Un análisis del contrabando de medicamentos desde Clorinda.

Hace semanas que se comentan en las redes y medios periodísticos sobre la diferencia de precios de remedios en las farmacias nacionales y en las farmacias argentinas. Eso encendió mi curiosidad y me puse a investigar un poco el caso.

Pero antes debemos comprender el funcionamiento del mercado de remedios, mercado este que diría yo, por su naturaleza, padece de serias distorsiones.

Este mercado se compone de cuatro agentes participantes, el médico, el paciente, las farmacéuticas y las instituciones de seguro públicas o privadas. El médico es quien receta la medicina, sin embargo, éste no está sometido a la restricción presupuestaria del paciente y a la vez, el paciente, quien es el consumidor, necesariamente debe delegar su “soberanía” a la elección del médico debido a la evidente asimetría de la información entre las partes. Pero el médico no es quien vende la medicina, entonces tenemos aquí a la tercera parte del arreglo contractual, las farmacéuticas.

La existencia de terceros pagadores y las regulaciones que el Estado exige buscando disminuir las asimetrías de información, son los amplificadores de las distorsiones de este mercado.

En Paraguay a parte de todos los aranceles del MSPBS, se tiene al DINAVISA que se conforma de la CRIPFA, CIFARMA y CAFAPAR, un comité para tratar de coordinar acciones a favor del desarrollo de la industria farmacéutica nacional, que de algún modo ha logrado ciertos avances en lo que respecta a la producción y comercialización de fármacos. El 81% de la producción local se destina al consumo nacional y la industria va en continuo crecimiento, sin embargo, la industria nacional debe importar la totalidad de su materia prima, solo se produce el producto final, no lo principios activos, que se importan desde China, India, Brasil y otros. Según los empresarios del rubro, entre las dificultades para el desarrollo de la industria local se encuentra el pequeño tamaño de nuestro mercado y el precario sistema de propiedad intelectual (Servín, 2010).

La importación de materia prima para la industria farmacéutica se beneficia del Arancel Externo Nacional con un arancel 0% vía Decreto 11.771/00 (Patiño Valiente, 2009), no obstante, buscando proteger a la creciente industria nacional se aplican aranceles a los medicamentos finales importados, al punto que estamos entre los 10 países que más aranceles aplican a la importación de medicina, como podemos ver en la siguiente tabla.

Figura 1 – Los diez países con aranceles promedios más altos sobre medicamentos (Stevens & Banik, 2020).

Ahora que tenemos un pequeño panorama de la industria nacional, volvamos al caso de la diferencia de precios de los medicamentos que se consiguen en las farmacias nacionales comparando con las farmacias argentinas. Donde se observan que un Rendesivir se encuentran en Clorinda por G$ 500.000 y en Asunción por 1.900.000 o el Midazolam por G$ 50.000 en Clorinda y por G$ 115.000 en Asunción (UH, 2021).

En primer lugar, está el hecho de que son fármacos producidos por la industria farmacéutica argentina, por lo que debemos primero adentrarnos un poco en la industria farmacéutica argentina y en su sistema de salud pública.

En términos generales, la industria farmacéutica argentina se compone de tres eslabones: i) los laboratorios, que llevan a cabo actividades de I&D y producción de moléculas básicas, principios activos y medicamentos, ii) la distribución, cuyos principales agentes son las distribuidoras y droguerías, y iii) la venta o reparto final, a cargo de hospitales, clínicas, sanatorios, farmacias, supermercados y otros actores de menor peso. A lo largo de toda la cadena intervienen diferentes agentes de gestión y mecanismos de financiación (mandatarias, obras sociales, empresas de medicina prepaga, mutuales, aseguradoras, planes asistenciales, etc.), como así también de regulación y control por parte del Estado o de entidades civiles de diverso tipo.

Según el estado de bienestar argentino, cada persona tiene acceso a medicamentos dependiendo de la cobertura de salud que posea, por tanto, la demanda de medicamentos tiene estrecha relación con el sistema de cobertura de la salud. La salud en Argentina se conforma del sistema de salud público, el sistema de obras sociales y el de la salud privada. Alrededor de un 37,6% de la población se atiende por el sistema público y un 51,52% por obras sociales y el 13,92% por la salud privada.

El esquema de cobertura predominante indica que el laboratorio fabricante fija un precio de venta al público (PVP), quien luego otorga descuentos al resto de la cadena de distribución, luego el consumidor paga solo una parte de aquel precio de venta al público y el resto lo hace la cobertura compartida entre farmacia y obra social (Bisang, Luzuriaga, & San Martín, 2017).

Según el estudio de mercado publicado por la ICEX de España, los márgenes comerciales de cada uno de los actores de la cadena de valor del producto (farmacias y droguerías) los decide el laboratorio fabricante. En el caso de las droguerías, estas compran los productos a los laboratorios con un descuento fijo del 31% sobre el precio de venta al público, lo que constituye el precio de droguería. Sobre este último, las droguerías obtienen unos descuentos agregados de en torno al 8%, lo que supone un descuento total para las mismas del 39%. Por otro lado, las farmacias obtienen un descuento inicial del 20% sobre el precio de venta al público más unos descuentos adicionales que llegan al 11%, por lo que obtienen un descuento total del 31%.

En la etapa final de la cadena, el cliente afiliado a una Obra Social o a una empresa prepaga compra el medicamento con un descuento por cobertura del 40%. Después, y semanalmente, las farmacias presentan ante las mandatarias las recetas de los medicamentos y obtienen un porcentaje del total que se le descontó al consumidor (Azpeitia Soto, 2019).

Las droguerías y farmacias deben negociar el margen de su rentabilidad en base a lo preestablecido por el laboratorio, teniendo en cuenta las bonificaciones que le hacen a la Seguridad Social dichas farmacias. Una característica particular de este mercado es que los precios no se fijan adicionando un mark-up al costo del producto, sino que es un mercado “descuentista”, los márgenes se establecen sobre los precios de venta.

De este modo, si el MSPBS o las farmacias privadas del Paraguay van a importar formalmente los remedios de Argentina, deberán pagar el PVP fijado por el fabricante argentino (Sin los descuentos que otorgan a las obras sociales), y luego posiblemente los aranceles arriba mencionados por la importación de medicamentos (producto final) entre 9 y 14%. Por otro lado, el paraguayo que cruza la frontera y va a una farmacia argentina en Clorinda u otra ciudad fronteriza, estará adquiriendo medicamentos al precio del consumidor argentino, es decir mucho más barato, pues gran parte del precio es cubierto por el sistema de salud argentino.

Creo que esto explica de alguna manera la diferencia de precios que se observan y que en este entorno de pandemia y escasez se ha manifestado de manera notoria en nuestro día a día y en los medios de comunicación, a todo eso podemos agregar la diferencia cambial y la alta demanda de los medicamentos en este momento, que de por sí eleva los precios debido a la competencia entre consumidores para el acceso al bien escaso.

Por Victor Ocampos

Bibliografía

Bibliografía

Azpeitia Soto, I. (2019). El mercado farmacéutico en Argentina. ICEX, 1-51.

Bisang, R., Luzuriaga, J. P., & San Martín, M. (2017). El mercado de los medicamentos en la Argentina. CECE, 1-70.

Patiño Valiente, M. J. (2009). Análisis del sector farmacéutico nacional. UNIDO, 1-105.

Servín, M. B. (2010). Políticas regionales de innovación en el MERCOSUR: obstáculos y oportunidades. REDES-CEFIR, 1-43.

Stevens, P., & Banik, N. (2020). Eliminar los arancelese sobre los medicamentos y las vacunas para promover su acceso. Geneva Network, 1-14.

UH. (24 de Abril de 2021). www.lanacion.com.py. Obtenido de https://www.lanacion.com.py/pais/2021/03/29/ante-escasez-y-diferencia-de-precios-paraguayos-recurren-a-farmacias-de-clorinda/

Víctor Ocampos

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