Entre la calidad y la estulticia gubernamental: Point Limit 17.0

Entre la calidad y la estulticia gubernamental: Point Limit 17.0

Siempre se han tenido recortes importantes para la educación superior pública en Paraguay pero desde que Santi Peña estuvo al mando del país en el Ministerio de Hacienda con la importancia que ello implica, los recortes fueron profundos y lapidarios.

Aprovecharon estos personajes el «UNA NO TE CALLES Rules» para cortar aún más el presupuesto para la Universidad. Los senarratas y dipuchorros, genuflexos al poder imperante siguieron el camino del «bien» y de servidumbre política para profundizar los recortes. Entre la política y los intereses, priman los intereses y ésa es mis amigos, la verdadera politiquería que tenemos que soportar.

Súmenle a eso que las facultades de la UNA son todas, un «mundo aparte» donde cada quién cree que su Unidad Académica es la que debe ser «priorizada».

Y peor, súmenle a esto que Clínicas y la Facultad de Ciencias Médicas siempre todos los años van de manera solitaria a pedir aumento en «nombre de la UNA».

Esta desfachatez de una facultad y su núcleo sindical está matando los intereses superiores de la Nación. Es hora de que toda la UNA se «una» y deje de lado sus intereses individualistas y egocéntricos y que las facultades y sindicatos dejen de lado sus estupideces de siempre para ir a la guerra con fuerza y esperanzas de revisión de esta postura maldita de los politiqueros paraguayos que lo que más quieren es gente menos capacitada y preparada, sin pensamiento crítico, que sean como ovejas manejables, borregos que bajen la cabeza y que voten por los caudillos.

Es más, los dipuchorros y senarratas de la República recortan todo pero no para sus seccionaleros y planilleros universitarios que ni cortos ni perezosos siguen cobrando para el partido. Todos estos hipócritas politiqueros de cuarta, de todos los partidos por igual, critican la corrupción pero no ven la mierda que cagan al apurarles y obligarles a las autoridades universitarias a que le «metan o le consigan un carguito» para sus «recomendados». Japoína. DESCARADOS.

Todo este quilombo ha sucedido en los últimos años por esa caterva de seccionaleros que deben recaudar para las campañas políticas y para ir a pintar murallas o colgar pasacalles y hacer hurrerismo 2.0. 

Por culpa de estos hurreros y seccionaleros o presidentes y colaboradores de comités barriales es que pagan los que realmente trabajan o realizan investigaciones en la UNA, por una banda de delincuentes todos pagamos los platos rotos, mientras tanto ellos, los sinvergüenzas politiqueros siguen cobrando sus sueldos sin problemas y ante la atenta mirada de los «perros» que ahora están gritando desaforadamente la «injusticia de Hacienda».

Sabemos muy bien que en el fondo lo que dice Hacienda es una súper MENTIRA ASQUEROSA. 

¿Dónde están los docentes y funcionarios de la UNA? 

Como siempre, pasivos, se contentan con lo que tienen, aunque cada año, tengan menos. 

Gabriel Ojeda

Informacion

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