Jugando, más allá de la cortina de hierro

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Más allá de la excepcional historia del Tetris, que hasta hoy en día permanece en el podio como uno de los juegos más vendidos de la historia, poco se conoce acerca de la cultura de los juegos en los países del bloque oriental durante la Guerra Fría.
Sin embargo, mientras empresas que hoy son gigantes daban sus primeros pasos en el mercado de los arcades y consolas en las economías libres, programadores y jugadores que vivían en los países comunistas y afines se las arreglaban para experimentar una forma muy distinta de adquirir los juegos.

Alemania Oriental no era solo un Estado Satélite Soviético más, estaba bajo la lupa de todo el hemisferio occidental para examinar el conflicto entre capitalismo y comunismo, con el Muro de Berlín siendo un marcado divisor entre los ideales de los gobernantes.
En la Alemania del Este existía en los 80’s una demanda masiva de juegos electrónicos, debido a que a pesar de la insistente censura y propaganda gubernamental, la población estaba en el rango de las estaciones de radio y televisión de Occidente. Compañías como Nintendo y Atari ya popularizaban las pequeñas consolas para el hogar, distintas a los anteriores arcades que requerían un gabinete y gran cantidad de espacio.
Pero los habitantes de la Alemania Democrática no solo tenían como obstáculo las aduanas del Muro de Berlín, sino un embargo tecnológico acordado por los principales países del bloque occidental que ya estaba en efecto desde 1949, el Comité Coordinado para Control Multilateral de Exportaciones (CoCom). Este embargo había sido acordado para evitar la filtración de tecnología a los soviéticos, e incluía tanto computadoras personales como consolas de videojuegos y los juegos mismos.

Las economías cerradas y planificadas de los países marxistas no estaban determinadas por la oferta y la demanda, sino por políticas de gobierno. Las fábricas e industrias de la Alemania del Este tenían un límite fijo en la cantidad de computadoras que podían fabricar, y no se permitía que estas máquinas sean vendidas a la población general. Además de que el sistema tampoco podía costearse que los trabajadores se distrajeran con ocios capitalistas cuando podían estar produciendo para el Estado. La emigración a economías más abiertas de la población fue el principal dolor de cabeza de la Alemania Democrática durante toda su existencia, los videojuegos eran vistos al principio como herramientas de propaganda occidental, y luego propagandizados por el mismo gobierno. El Ministerio de Seguridad de la RDA, la Stasi, llegó a ordenar que se crearan varias imitaciones de juegos populares de occidente, pero con influencias soviéticas, así fue como en ciertas fechas la población podía asistir a ferias donde podían jugar versiones decididamente inferiores de juegos como Pong, Rompeladrillos, Tetris, etc.
Esto no detuvo a cientos de individuos con una determinación admirable, que utilizaron métodos excepcionalmente inventivos para disfrutar de lo que había al otro lado del muro.
Los videojuegos son, en esencia, líneas de código, programas que permiten la interactividad del usuario. La gran mayoría de los videojuegos creados en la Alemania del Este fue hecha por jóvenes que cruzaban el muro y tenían acceso a consolas y árcades de familiares del Oeste, donde prestaban puntillosa atención a cada juego. Luego intentaban recrear en sus propias máquinas (con un sistema operativo completamente diferente) lo que habían visto, sin más pistas que las que ellos mismos pudieran descifrar. Pero a pesar de no tener un mercado libre, la demanda existía. Pronto hubo grupos que trabajaban juntos para ir escribiendo y depurando líneas y líneas de código que compartían abiertamente para que cualquiera con acceso a una máquina pudiera copiar y jugar. Hubo hasta estaciones de radio y anuncios en periódicos y revistas donde operarios o grabaciones repetían las líneas de código. Los más ingeniosos se comunicaban entre sí por correo, revelando pieza por pieza, cómo emular los juegos occidentales.

En Berlín existe hoy en día el Computerspielemuseum, o Museo de Juegos de Computadora, que muestra los productos del ingenio de los jugadores de antaño. Copias rudimentarias pero funcionales de incontables juegos, tecnología soviética reacondicionada para permitir palancas y botones más allá de simples teclados, y hasta un disco de vinilo con códigos básicos de programación que solía reproducirse en la radio para uso de quien lo escuchara.
Son estas demostraciones de ingenio simplemente una anécdota curiosa que podemos admirar desde lejos, o ¿las barreras que enfrentaron estos aficionados son similares a las que se ven en nuestro horizonte? En los últimos años, la omnipresencia y libertad que naturalizó al internet se ha visto amenazada por primera vez en su historia, con esfuerzos cada vez mayores por parte de los sectores relevantes de controlar su contenido, expansión y eliminar definitivamente la anonimidad que permitió que se convierta en lo que hoy hace girar al mundo.
La cortina de hierro se ha transformado en una cortina digital, y cada vez más de lo que creíamos intocable va pasando al otro lado. Tras el argumento de hacer el espacio digital más seguro, se va perdiendo toda libertad, una vitrina de lo que los gobiernos autoritarios han hecho históricamente a un nivel social.

Pero al igual que en Alemania del Este, la prohibición y censura no eliminan la voluntad, y quizá en algunos años estemos escribiendo sobre como las ideas de libertad y responsabilidad individual se refugiaron tras el ingenio de los internautas, cuando internet empezó a planificarse como si fuera un gobierno marxista de la Guerra Fría.


Puede jugar versiones online de los videojuegos de Alemania del Este en el sitio web del desarrollador Andre Weissflog:
http://www.flohofwoe.net/history.html


Fuentes (En inglés y alemán):
http://www.computerspielemuseum.de/1210_Home.htm
http://www.flohofwoe.net/index.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Coordinating_Committee_for_Multilateral_Export_Controls
https://es.wikipedia.org/wiki/Stasi
https://www.spiegel.de/geschichte/ddr-computer-mit-kilobytes-gegen-den-klassenfeind-a-948669.html
https://www.gamestar.de/artikel/computerspiele_in_der_ddr,3313887.html

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Un comentario en “Jugando, más allá de la cortina de hierro

  • el 29/11/2019 a las 4:27 pm
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    Está flojo el artículo. No informa nada.

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