Por amor a la ciencia y a la investigación: una historia de El Parlante

Por amor a la ciencia y a la investigación: una historia de El Parlante

Llevar a cabo proyectos que van en contra de un sistema, se convierte en una mochila con peso extra. Esta es la historia de El Parlante como la de su equipo, un medio que comenzó como un periódico divulgador de las ciencias y la cultura en la Universidad Nacional de Asunción, para convertirse en una herramienta de oportunidades para jóvenes periodistas y escritores.

En una entrevista, uno de sus fundadores, el poeta, actor y escritor Gabriel Ojeda menciona cuanto sigue: ´´El periodismo no es un ejercicio cualquiera, requiere de compromiso, responsabilidad, disciplina y principalmente amor a lo que uno hace. ´´

Esas fueron siempre características de sus redactores, quienes, con pasión hacia la investigación y la ciencia, supieron sobrellevar tempestades, para que El Parlante siga llegando a los lectores hasta el día de hoy.

El Origen.

El Parlante da sus primeros pasos en el año 2005, nace como un periódico de divulgación científica en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FACEN) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). En el trascurso de su formación, se transforma en un vehículo para instalar el debate, y ´´generar una cultura científica tan necesaria para el desarrollo y la innovación de nuestro país´´, en palabras de Ojeda.  

A su vez, las circunstancias adversas empujaron a sus fundadores a tomar las cartas sobre otros asuntos, agregando artículos sobre realidad nacional y política universitaria. El Parlante buscaba resonar fuerte, siendo una herramienta de aquellos que no tienen más que la voz para expresar lo que les aqueja.

Imagen de promoción del entonces periódico impreso.

En un principio, estaba integrado por alumnos de las carreras científicas de la FACEN. Estudiantes de biología, química, física y matemáticas componían este equipo, junto a profesores que apoyaban la publicación del periódico. El Parlante se imprimía cada seis meses, siendo las publicaciones pagadas por sus redactores, quienes además de dinero, invertían su tiempo y conocimiento.

Pese a las adversidades.

Los factores económicos dificultaron el avance del proyecto. La distribución de los ejemplares requería al menos de medio tiempo o tiempo completo, y estas ventas ayudaban al financiamiento del medio.

Al paso del tiempo, El Parlante se volvió más reconocido entre los lectores, y la UNA apoyó económicamente por un periodo. Pero, aun así, no se pudo lograr una independencia total. Sustentar un medio de comunicación en esos años requería de bastante esfuerzo, pero el sueño del periodismo científico mantuvo en pie a sus jóvenes redactores.

Sobre la situación del medio de ese entonces, su fundador menciona: “Fueron años en los que este servidor aprendió en el “campo de juego”, las artimañas y lo difícil que es forjar un medio independiente, sin la ayuda ni apoyo de nadie, o de las instituciones.”

Para el 2010, el auge de la tecnología permitió que se dieran más oportunidades. Ya no sería necesario gastar papel, ni mucho tiempo y esfuerzo para imprimir esos ejemplares a fin de llegar a los lectores, nace El Parlante digital.

El Parlante en la actualidad.

Los jóvenes estudiantes que iniciaron el proyecto, de a poco fueron transitando nuevos caminos, desapareciendo así el primer núcleo directivo. El medio se renovaría. En el 2010, el escritor Gabriel Ojeda comienza como profesor de cátedra de la Universidad del Norte de Asunción (UniNorte). A partir de este suceso, El Parlante se forja una nueva imagen: la de un taller de escritura de estudiantes de periodismo de la UniNorte.

Simposio de la Universidad del Norte.

Hoy en día, entre los redactores podemos observar a jóvenes talentos, como así también a los de bagaje de peso pesado. Sus artículos recorren desde la literatura universal a la astronomía, lecciones de economía mundial hasta la actualidad nacional. En sus líneas no hay límites para ofrecer información que enseña, complementa y entretiene.

A lo largo de sus años, El Parlante permitió que sus redactores se explorasen como escritores, y que desarrollasen sus habilidades para compartirlas con los demás. A los jóvenes estudiantes, que se formen como futuros profesionales, y más allá de ello, como divulgadores de la ciencia y la cultura.

Premios y reconocimientos.

Los trabajos del medio, sobre periodismo científico han sido premiados por el CONACYT en dos ocasiones. En categoría profesional, el entonces director, Gabriel Ojeda se ganó el 3er puesto con el articulo ´´Los retos de la alimentación del futuro´´ (Año 2016). Y el primer puesto de la categoría junior, se lo llevó Cynthia Alvarenga, con el trabajo ´´Combatir la crisis agrícola con inteligencia artificial´´ (Alumna de la UniNorte – Año 2019).

El director de El Parlante Gabriel Ojeda junto a la galardonada Cynthia Alvarenga, entrega de premios del CONACYT (2019).

El Parlante, además, trabaja en conjunto con la Academia Literaria de la Universidad del Norte. Los artículos del medio han sido seleccionados para ser presentados, en los libros de la Academia. Entre ellos se encuentran: “La Desintegración del Silencio” en sus dos tomos, “El Ocaso del Silencio” y “Ecos de Incertidumbre”.

Caminando hacia un país mejor.

En Paraguay la lectura es de 0,25 libros por año, por debajo del promedio latinoamericano, que es de 3,1 libros anuales por persona, conforme al estudio realizado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, Ciencia y Cultura.

Entre otros números no tan alentadores, encontramos que el 70% de la población estudiantil, tiene graves dificultades para comprender los textos a la hora de leer. Con estas cifras que deben preocuparnos, felizmente existen grupos que se han lanzado a la aventura de promover el arte escrito y el hábito de la lectura. Por tanto, encontramos luces que nos alumbran el camino.

Presentación del libro de la Academia Literaria de la UniNorte «La desintegración del Silencio».

Así como El Parlante, medios como “El Bachenauta” a cargo de Ale Espinosa, presentan una mixtura entre literatura y cómics para hacerla agradable al lector. También la sociedad de jóvenes escritores Paraguay, desde el año 2018, y bajo la iniciativa de la periodista Lía Barrios, proporcionan un espacio de escritura, para pulir jóvenes talentos y crear una sinergia de cooperación entre todos los que apuntan a seguir enriqueciendo la literatura nacional.

En estos tiempos de circulación voraz de la información, es conveniente sentarse a meditar sobre el sentido de aquello que leemos. Las explicaciones de los hechos, ciertos planteamientos que cuestionen nuestro entorno, y no simplemente dejarnos llevar por la tradición de lo cotidiano. Que el click que damos nos conduzca a una ventana de visión clara, y no encuadrarnos ante lo conocido, ya que podríamos estar perdiendo valiosos detalles.

Al decir del reconocido periodista polaco Ryszard Kapuscinski: “Dentro de una gota de agua hay un universo entero” Es decir, que observando detenidamente dentro de aquello que parece ser pequeño, podríamos encontrarnos con grandes sorpresas.

Hay héroes que trabajan a pesar de la escasez de sus estudios o recursos, pero que, a pesar de ello, desean que este país encuentre un nuevo horizonte. Hay un equipo de redactores, que cree que la ciencia y la cultura es ese horizonte, para que día tras día podamos caminar hacia un país mejor.

Fuentes:

  • Entrevista al Profesor Gabriel Ojeda.
  • medium.com // Norma Flores Allende – abril 2019.
  • Imágenes extraídas de las páginas de El Parlante y de la Universidad del Norte.

Reportje realizado por Camila Vega y Jeanette Villalba.

El Parlante

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