El Parlante

Periódico Académico de Divulgación, Ciencia & Tecnología y Opinión de la Realidad Nacional, con óptica universitaria y patriótica.

La columna picante Stand Up and Teleprompter Show con Tereré incluído Yo sé que no te importa…

Estafa metrobusiana: NI OLVIDO NI PERDÓN para el descalabro gubernamental

¿Se acuerdan del parto del Metrobús, gran obra moderna de envergadura capital del enano gruñón Scarface y su comparsa de Jabalinistas? Pues bien, ahora se entregaron dos cheques por valor de cuatro palenques verdes que el Estado había otorgado como anticipo para la realización y terminación de las obras (ES APENAS UNA PARTE DE ESE ANTICIPO). ¿Realmente te acordás querido lector de todo lo que tuviste que pasar cuando viajabas en los buses chatarras en el trayecto Mariscal Estigarribia a la altura del Campus Universitario de San Lorenzo?

Crédito: Radio Ñanduti

Hasta el momento nadie fue a parar con sus huesos a Tacumbú por tamaña mega estafa al Estado paraguayo. Ése es el costo de la modernidad. Una modernidad asentada en la estructura de un sistema político creado para delinquir «legalmente».

Crédito: ABC Color

El ministro flamante al que recordamos por sus lágrimas de cocodrilo Wiens, no tuvo mejor idea que destruir todo lo que quedaba de una estructura fallida metrobusiana, ¿el por qué? Para agilizar el tráfico dirían algunos.

Yo creo que fue para olvidar y si los ciudadanos que sufrieron esta canallada en cuerpo y alma, olvidan, el perdón se consolida, porque nadie «ve» lo que quedó, como testimonio de la inoperancia y la ineficacia de un gobierno de ladrones que se enriquecieron aún más con este tipo de negociados.

Créditos: Agencia EFE

Al exterminarse las pruebas de la estafa, el ciudadano se mantiene tranquilo, deja la iracundia para las próximas elecciones, creyendo que las autoridades estatuidas se estarán encargando de hacer justicia en este país. Pero no, ése no es el país de maravillas descrito por la gran apisonadora honoríficamente colorrata. ESTE ES EL PAÍS DE LA INDIFERENCIA MI HERMANO.

Ahora nadie se acuerda de las rampas, de los árboles que fueron talados de manera irresponsable, nadie se acuerda de la construcción, destrucción, reconstrucción de varios frentes en las obras a lo largo y ancho de la Ruta. La deconstrucción consiste en el olvido, puro y duro. No recordar lo que nos hace mal, lo que nos hace paraguayos.

Créditos: ICNDiario

Todos olvidamos rápidamente a los obreros que para «agilizar el trabajo» se sentaban a tomar tereré, mientras venían las cargas de arena, las cargas de cemento; yo solo me acuerdo de la hermosa plaza frente a la Facultad de Economía de la UNA que terminó de la peor manera, con una empresa que no tuvo mejor idea que descargar sus materiales de construcción sobre esos hermosos árboles, sobre un anfiteatro que servía tanto para los jóvenes universitarios como tarima para las prácticas oratorias o teatrales, o los lindos sillones donde amantes pasaban las noches calurosas o borrachos terminaban sus farras al salir de la aburrida cotidianeidad universitaria…en fin…

Créditos: Agencia EFE

¿Ya no recordás a los vendedores ambulantes que se «apropiaron» de la obra frente a Salemma/Fuente Shopping, ya olvidaste tan fácilmente de los pancheros y lomiteros al costado ganando sus buenos pesitos ante el silencio ciudadano, poniendo en peligro tanto a terceros como a ellos mismos? Pero, nadie se acuerda de los frentistas, aquellos que lo perdieron todo o que tuvieron que emigrar de sus lugares donde se establecieron por más de treinta o cuarenta años, para ir a probar suerte en lo desconocido; gente trabajadora que fue vilmente tratada, de la peor forma. Pero para estas cosas sirven las lágrimas de cocodrilo. El daño está hecho, solo hay que llorar como buen pecador.

¿Qué diría el Mariscal López kp, vos que sos ultra lopista, qué diría su padre, Don Carlos que pensó en el desarrollo del país asentando primero el carácter de una nacionalidad que pudiera soportar el futuro? ¿Qué pensaría tu General Stroessner ahora, al ver a sus esbirros, hijos deformes de su matriz maldita, llevarnos desde el golpe del 89 al pésimo abandono en el que nos tienen los de su partido, ahora; qué diría, putearía, decís? No te escucho. Hablás muy bajo…para gritar como hiena en celo estás listo, pero para putear en contra de estos sinvergüenzas, jamás.

Créditos: Megacadena
Créditos: Hoy Paraguay

Es más, ¿Qué diría el Dr. Francia, vos que sos zurdo y a la vez derechoso, cuando le contemos estas cosas? ¿Nada, decís? Es imposible contar cosas como éstas a los muertos, pero, ¿no será que nosotros somos los muertos reales y los que sí lo están se mantienen vivos en el Tártaro terrible sin poder descansar, por nuestra causa, por nuestra maldita causa?

Créditos: Agencia EFE

Esas cosas no se olvidan en cualquier parte del mundo, pero, las lágrimas de cocodrilo de Wiens, el flamante ministro que ahora no tuvo mejor idea que implementar con muchas falencias un sistema de billetaje electrónico para seguir con la rosca de los amigotes que negocian con el Estado, y que juega, con la paciencia de la ciudadanía que viaja todos los días en pésimas condiciones. ¿Qué pensaría el gran Mariscal Estigarribia camarada, héroe de la Guerra del Chaco, que ahora lo recordamos por el fallido Metrobús, Y NO POR SU GRAN VISIÓN DURANTE EL CONFLICTO, VOS, QUE SOS TAN NACIONALISTA, LIBERALOIDE, INTEGRISTA, ANARQUISTA O COMUNISTA?

Créditos: Agencia IP
Créditos: Paraguay Noticias 247

Ni olvido ni perdón para estos hijos de puta, pero, a estas alturas, todos olvidaron y por ende, perdonaron. ¿TE PARECE LÓGICO BRO, TE PARECE SIMPÁTICO MI CUATE? No creo que sea ni lógico ni simpático: SIMPLEMENTE ES VERGONZOSO HASTA DÓNDE SON CAPACES LOS POLITIQUEROS CRIOLLOS QUE TENEMOS Y HASTA DÓNDE AGUANTA NUESTRA PACIENCIA COMPATRIOTAS. Todos nuestros héroes y hombres egregios no sirven para nada, porque hemos olvidado sus vivencias, lo que hicieron nuestros antepasados para que gente de morondanga como nosotros, destruyamos su legado. ¿TE SENTÍS ORGULLOSO DE SER PARAGUAYO AHORA, COBARDE?

Ya es hora de reclamar celeridad, justicia y transformación real. Las próximas generaciones de paraguayos se lo merecen. Nosotros no, porque es demasiado tarde como para mirarnos a los ojos sin parecer cómplices del descalabro gubernamental.

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