El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

Reflexión

El auto-exilio filosófico

!Comparte!

Desde que el ser humano empezó la convivencia con sus semejantes dentro de un entorno socio-político, su historia fue forjándose entre la lucha por el poder y el dominio que éste conlleva.

La ambición desmedida por tomar el control de grandes imperios y naciones, fue un hecho repetitivo a lo largo de la existencia humana. La historia ha sido testigo de cómo grandes tiranos y dictadores lograron imponer sus ideologías sobre las masas, desterrando a quienes no siguen esa misma línea de pensamiento.

Detalle de «La Escuela de Atenas» de Rafael. Platón sosteniendo el Timeo (pintado como Leonardo da Vinci) y Aristóteles sosteniendo la Ética.

Los gobiernos autoritarios generaron el exilio de grandes artistas, escritores e intelectuales. Personas que en otras tierras tuvieron que continuar sus vidas y su labor de crear arte. La imposición e intolerancia tirana por sobre la libertad ha sido motivo de enconados agravios, discursos y malentendidos en estos milenios, desde que el hombre comenzó a gatear.

Sin embargo, es en la filosofía donde la definición de exilio sufre una transformación, y pasa de ser una elección involuntaria, a convertirse en una decisión propia y necesaria, dando paso al concepto de auto-exilio filosófico.

El auto-exilio filosófico consiste en la retracción voluntaria del individuo para escapar del pensamiento corriente de la sociedad, buscando un camino que lo lleve a tomar conciencia de su existencia. Transitar este camino implica la ruptura de ideas vacías e ilusorias que le fueron inculcadas a lo largo de su vida. Es mediante la filosofía que el hombre se enfrenta a su realidad y busca desbaratar todo aquello que se da por absoluto e incuestionable.

El destierro como acción de abandono, no necesariamente de un espacio físico, sino como el distanciamiento de la multitud y sus costumbres no implica tampoco, estar absorto en pensamientos y contemplaciones poco prácticas sino también en estar por ello, a propósito, bien informado.

Retraerse de los dogmas y preceptos que inducen al ser humano en un estado errático y somnoliento, que lo lleva a la aceptación mecanizada y esclavizante, sin dar lugar a un ápice de duda; ésa es la acción que marca a la gran mayoría de la humanidad en el mundo en el que vivimos.

Nerón y Séneca, de Eduardo Barrón. Después de su restauración. Museo del Prado.

Juzgado como demente, raro o aberrante, el filósofo o el amigo de la filosofía, plasma sus ideas al papel no pretendiendo la aceptación de los demás. Escribir es una suerte de drenaje para un ser lleno de cuestionamientos que lo agobian y que buscan un escape. Y es que el filósofo no escribe pensando en otros, lo hace desde su individualidad, desde las entrañas y vísceras, no desde el corazón como lo haría un corriente poeta que pretende relatar un mundo irreal.

Si el filósofo emigra no lo hace por miedo ni obligación, más bien busca nuevas experiencias y profundizar en lo que conoce, buscando respuestas a nuevas interrogantes. Él, es consciente de los límites de su saber, mientras más asimila, puede concebir el gran abismo de su ignorancia y todo lo que aún le queda por transitar.

Alejado del ruido y de las masas, el amante de la filosofía sabe sobremanera que cualquier reconocimiento o cumplido de la sociedad no encierra motivo para el orgullo. La fama sólo es buscada por aquellos narcisistas de espíritus débiles y mentes frágiles.

Por esa misma razón el filósofo es un amante de su soledad, ya que en ella es donde reflexiona y afina su mente.

Mientras a las personas les aterra la muerte, el filósofo la llama a diario, pues trascendemos cuando aceptamos nuestra finitud.

La incertidumbre de que nuestra vida puede verse extinta en el próximo paso es un motivo para vivir con plenitud. La muerte es coherencia, solo un tonto desearía eternidad.

!Comparte!

2 COMENTARIOS

  1. El filósofo está en las masas, las multitudes pero no es nada ni multitud porq las masas y multitudes son sumas de nada que evaden su libertad y responsabilidad perdiéndose en la masa y la multitud como anónimos en donde contrariamente el filósofo es búsqueda obsesionada por la verdad de su ser que se nutre en el encuentro de si con absoluta soledad intencional .
    En cuanto a vida y muerte, el filósofo vivirá su misma vida en plenitud y exuberancia de su egoencia y en ello para nada estará la muerte y cuando ella venga ahí , el filósofo estará y será más allá!

DEJA UNA RESPUESTA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *