Tradición en el centro

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La tradición paraguaya y el sabor de su cultura gastronómica simplificadas en unas esquinas con historias y varios recuerdos, no solo por los locales sino por los platos que hacen a uno recordar viejos tiempos o a personas con quienes ya no compartimos, pero también, como si fuera poco, la calidez en la atención de sus funcionarios.

Aquel “Asunciónico”, gran concierto del 2015, nunca será olvidado por el chef ejecutivo del “Bolsi», Miguel Figueredo, que con mucha emoción nos comentó lo que significó para él ver a una de sus estrellas favoritas, el vocalista del grupo Británico Led Zeppelín, Robert Plant, llegar al tradicional bar del microcentro de Asunción.

Incluso Miguel recuerda el plato que degustó el legendario cantante británico: un gran caldo de surubí, que es una de las especialidades de la casa. Así como Plant, también fueron al lugar varias personalidades entre ellos los Guns N’ Roses, Ronaldinho Gaúcho y Lionel Messi. Le preguntamos qué había sentido verlos y nos comentó que se sentía realizado como profesional porque algunas de las figuras más importantes de mundo consumieron sus platos y que el esfuerzo valió totalmente la pena.

Imagen: www.bolsi.com.py/historia/

“Tratamos de darle su espacio a las personas es difícil no pedirles una foto o un autógrafo, pero se trata dentro de todo de guardar la compostura, pero con Robert Plant sí tengo una foto”, explicó.

Así como grandes personalidades también hay turistas que visitan periódicamente el local gastronómico, y las ricas empanadas, las cousiñas y demás delicias no pasan desapercibidas por el inigualable sabor tradicional.

Una de las visitantes indicó “el lugar, la atención y el ambiente es muy agradable, acogedor, es como si fuese que estamos en casa, pero si fuese más grande, sería mucho mejor por la gran concurrencia de la gente, nos mudamos hace poco a Asunción, buscando opciones para conocer y gracias a los videos de algunos youtubers, llegamos al Bolsi y la verdad que nos gustó y ahora nos volvimos clientes fieles del local».

Imagen: TripAdvisor.es

Merodeando por el sitio se confirmó que los platos más consumidos son las empanadas y las cousiñas, ya que en cada mesa había personas degustando estas minutas.  Desde lo lejos se puede ver en una esquina a una señora muy sonriente y que trata con amabilidad a la gente, se llama Hermes, una señora que desde hace 16 años está trabajando en el local.

“Me gusta atenderles a los clientes, siempre los saludo con una sonrisa y recibo lo mismo de la mayoría y es muy satisfactorio saber que estás haciendo bien tu trabajo y que por esa razón la gente te elige todas las veces”, manifestó.

Todos tenemos algún lugar, una canción o una comida en especial que nos hace transportar a otras épocas, en este caso un plato de algún caldo o cualquier otro tipo de comida hace que una persona pueda conectarse con sus cincos sentidos.

El  Bolsi ofrece a sus visitantes la alternativa de poder desayunar, almorzar, merendar y cenar en un lugar impecable, con un ambiente agradable. La carta tiene una buena variedad de platos para cada tipo de gustos: carnes, pastas, ensaladas entre otras cosas más y para los amantes de las bebidas hay una gran variedad como whisky, vinos, cervezas tradicionales y artesanales y otros licores. Además, tiene un sector de panadería y pastelería que es la perdición de los golosos, con una repostería espectacular.

Imagen: vareakorocho.blogspot.com/

El local se divide en tres grandes partes, la parte más concurrida del local es la barra, donde es casi inevitable esperar por un lugar ya que es muy concurrida, otra de las secciones es el restaurante en este lugar se espera poco y en caso de que sea así hay una cómoda sala para poder esperar una mesa. La última es la famosa «terraza», las mesas están afuera, pero se espera casi lo mismo que en la barra, la «terraza» es recomendada por varias personas ya que se puede disfrutar del calor Asunceno.

Este local cuenta con 53 años de tradición, está ubicado el mismo centro de Asunción y siguen sirviendo la misma calidad que años anteriores, es como una parada obligatoria para muchos, con un buen precio y una calidad que vale la pena pagar por ello. Se debe de tener en cuenta que se debe tener paciencia a la hora de encontrar lugar ya que es un lugar muy concurrido.

«Una de jamón y queso con pan”, “una mila de pescado con rusa”, “preparame un caldo de pescado”…

Así como El Bolsi, también hay otra esquina muy concurrida, con una vista hacia el Panteón de los Héroes y en una calle muy conocida por todos, se trata de Lido Bar, que también cuenta con una tradición y recuerdos del ayer, sin perder el trato familiar que caracteriza a su servicio.

«Las empanadas de Chile no tiene tanta carne como la que comimos de acá, también lo que nos llamó mucho la atención es la máquina de jugos, hace dos meses que estamos por acá y en comparación a otros restaurantes nos gustó más el Lido Bar, ya hemos venido dos veces y la verdad que por las empanadas», comentan un grupo de extranjeros chilenos que conocieron el local gracias a una amiga paraguaya.

Un burrito con su dueño enfrente del Lido Bar en los últimos años de la década de 1950. Fuente: revista Life. Publicado en elmniboro.com. Fuente: plancha.gov.py/

Lo que más destaca al local, es que todos los clientes se sientan alrededor de una gran barra que muchas veces pareciera pequeña ante la cantidad y variedad de gente que va, entre esos se puede ver a extranjeros, oficinistas, personas trajeadas, metaleros o simplemente personas que pasan por ahí para comer una buena empanada.

Al entrar al local siempre están las mismas señoras que hace años están trabajando ahí y que te saludan y te atienden con mucha amabilidad y de una forma muy rápida. Pero lo más llamativo del local es que siempre se escucha el grito de las chicas comunicándose con las cocineras que están al otro lado, es algo muy tradicional de la casa.

Vista del interior del Lido Bar. Flickr

«Siempre hay movimiento acá, lo que más se pide es las empanadas y el famoso pira caldo, siempre vienen los clientes de hace años y también los extranjeros que vienen siempre por primera vez, segunda vez, siempre hay alguien nuevo conociendo el local», destacó una de las camareras.

El Lido Bar sigue manteniendo la misma calidad que hace 62 años lo tenía, y actualmente cuentan con otra sucursal en el barrio Villa Morra. Lo que más caracteriza a este local es la buena atención, aquellas damas que con carisma y amabilidad tratan a sus clientes y que hacen que comer fuera un placer y no solo por la atención, sino que por el sabor tradicional que mantenían siempre o más bien lo siguen manteniendo, un clásico que no pasará de moda.

El local se divide en dos: la barra, que está dentro mismo del local, y en la vereda, donde hay mesas a disposición. Casi siempre se encuentra lugar en alguna de las secciones mencionadas.

Fuente: elomnivoro.com

La carta es variada, enfocándose en platos que puedan servirse con rapidez, lo que no es igual a comida rápida/chatarra. También cuentan con platos bien elaborados.

Imagen: Detalle del Lido Bar. Colección Lonely Planet Images. Margie Politzer. Getty Images

«Quien no visita Asunción y no visita Lido Bar, no conoció Asunción», dice un ya clásico adagio sobre la Madre de Ciudades. 

Por Evelyn Hidaldo y Estefi Escobar

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