Consumismo

Consumismo

Vivimos en una renovación constante donde importa más la parte inferior que interior. Nos trasladamos de la necesidad al deseo, nos volvimos hedonistas guiados por la ética de la aceptación de la sociedad. Por el like.

Nos convertimos en mónadas, cambiando y cambiando incansablemente. Transmutando ropa, amigos, parejas, cambiamos de marca y un estilo de vida. Nos reinventamos a través de los productos que son más que vacíos. Vivimos en un mundo a contra reloj queriendo ser los primeros en todo.

Nuestra sociedad está encadenada por una economía de crecimiento, cuya lógica no es crecer solo para satisfacer las necesidades, sino crecer por crecer y esto representa una catástrofe humana.  

Aparentando tener una vida cómoda y envidiada, recurrimos a mecanismos falsos, nos gustan las imágenes, la publicidad de las marcas, la decoración de nuestras casas, hasta la decoración de nosotros mismos. De esta forma se consigue una satisfacción inmediata pero la vida se vuelve más monótona, provocando que la persona se vuelva más sensible, más ansiosa, aumentan nuestras ambiciones, hasta llegar a la depresión, sofocados por la presión del perfeccionismo y llegar a la aceptación de la sociedad, del mundo. La estetización promete felicidad pero que al final no llega.

El excesivo consumo nos ha conducido a la crisis. Nuestro mayor problema es, no llegar al modelo perfecto soñado que nos han hecho creer que podemos llegar a lograr. Mientras no llegamos al objetivo nuestra vida es un fracaso o nos confundimos, queriendo más y más, volviéndonos insaciables. Más cosas, son más sueños, placer y emoción que nos transportan a un mundo acelerado donde nuestros apetitos no se sacian y no paran de crecer.

De acuerdo con la publicación de Gestiopolis[1] y según algunas definiciones el consumismo es un sistema de intercambios de bienes y servicios por dinero, pero la sociedad está acostumbrada a comprar artículos que no necesita, adquirir servicios deficientes.

“Esta forma de vida  no es algo anecdótico ni ocasional ni privativo de unos cuantos, podría entenderse como la cultura del momento en buena parte de las sociedades. Abría que añadir que su necesidad es asumida por la mayoría de la personas, es vital para las empresas, porque de él dependen, e imprescindible para la política, puesto que permite aliviar tensiones y hacer más sencilla la marcha del sistema”.[2]

Vivimos en un  mundo engañoso, sacando lo peor del ser humano y destruyendo a la humanidad con  los nuevos avances tecnológicos y sistemáticos. Esta nueva era basada en la necesidad del poder, y la ostentación.

Esto se remonta desde el momento en que los comerciantes empezaron a corromper la calidad de los productos para aumentar las ventas. El momento donde profesionales empezaron a perder la ética adoptar nuevos valores y objetivos. Un nuevo sistema para que el productor  a ser llevado sea más frágil y menos práctico, siguiendo una línea de –comprar–tirar–comprar.

Teniendo como resultado el gran impacto sobre el medio ambiente, trayendo consigo miles de catástrofes. Este nuevo consumismo necesita ampliamente cambiar su conducta  y costumbres con la naturaleza. Necesitamos aprender un nuevo método de reciclaje en los cuales pueda ser transformados en algo que vuelva a ser útil.

Pero realmente ¿Qué es el consumismo? ¿Acaso son estrategias del mercado para las personas? Todo esto remontamos a los agentes elementales de las operaciones comerciales de la sociedad el cual nos afecta cada vez más rápido. En énfasis podríamos decir que las personas se vuelven un blanco fácil para el empresario y su control por el poder y la ambición.

Nos persuaden a tal punto de no saber más dónde estamos y para dónde vamos, no hay límites en nuestra búsqueda, en nuestras experiencias y sobre todo en nuestro consumo. Consumidos por el internet.

Deberíamos enfocarnos en temas realmente importantes y como ayuda de crecimiento para la humanidad. Asuntos realmente de relevancia como lo son la naturaleza, la educación y la pobreza.

El desperdicio de productos genera basura, ya que cada producto viene con un envoltorio propio. La pregunta que muchos nos hacemos ¿Cuánta  basura genera un individuo? Esta trata decir que debemos de convertirnos en consumidores responsables, tal vez, reciclarnos como personas, volcarnos hacia lo esencial, no hacia las modas impuestas por las publicitarias.

Fuente de la Imagen:
https://www.maestrillo.net/las-causas-directamente-del-consumismo/

[1]https://www.gestiopolis.com/consumo-consumista/

[2]Ibíd.

Lucero Benítez

Un comentario en «Consumismo»

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