La era del vacío

La era del vacío

La era del vacío, un libro escrito por el filósofo francés Gilles Lipovetsky es una gran pieza que nos permite conocer aún más sobre los problemas sociales actuales que van ligados desde la “sociedad moderna”. Lipovetsky, nos enseña que dichos problemas relacionados con la salud mental no solo surgieron repentinamente sino, desde el inicio mismo con el avance tecnológico y social.

El narcisismo, la apatía, indiferencia y el llamativo salto de la persuasión por la seducción, han marcado un gran comienzo de políticas sociales que abarcan hoy en día a casi todo el mundo expandiéndose de manera vertiginosa e incluso viéndose así, como un “avance” de la humanidad, aunque ello represente un retroceso en varios aspectos.

El posmodernismo ha estado siempre en armonía con el “narcisismo”, el ser humano actual es un ser superficial que ha perdido el interés en lo que verdaderamente importa para la vida misma. El ser humano se volvió un ser industrial que ha prohibido el placer de servir y sentirse útil. Para hoy, nos auto servimos y nos acostumbramos a que socialmente nos impongan normas y manuales de cómo vivir, dónde comer, qué comprar, qué tipos de amigos elegir, hasta cómo sufrir.

Shop until You Drop - Bansky. Londres 2011
Shop until You Drop – Bansky. Londres 2011

Nos vendieron el cuento de que debemos alcanzar un tipo de estatus social para poder “ser alguien”, normas sociales que solamente aumentan el “yo” y alimentan cada día más al narcicismo creando principalmente los desgastes sociales. Dichos problemas sociales influyen en la política, en las costumbres personales, e interpersonales, dividiendo las masas en personas que tienen el mismo interés monótono, es el apostolado del “hombre-masa” de Ortega y Gasset, sólo que ahora esto ya no es una profecía mal vista sino una realidad plausible; se ha convertido en un proceso «natural» de la sociedad posmoderna, estar «fuera» de esta norma es políticamente incorrecto. El humano, se ha convertido así en un individuo carente de valores, principios, identidad, dejándose llevar por las corrientes colectivas del narcicismo exacerbado a medida que el posmodernismo fue avanzando.

Se han dejado de lado los roles que nos obligan socialmente a cumplir con lo que debemos; hoy en día hacemos lo que queremos, obtenemos el acelerado proceso de elegir los que nos genera placer, todo se volvió más autóctono, necesitamos tener derechos y requerirlos; hasta el hartazgo se reclaman todo tipo de derechos, pero evadimos la responsabilidad social de hacer lo correcto.

Acota el filósofo: “También hoy, la sociedad humorística ha resaltado la dramatización suscrita a los «mass- media» (Medios de comunicación) con la inseguridad urbana, planetaria, escándalos, amarillismo, entrevistas explícitas con total objetividad social que juegan con las emociones y el cliché sensacionalista. Se ha desarrollado un código humorístico con slogans, programas de comunicación, películas, cómics y todo lo que esté ligado a jugar con roles humorísticos”.

Esto llega hasta las publicaciones denominadas “serias”. “Todos siguen la misma rama del patético humor que aumenta el morbo. De por sí, el único ícono que utilizaba desde un principio al humor como una dimensión constitutiva con el anti-arte, el surrealismo, el teatro absurdo, el pop art, etc. Pero, esto no puede dejar de designar el sobrevenir de los valores y sentimientos de un individuo. Desde la cultura, hasta lo político, la ausencia de la fe posmoderna se va configurando como no atea ni mortífera, sino humorística”, menciona Lipovetsky.

Podemos decir así, que actualmente sobrevivimos y persistimos en la era del vacío, la era en donde se separó lo esencial de lo ideal, y lo ideal de lo necesario. Los valores pasaron a segundo plano, lo básico pasó a volverse absurdo y lo absurdo pasó a ser necesario para el día a día.

“Se tergiversó el humor para aumentar el morbo de lo social y la sociedad se volvió una sociedad que vive de lo nuevo y monótono. Ya nadie se preocupa por el verdadero sentir y vivir de las cosas”.

La era del vacío, el verdadero comienzo del fin.

Por Betania Galeano

 

Referencias:

Lipovetsky, G. (2010). La era del vacío. Anagrama. Barcelona. España.

Imagen: “Shop until You Drop” (Comprar hasta caer) – Bansky. Londres 2011.

El Parlante