¡Sal de ahí!

A menudo y durante toda nuestra vida personal y profesional nos encontramos en una zona donde la situación nos parece muy fácil y muchas veces no pensamos que haya algo más allá de eso, la siempre peligrosa zona de confort, que probablemente en primera instancia sea algo positivo pero a fin de cuentas resulta lo opuesto en la vida de las personas que tienen como meta constante mejorar en cada ámbito de su vida.

A distintos destellos, la zona de confort es el lugar en el que nos sentimos más cómodos sin un esfuerzo muy grande, lo que hace que no lleguemos a un constante crecimiento personal y nos neguemos a todo aprendizaje nuevo con el que nos topamos en la vida.

Ya mencionamos una sarta de cosas negativas en mantenerte en tu zona de confort, entonces, ¿por qué la gente se mantiene allí, muchas veces incluso sintiéndose infelices en la posición en la que están?, pues bien, uno de los factores principales es el miedo, uno no sabe y hasta teme lo que le pueda suceder en el mundo exterior mientras busca ese crecimiento personal, «¿lograré conseguir otro trabajo en el que pueda desempeñarme en lo que me gusta?», «¿soy capaz de abrirme paso en terrenos desconocidos hasta ahora en mi vida?, son algunas de las dudas que carcomen nuestra mente antes de tomar tan difícil decisión.

En mi pensamiento, la vida esta hecha de momentos que definen qué tipo de persona estás dispuesto a ser, cada día un nuevo desafío se nos pone en frente y depende de nosotros hacer la vista gorda o abrazar esa dificultad e ir superando nuestros límites día a día.

El miedo a equivocarse siempre estará presente, pero debe ser superado por el deseo de mejorar como seres humanos, superar dudas (¡ah, cómo carcome la duda!) e ir avanzando a nuestro propio ritmo en esta ruleta, que me gusta llamar vida.

A partir de tomar conciencia de que si queremos llegar a nuestras metas debemos cambiar cosas en nuestra vida cotidiana, afrontaremos las cosas sin reticencias y dudas. Bien se dice que la vida es una constante de «prueba y error«, ya que no hay mejor manera de aprender que equivocándose. Nada, excepto la muerte, puede ser tan difícil como para volver atrás, reflexionar, cambiar el camino y volverlo a intentar.

Al final, lo que da significado a nuestras vidas son los desafíos que tomemos en el camino, las relaciones personales siempre estarán para bien y para mal, pero lo que realmente nos mueve son las pruebas, desafíos que la vida nos pone en nuestro camino personal y profesional.

Jose Dielma

30 comentarios en «Zona de confort, ¡Sal de ahí!»

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.