Salud Pública: la angustiante espera de los pacientes con cáncer (Parte I)

Salud Pública: la angustiante espera de los pacientes con cáncer (Parte I)

Isabel fue diagnosticada con cáncer de útero en el año 2002, durante tres años luchó contra esta dura enfermedad hasta su fallecimiento en el 2005. Dolly, su hija, opina que el sistema de salud no se encuentra preparado para tratar este tipo de dolencias, y que la larga espera dificulta bastante el tratamiento de los pacientes.

“Tenés que ir de madrugada para conseguir un turno, lo que implica muchas veces pasar hambre, gastar en pasaje, y otra vez esperar a que te atiendan. Además de hacerte de tiempo para ir a consultar. Si querés acceder a lo nacional, a lo gratuito, tenés que tener tiempo” afirmó Dolly.

Con la situación pandémica actual, esto cambió de cierta manera. A fin de evitar la aglomeración, las citas se hacen por teléfono, pero las personas se encuentran con el problema de no ser atendidas. “Llamas y te encontrás con que la línea no funciona, o nadie atiende”, menciona la entrevistada.

Por razones como esta, al serle diagnosticada la enfermedad, los pacientes se encuentran con la imposibilidad de trabajar, no solo a causa a la limitación física, sino porque deben disponer de tiempo completo para conseguir una consulta médica o turno para un estudio.

“Tu médico te dice que pidas que te agenden para el 30 porque esa fecha tenés que consultar otra vez. Entre el tiempo de tu consulta, y tu futura consulta tenés que hacer malabarismo para conseguir los análisis”, manifestó.

Fuente: el Nacional.

Pese a que el tratamiento sea gratuito en los hospitales, ciertos medicamentos y estudios costosos corren a cuenta de los pacientes, al no poder conseguirlos en el sector público. Además, existen casos complejos como el de Isabel, en el cual su tipo de negativo sangre hizo que resultara aún más difícil su enfermedad, tanto el tratamiento mismo como los gastos que implica.

“Hacíamos polladas, tallarinadas, o venta de comidas típicas para recaudar los fondos que necesitábamos. No abastecía el dinero que ganábamos en nuestros respectivos trabajos.” A Isabel, su marido y sus hijos le ayudaban con los gastos, pero eso no alcanzaba, por lo que recurrían también a las actividades benéficas.

“Tenés que darte cuenta que no solo eran medicamentos, también había gastos en cirugías y los volúmenes de sangre que se le iban. El cáncer en el útero provocaba que perdiera sangre constantemente, y ella tenía un tipo de sangre negativo, el cual era muy difícil de conseguir.”, dijo.

Isabel no llego a realizarse la quimioterapia, pero aún así seguía las instrucciones de su médico, consumía fármacos para paliar su enfermedad, los cuales no siempre se conseguían en los hospitales “Las vitaminas como Totema no eran nada baratas, y esos medicamentos no te salen en los hospitales, lo máximo son algunos analgésicos.”

Además, su estilo de alimentación saludable también implicaba gastos para la familia “Su alimentación misma era diferente. A ella se le tenía que cocinar cosas más saludables, las cuales son más caras, lastimosamente. El pescado no conseguís en ese entonces a 10 mil o 15 mil guaraníes, sino a 40 o 50 mil.”

Fuente: agencia EFE.

Dolly menciona que lo más difícil del tratamiento de su mamá fue la excesiva burocracia del sector público. “Todo era muy lento, si no tenés dinero tenés que esperar a que te den un número para consultar, y para los estudios lo mismo. Esa larga espera por tener un turno en el hospital”

Si bien Isabel seguía su tratamiento en el INCAN, ella recorría hospital tras hospital para realizarse sus análisis, lo que hacía aún más lento el tratamiento. “No todos los hospitales tienen ese estudio que necesitás, y si tienen, ya está todo agendado. Y algunos atienden solo hasta el mediodía porque después ya no hay técnico disponible.”

Esa espera, en muchos casos se da en agonía, debido a que el cáncer ocasiona sufrimiento en quien lo padece, y más aún si se encuentra en un estadio avanzado “El Dr. mirándote no te dice hace esto o toma aquello, te da estudios para hacerte. Te vas al hospital y te dan turno para dentro de dos meses. Vos mientras tanto esperando para hacerte ese análisis y consultar otra vez con un doctor, quien recién con los estudios sabe lo que te tiene que dar.”, menciona la entrevistada.

El cáncer en Paraguay.

En el año 2019 el cáncer fue la primera causa de muerte prematura en el país. Casi tres mil paraguayos menores de 70 años fallecieron como consecuencia de esta enfermedad.

La Ley 6266/18 “De atención integral a las personas con cáncer”, fue creada con el fin de garantizar el acceso a un sistema de salud de calidad a las personas que padecen esta enfermedad, como parte del derecho a la salud dispuesto en nuestra constitución. Pese a la existencia de esta ley, la crisis por falta de medicamentos hace que los pacientes más graves deban solicitarlos mediante un amparo judicial. A pesar de ello, estos fármacos demoran meses, meses en los que los pacientes esperan, pero el cáncer sigue avanzando.

Fuente: oncologo Marco Juárez.

El Instituto Nacional de Cáncer (Por su acrónimo INCAN) es el único centro especializado en el Paraguay para la atención y tratamiento de pacientes oncológicos. En el 2021, el INCAN sufrió un recorte presupuestario de casi 100.000 millones de guaraníes debido a la pandemia.  G. 87.904.813.695 fue el monto recortado de su presupuesto, el cual sería destinado a la compra de insumos, reactivos y fármacos para paliar esta enfermedad.

Según la investigación “CONTROL DEL CÁNCER, ACCESO Y DESIGUALDAD EN AMÉRICA LATINA UNA HISTORIA DE LUCES Y SOMBRAS”, en el año 2014 el gasto en salud en nuestro país era de 863 USD per cápita. En donde el desembolso gubernamental era del 45,6%, mientras que el de cuenta propia del 49,3%, dividiendo el resto entre el gasto de los entes privados como el de la asistencia para el desarrollo.

Fuente: semana.

Los gastos se deben mayormente a la falta de fármacos para paliar la enfermedad, teniendo en cuenta que el país cuenta con una puntuación de tan solo 1,7 (de 5) en concepto de disponibilidad de medicamentos. En el campo de “Plan estratégico”, Paraguay tiene una calificación de 2,5 sobre 5. En el de “Prevención y detección temprana”, 1,7 sobre 5.

 

Reportaje realizado por Camila Vega, Alex Silva, Sebastián Velázquez, Luz Villalba y Loana Figueredo. 

El Parlante